Nubes de mosquitos en el Parque Nacional de Doñana, en Almonte, Huelva.

Nubes de mosquitos en el Parque Nacional de Doñana, en Almonte, Huelva. Francisco J. Olmo EP /

Sevilla

La guerra de la Diputación de Huelva contra los mosquitos: 3,3 M€, vehículos anfibios y el control de casi mil focos

Desde la Diputación se ha destinado un 15% más de lo invertido en el año anterior para evitar la propagación de mosquitos en la provincia.

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Las intensas lluvias que han golpeado a la provincia de Huelva durante el invierno han sido una gran noticia, especialmente para los embalses onubenses, que se encuentran en una situación idílica respecto a la que se encontraban hace varios años.

Sin embargo, estas lluvias también han tenido un aspecto negativo. Una mayor cantidad de agua implica una mayor proliferación de mosquitos en una provincia que cuenta con un entorno natural ideal para el desarrollo de estos insectos.

Es por ello, que desde la Diputación de Huelva, en este 2026, se ha realizado una inversión récord para evitar su proliferación.

Esta ha alcanzado los 3,3 millones de euros, lo que supone un incremento del 15% respecto al año anterior, para actuar en un millar de focos desde el departamento de Control de Plagas, un servicio creado por la propia Diputación.

Pese a que las abundantes precipitaciones no significan necesariamente que ya haya más mosquitos que en 2025, sí han multiplicado las zonas con agua estancada, creando condiciones mucho más favorables para su reproducción cuando aumenten las temperaturas.

Por ello el servicio ha incorporado un vehículo anfibio destinado a reforzar las labores de control de mosquitos en la provincia.

El mismo está diseñado para desplazarse tanto por tierra como por agua, lo que amplía considerablemente el alcance de las actuaciones de fumigación y tratamiento larvicida.

Precisamente por este motivo, la Diputación ha decidido reforzar la campaña, ya que los meses de verano son el periodo de mayor actividad de estos insectos y el momento en el que puede producirse un importante incremento de sus poblaciones.

De hecho, el calendario de actuaciones para evitar la propagación de mosquitos está en constante actualización, debido a factores como las intensas lluvias de este año.

Según ha podido conocer este medio, estas abundantes precipitaciones obligaron a adelantar varios días la aplicación de los tratamientos que estaban previstos iniciar a principios de marzo.

Aunque los mosquitos son uno de los grandes quebraderos de cabeza de los onubenses durante el verano, no muchos conocen lo que se realiza para evitar la propagación de mosquitos y cuáles son las técnicas que se utilizan.

Tal y como ha explicado a EL ESPAÑOL Francisco Cáceres, el responsable del departamento, el mismo nació a finales de la década de los 80 como respuesta a una necesidad, que era la de frenar la propagación de mosquitos y potenciar el turismo en la provincia.

Un plan diseñado desde la Diputación

Lo primero que nos explica Cáceres es que desde hace varios años, las técnicas que se aplican a la hora de realizar las labores para evitar la proliferación de este tipo de insectos han cambiado, debido a la constante actualización de estos métodos.

En lo que va de año, no se ha realizado ninguna fumigación, con este nombre específico, sino que lo que se está haciendo es una técnica llamada termonebulización, que se trata de un método con el que se aplican tratamientos por el método de pulverizaciones o atomizadoras, que según señala, ofrece mejores resultados.

Estas técnicas se realizan desde el mes de marzo hasta octubre, aunque durante todo el año se realiza un control de los principales focos de proliferación de estos insectos y se diseñan los planes de actuación en los distintos lugares de la provincia.

Según explica Cáceres, que es el encargado del servicio desde hace 40 años, cuando nació desde la propia Diputación, haciendo balance con la serie histórica que manejan, se ha logrado reducir en un 67% el número de mosquitos acumulados hasta el mes de mayo, respecto a los datos que tenían de la última década.

Para el responsable, esto ha sido posible gracias a una mayor inversión, más técnicas aplicadas y a realizar la aplicación de este tratamiento de termonebulización respecto a la de la fumigación, que ofrece menos resultados.

Estos trabajos se realizan tanto por tierra como por aire, con tratamientos aéreos que afectan a más de 4.500 hectáreas, por parte de un equipo de 60 personas.

Focos y zonas de proliferación

Cáceres señala que los principales focos de proliferación son precisamente esos entornos naturales, en los que los tratamientos que se pueden aplicar están controlados por leyes de Salud Pública, que limitan las actuaciones que se pueden realizar.

Este equilibrio entre la conservación de uno de los humedales más valiosos del sur de Europa y la protección de la salud pública explica que Huelva cuente desde hace décadas con uno de los programas de control de mosquitos más amplios y especializados de España.

Pese a la labor que se realiza desde Control y Plagas, también transmite que no solo el ecosistema es importante a la hora de evitar la propagación de mosquitos a lo largo de la provincia.

Hay más aspectos, aparte de las intensas lluvias, que contribuyen a que se produzca mayor proliferación de estos insectos, como son las depuradoras de aguas residuales que no se encuentran con un buen mantenimiento o cauces públicos sin mantener correctamente.

Diferentes especies

Respecto a las zonas donde se encuentran un mayor número de mosquitos, apunta a determinados lugares de la capital onubense, como es la zona de las marismas, debido a su entorno natural.

La provincia de Huelva alberga alrededor de 30 especies de mosquitos, una diversidad estrechamente ligada a la riqueza de sus humedales y marismas.

No todas tienen el mismo comportamiento ni representan el mismo riesgo: algunas apenas causan molestias, mientras que otras destacan por su elevada capacidad de reproducción o por poder actuar como vectores de enfermedades.

Es por esta variedad, que desde el servicio de Control y Plagas, atrapan hasta 120.000 ejemplares anualmente, que sirven para realizar las tareas de muestreo y análisis periódico de las diferentes especies.