El cantante Raphael durante un concierto de Icónica en la Plaza de España.
Raphael no da tregua y vuelve a sentar cátedra en la capital hispalense con sus 27 canciones más icónicas
El concierto del artista de Linares en el marco de Icónica congregó a miles de fans en la Plaza de España de Sevilla.
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El Icónica Santalucía Sevilla Fest 2026 se preparaba para recibir, por segunda vez en su historia, al catedrático de la música, Raphael.
Es muy probable que Raphael haya cantado en todas las provincias que representa la Plaza de España y en la mayoría de países latinoamericanos hacia los que la plaza abre sus brazos.
Y, con esos brazos abiertos al igual que la plaza ayer le dio cobijo, apareció Raphael, abrazando a su público. Público que esta vez, a diferencia de otras ocasiones estaba parte del mismo de pie en pista.
De riguroso negro, como siempre, pero con un pequeño cambio de look en el rostro, unas patillas que recuerdan a las que llevaba en los ochenta, apareció.
Este pequeño cambio junto con el cinturón con distinto diseño al anterior y siempre chaqueta nueva en cada gira, hace que todas las giras tengan algún detalle nuevo.
El clima sevillano fue compasivo con el catedrático y con el público asistente y no apretó el calor, es más, corría una leve brisa que, ocasionalmente despeinaba al de Linares y él se peinaba, eso sí, al terminar de interpretar una canción y no durante.
El artista cuya obra e historia trasciende más allá de la música siendo estudiado ya por la Universidad y reconocido como Doctor Honoris Causa en la Universidad de su tierra natal, Jaén, no para de dar motivos para seguir investigándolo y aplaudiéndolo concierto tras concierto.
Sus canciones más icónicas
El recital empezó con la artillería pesada: "La noche", de la cual dice una estrofa "la noche a mí me hace volver" y eso hizo, volvió. Podría decirse que, hasta con más fuerza que su última cita sevillana allá por septiembre de 2025.
Esta artillería estuvo compuesta de "Yo sigo siendo aquel", "Cierro mis ojos", "Digan lo que digan” y la siempre más esperada, que hizo sacar los móviles al público, "Mi gran noche".
Tras este contundente inicio, apareció un homenaje a la música con mayúsculas y Raphael le dio lugar a instrumentos que no solemos escuchar en conciertos multitudinarios como son el piano, el violín y el violonchelo.
Y con esto invitó al público a un viaje entre estilos musicales muy variados. ¿Te gusta la guitarra española? Tiene temas solo a guitarra española.
¿Te gusta el pop, el rock, el tango argentino, la música mexicana, las creaciones del más puro Manuel Alejandro o la capacidad de transportarte a un boulevard parisino? De todo eso fue capaz en su concierto de Icónica.
Y te transporta de la mano de su venerada, porque los ídolos también tienen referentes y son fans de otros, Edit Piaf. Un regalo que hizo Raphael fue cantar “Se nos rompió el amor” de su también adorada Rocío Jurado.
Mención especial merece la versión "Sin Laura" cuyos arreglos musicales y montaje audiovisual hace que pueda escucharse el triste corazón del que canta con unas luces lúgubres azules propias de la historia que se cuenta.
Momentos de "tristeza"
Raphael histrión e intérprete, no solo cantante, llegó a emocionarse con las historias de sus canciones, pese a haberlas interpretado cientos de veces. Aunque había estos momentos de "tristeza" requeridos por el contenido de las letras, es evidente que Raphael sobre el escenario se transforma en el hombre más feliz de la Tierra.
Lo transmite y eso llega al público, cerrando el recital con sus otros tesoros: "Qué sabe nadie", "Yo soy aquel", "Escándalo" y "Como yo te amo".
14 años. Esos son los años de diferencia de edad entre la plaza de España de Sevilla y Raphael. Tras noches como esta, vuelve a quedar demostrado que ambos han sido, son y serán historia universal.
Con sus 27 canciones interpretadas sin descanso, sin tregua, volvió a sentar cátedra en la capital hispalense, de la que se despidió mirando a cámara y se le pudo leer en los labios un "hasta luego".