Una imagen del poblado chabolista conocido como el Vacie.
A 'El Vacie' le queda un año de vida: el Ayuntamiento realojará a 36 familias antes de mayo
El Consistorio ha destinado 1.676.400 euros para acompañar a las familias en la integración en nuevas viviendas y favorecer la convivencia en los barrios de destino.
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Al poblado chabolista de El Vacie le queda, si se cumplen los plazos marcados por el Ayuntamiento de Sevilla, poco más de un año de existencia. El Gobierno municipal mantiene su compromiso de erradicar el asentamiento antes de las próximas elecciones municipales, previstas para mayo de 2027, momento en el que deben estar realojadas las 36 familias que aún quedan en la zona.
"El compromiso de erradicar El Vacie antes de las elecciones sigue firme", confirman a EL ESPAÑOL de Sevilla fuentes municipales. El plan, que comenzó a ejecutarse en enero de 2024, afronta ahora su recta final con varias operaciones de realojo ya en marcha.
Según los datos facilitados por el Consistorio, hasta la fecha se han realizado 31 realojos, mientras que otros ocho expedientes se encuentran actualmente en tramitación.
En el asentamiento permanecen aún 36 familias repartidas entre 26 infraviviendas y 10 viviendas prefabricadas, cuya desaparición supondría el cierre definitivo de uno de los mayores símbolos de la exclusión social en Sevilla.
Para completar este proceso, el Ayuntamiento ha reforzado tanto la intervención social como la coordinación administrativa.
El dispositivo cuenta con un contrato específico de atención continuada a las familias ya realojadas y una mesa de coordinación integrada por Emvisesa, la Gerencia de Urbanismo y la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), con el objetivo de agilizar la disponibilidad de viviendas y acelerar los traslados pendientes.
Seguimiento en los realojos
El Gobierno municipal destaca que una de las principales diferencias respecto a etapas anteriores reside en el seguimiento posterior al realojo.
Para ello, el Consistorio ha destinado 1.676.400 euros a un programa específico integrado por 12 técnicos y dos coordinadores encargados de acompañar a las familias durante su proceso de integración en las nuevas viviendas y de favorecer la convivencia en los barrios de destino.
Asimismo, el Ayuntamiento señala que se han reabierto y habilitado los módulos de atención situados en el propio asentamiento, desde donde los equipos municipales desarrollan la intervención directa con las familias.
Según las mismas fuentes, durante el anterior mandato estos módulos permanecieron sin actividad al haberse dado instrucciones para que el personal dejara de intervenir de forma presencial en El Vacie, ubicado al norte de la ciudad de Sevilla, entre los barrios de San Jerónimo y Pino Montano.
Casi un siglo
La eliminación definitiva del asentamiento supondría poner fin a una realidad que se prolonga desde hace casi un siglo. El Vacie está considerado el asentamiento chabolista más antiguo de España aún habitado.
Sus orígenes se remontan a la década de 1930, cuando comenzaron a levantarse las primeras chabolas en unos terrenos situados al norte de la ciudad, junto al cementerio de San Fernando y las instalaciones de Mercasevilla.
La crisis económica de aquellos años, unida a la llegada de población sin recursos procedente tanto de la capital como de municipios del entorno, favoreció el nacimiento de este núcleo de infraviviendas.
Con el paso de las décadas, el asentamiento fue creciendo hasta convertirse en un espacio marcado por la exclusión social, la pobreza estructural y la falta de servicios básicos. La mayoría de sus habitantes pertenecen a familias de etnia gitana que han permanecido allí durante generaciones, conviviendo con graves problemas de vulnerabilidad social, desempleo y fracaso escolar.
La erradicación de El Vacie ha sido una aspiración compartida por sucesivos gobiernos municipales de distinto signo político. Desde finales del siglo XX se han impulsado distintos planes de realojo e integración social, con resultados desiguales.
En diferentes etapas se habilitaron viviendas temporales, se desarrollaron programas de intervención social y se promovieron traslados a viviendas normalizadas, aunque los procesos se vieron condicionados por la disponibilidad de inmuebles, la complejidad de la intervención social y, en algunos casos, el regreso de algunas familias al asentamiento.
Uno de los hitos más relevantes en ese proceso fue el denominado Plan Integral para la Erradicación del Chabolismo, desarrollado en colaboración con distintas administraciones y entidades sociales, que permitió reducir progresivamente el número de familias residentes.
Sin embargo, pese a los avances registrados durante las últimas décadas, El Vacie ha continuado existiendo como uno de los principales focos de infravivienda de Andalucía.
El Ayuntamiento sostiene ahora que la combinación de realojos, seguimiento social y coordinación entre administraciones permitirá culminar definitivamente un proceso que durante décadas no logró cerrarse.
El objetivo es que las últimas familias abandonen el asentamiento antes de mayo del próximo año y que, de esta forma, El Vacie desaparezca definitivamente del mapa urbano de Sevilla.
Reina de los Ángeles
La estrategia seguida por el Gobierno local encuentra un precedente reciente en el desmantelamiento del asentamiento chabolista de Reina de los Ángeles, culminado en febrero de 2026.
Aquel núcleo de infraviviendas había surgido en 1991 con una veintena de chabolas y, cuando el actual Ejecutivo municipal accedió al gobierno en 2023, todavía mantenía 24 construcciones.
Su desaparición fue presentada por el Ayuntamiento como un ejemplo de que la combinación de realojos e intervención social podía poner fin a asentamientos históricos de la ciudad.
Con El Vacie, el reto adquiere una dimensión aún mayor por su antigüedad y por el valor simbólico que representa para Sevilla. Si el calendario previsto se cumple, la ciudad pondrá fin en apenas un año a un asentamiento nacido hace casi noventa años y cuya existencia ha sido durante décadas una de las principales asignaturas pendientes en materia de vivienda, inclusión social y lucha contra la infravivienda.