El concierto de Hombres G en Icónica Santalucía Sevilla Fest.

El concierto de Hombres G en Icónica Santalucía Sevilla Fest. Icónica Santalucía Sevilla Fest

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Hombres G demuestra en Icónica que sus himnos desafían al tiempo: la excusa perfecta para "pasárselo bien"

Entre el público convivían familias enteras con niños pequeños y jóvenes que apenas habían nacido cuando la banda vivía sus años de mayor éxito.

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La Plaza de España de Sevilla volvió a convertirse en una máquina del tiempo gracias a la aclamada actuación de Hombres G. Bastó que sonaran los primeros acordes de Voy a pasármelo bien para que miles de personas, de distintas generaciones, encontraran un punto de encuentro en un repertorio que lleva más de cuatro décadas formando parte de la memoria colectiva.

Esta famosa banda de rock demostró en Icónica Santalucía Sevilla Fest que hay canciones que no entienden de edad y que siguen conservando intacta su capacidad para hacer cantar, bailar y sonreír.

El ambiente antes del concierto ya dejaba entrever que la cita iba mucho más allá de la nostalgia. Entre el público convivían familias enteras con niños pequeños, jóvenes que apenas habían nacido cuando la banda vivía sus años de mayor éxito y, por supuesto, quienes crecieron con aquellas canciones como banda sonora de su juventud.

"Mis padres siempre me ponían estas canciones cuando era pequeño en el coche, cuando hacíamos viajes, y no podía perdérmelo", contaba Jesús Muñoz, de 22 años, a EL ESPAÑOL.

Este joven sevillano acudió acompañado de su madre y de las amigas de esta, reflejando el carácter intergeneracional de una noche en la que las canciones pasaban de padres a hijos con absoluta naturalidad.

Con la Plaza de España completamente entregada desde el primer minuto, el grupo fue encadenando clásicos y temas menos habituales con un ritmo que apenas dio tregua.

Tras la explosión inicial de Voy a pasármelo bien llegaron Chica cocodrilo, No te escaparás, En mi coche, Solo otra vez, Chico tienes que cuidarte, Me siento bien, Si no te tengo a ti, Un par de palabras, Te necesito, Dos imanes, Huellas en la bajamar, Qué soy yo para ti, Lo noto, Te quiero, Indiana, Nassau, Suéltate el pelo y Bar, un recorrido por distintas etapas de su trayectoria que encontró respuesta constante en un público que conocía prácticamente cada verso.

Uno de los momentos más emocionantes llegó con Marta tiene un marcapasos. La voz de los asistentes terminó imponiéndose por momentos a la del propio grupo, convirtiendo la Plaza de España en un gigantesco coro que hizo evidente el lugar privilegiado que ocupa la canción en la historia del pop español.

Fue uno de esos instantes en los que el protagonismo dejó de estar sobre el escenario para repartirse entre miles de gargantas.

La recta final mantuvo la intensidad con Los mejores años y Temblando, antes de reservar el desenlace para dos himnos incontestables.

Venezia volvió a poner a bailar a toda la plaza y Sufre mamón desató la celebración definitiva. Décadas después de convertirse en imprescindibles de garitos, fiestas populares y verbenas, ambas canciones siguen provocando la misma reacción: brazos en alto, sonrisas y un público cantando cada palabra como si el tiempo apenas hubiera pasado.

Más que un ejercicio de nostalgia, Hombres G ofreció en Sevilla la confirmación de que su repertorio ha sabido atravesar generaciones sin perder vigencia emocional.

Icónica Santalucía Sevilla Fest vivió así una de esas noches en las que la música consigue reunir a padres, hijos y nietos alrededor de un mismo cancionero, demostrando que algunos clásicos no solo resisten el paso del tiempo, sino que siguen encontrando nuevos corazones a los que conquistar.