Teresa junto a sus hijos tras el contagio.

Teresa junto a sus hijos tras el contagio. Cedida.

Sevilla

Teresa perdió a su hija por la listeria de la carne mechada de Magrudis, a juicio: "Ya sólo pueden pagar por tanto daño"

Teresa sufrió un aborto a las pocas semanas de consumir carne mechada contaminada.

El proceso judicial está previsto que se prolongue hasta enero repartido en más de 40 sesiones.

Más información: Teresa, un año después de su aborto por la listeria de Magrudis: "El daño no está pagado con nada"

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Teresa no ha pasado ni un solo día de su vida desde agosto de 2019 sin acordarse de su hija. La vida de su pequeña se truncó, cuando aún estaba en su vientre, a las pocas semanas de consumir carne mechada de la marca La Mechá, contaminada por la bacteria de la listeria y elaborada por Magrudis.

Tras siete años de psicólogos y psiquiatras, ella espera que este viernes comience el principio del fin. El 'caso Magrudis' llega a la Audiencia Provincial de Sevilla.

La Sección Séptima será la encargada de juzgar a seis acusados, que se enfrentarán a distintas penas de prisión. José Antonio M. P., administrador de hecho de Magrudis, y su hijo Sandro M. R., administrador único, tendrán que afrontar en principio una petición de 11 años y 6 meses de prisión por parte de la Fiscalía.

Todo ello por los delitos contra la salud pública, homicidio imprudente, lesiones al feto y lesiones por imprudencia.

Y es que, según informes de la Guardia Civil, llegaron a intoxicar a 245 personas, además de causar cuatro fallecidos y siete no natos afectados. Entre ellas, la hija de Teresa. En total, el juicio contará con 43 sesiones y se alargará hasta finales del mes de enero.

A las pocas horas de su comienzo, esta vecina de Villanueva del Ariscal (Sevilla) reconoce que siente nervios y miedos por tener que recordar aquella pesadilla, pero también esperanzas de que la Justicia haga su trabajo y resignación.

"Cuando me pasó aquello, yo quería darle mucho bombo para que estas personas jamás pudieran reabrir su empresa, pero después de tantos años ya solo pueden pagarme económicamente por todo el daño causado. He seguido con mi vida, pero mi luto lo llevo por dentro".

Y es que la historia de Teresa es para analizarla. Antes de perder a su hija a los cuatro meses de gestación tras dar positivo en listeriosis, había tenido otros tres abortos naturales.

Posteriormente tuvo dos abortos más, uno de ellos en pleno confinamiento decretado por la Covid-19.

"Los médicos me lo dijeron: tuve muy mala suerte porque ese embarazo iba bien", asegura Teresa, quien por fin ha podido cumplir el sueño de ser madre. Junto a su marido, también afectado por la listeria, tienen dos pequeños de cinco y un año.

En cualquier caso, no pierde la esperanza. Sobre todo después de que la jueza instructora considerara al Ayuntamiento de Sevilla como responsable civil subsidiario del mayor brote de listeriosis al sostener que el sistema de autocontrol "no fue verificado por la Inspección Veterinaria del Servicio de Consumo del ente municipal".

Tres meses de juicio y 43 sesiones

Es decir, con este paso se garantizaba el cobro de las indemnizaciones. Y a eso se agarra también Teresa.

"Después de lo que llevamos pasado y de enterarnos cómo actuó la empresa [Magrudis], lo tenemos muy claro: queremos que nos indemnicen de la forma que sea, más tarde o más temprano. Yo podría tener ahora mi bebé, que era una niña, y por su culpa no lo tengo", explica a este periódico.

Por el momento, a Teresa no la han citado para declarar, pero no descarta tener que hacerlo en alguna de las 43 sesiones que se van a dar desde este viernes hasta el próximo mes de enero, lo que le supondría recordar todo lo sufrido ante el tribunal.

El que le robó la vida de su bebé fue el mayor brote de listeriosis registrado en España. Un caso por el cual ahora la Audiencia Provincial sentará en el banquillo, además de a los dos acusados ya citados, a Mario José Marín Rodríguez, padre y hermano de los anteriores; y a Encarnación R.J., mujer y madre.

También se juzgará al arquitecto técnico Sergio L.G y María José O.B., inspectora veterinaria municipal.

Esta última autorizó el plan de autocontrol de Magrudis y realizó las dos únicas inspecciones a las que se sujetó la empresa. La técnico, en calidad de investigada, trasladó la responsabilidad de las tareas de supervisión a la Junta de Andalucía.

Cabe destacar que el Ministerio Público no acusa a la funcionaria pero la acusación particular sí.

Las alarmas saltaron después de un repunte significativo de casos de listeria en Sevilla y Huelva en el verano de 2019. Tras las pruebas pertinentes, las autoridades apuntaron a un mismo foco: La Mechá.

Tras ello, la Consejería de Salud de la Junta extendió la alarma hasta diferentes puntos del país e incluso de Europa debido a la comercialización de los productos cárnicos.

Por su parte, la Fiscalía solicitó una fianza solidaria de cinco millones de euros para garantizar que las víctimas fueran indemnizadas y sufragar los gastos de la Junta de Andalucía y el propio Ayuntamiento de Sevilla. En caso contrario se procedería al inmediato embargo de sus bienes.

Ocultaron la listeria "de forma deliberada"

Ahora, uno de los principales puntos que deberá dilucidar la Audiencia de Sevilla es si los responsables de la empresa conocían la presencia de listeria en algunos lotes antes de su venta y, aun así, no adoptaron medidas ni informaron a las autoridades sanitarias competentes.

Y es que la Fiscalía indicó en el escrito de acusación que ocultaron esto "de forma deliberada".

En concreto, la bacteria se encontró en dos máquinas para mechar la carne. También se confirmó que uno de los carros de horneado estaba contaminado.

Además, la investigación reveló carencias en los controles sanitarios. En concreto en los planes de limpieza y desinfección, el control de las temperaturas y la trazabilidad de los alimentos.

Según la Fiscalía, se llegó a comercializar alrededor de 3.900 kilos de carne contaminada en la que se superaba entre 3.700 y 149.900 los límites de la bacteria permitidos.

Siete años después del caso Magrudis, los afectados esperan que la Justicia depure responsabilidades y reconozca el daño sufrido.

Para Teresa, el juicio no devolverá a su hija, pero sí puede ayudarla a cerrar una etapa marcada por el dolor y obtener la indemnización que reclama. Ahora, confía en que la Justicia dé respuestas.