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Imagen de coches. iStock.

Sevilla

Sevilla 'baja el volumen' con 10 M€: asfaltos contra el ruido, más radares y zonas de bajas emisiones

El Plan Contra el Ruido del Ayuntamiento de Sevilla habrá culminado en 2029.

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Asfaltos que absorben el ruido, aumento de las zonas de bajas emisiones (ZBE), más transporte público eléctrico y radares en la ciudad.

Estos son algunos de los puntos que inclluye el Plan de Acción contra el Ruido (PAR) que ya está empezando a tomar forma en Sevilla.

El operativo tiene un objetivo claro: 'bajar el volumen' de la urbe; rebajar unos cuantos decibelios que están afectando a la salud de los habitantes.

Todo esto después de que un estudio confirmase que el principal causante de las molestias acústicas en la capital andaluza era el tráfico rodado.

Según el Mapa Estratégico de Ruido de Sevilla (MERSE), más de 518 000 sevillanos están expuestos a niveles de ruido superiores a los 55 decibelios durante el día, mientras que alrededor de 351 000 soportan niveles nocturnos por encima de los 50 decibelios, afectando directamente al descanso.

Además, cerca del 29 % de la población supera los objetivos de calidad acústica durante la noche.

Inversión de 10 M€

Ahora, el Ayuntamiento de Sevilla ha puesto en marcha este sistema con una inyección de alrededor de diez millones de euros y que culminará en 2029. No obstante, tal y como señalan fuentes municipales, que el plan esté ya aprobado no quiere decir que todas las propuestas que se incluyen en él se vayan a llevar a cabo.

Concretamente se habla de la ZBE. Y es que esta es una cuestión que provoca discrepancias entre los grupos municipales.

Cabe destacar que este sistema ya está instalado en la isla de la Cartuja de Sevilla pero en los últimos meses se ha rebajado el régimen sancionador. Esto como resultado del acuerdo entre el Gobierno municipal -liderado por el PP- con el grupo de Vox en el Consistorio para aprobar los Presupuestos de 2026.

Desde hace alrededor de cinco meses los representantes de la formación de Abascal en el Ayuntamiento de Sevilla insisten en desactivar las cámaras que vigilaban si al recinto entran vehículos sin la autorización pertinente.

Actualmente, se está trabajando en la modificación de la ordenanza de circulación.

Una vez que esté lista, los citados dispositivos solo se encenderán cuando los valores de contaminación sean superiores a los permitidos por la ley europea.

Y es que ambas partes han reiterado que los cambios en el sistema se van a llevar a cabo "siempre respetando la legislación vigente".

Sin embargo, tras conocerse que el PAR podría conllevar la ampliación de las ZBE, la portavoz del grupo municipal de Vox y número dos por la provincia de Sevilla a las listas del Parlamento andaluz, Cristina Peláez, ya ha asegurado que el fin de las restricciones en la Cartuja será una realidad "más pronto que tarde".

Además, ha afirmado que no se implantarán ni en Triana ni en el Casco Antiguo -los dos puntos en los que el Consistorio se plantea "consolidarlas" según el PAR-.

Asfaltos y zonas de tráfico calmado

Otra de las medidas que incluye el documento es la sustitución del asfalto tradicional por uno 'más sofisticado'. Desde ya, el Ayuntamiento trabaja en la implantación de uno fonoabsorbente.

La superficie de este mecanismo tiene más poros y menos rugosidad 'cerrada' que uno convencional, siendo los huecos que quedan abiertos los que captan el ruido y reducen la presión del aire que se forma entre rueda y pavimento.

Este tipo de material estará ubicado en "vías críticas como la Ronda Urbana Nortey la Avenida de La Palmera".

Además, "se ampliarán zonas de tráfico calmado (Zonas 30 y 20) y se reforzará el control mediante radares foto-rojo y cinemómetros.

Radares en la ciudad

Asimismo, en determinadas zonas se colocarán radares foto-rojo y cinemómetros.

Los primeros están destinados a 'cazar' a aquellos conductores que se saltan el semáforo cuando no está en verde y los segundos a medir la velocidad de los vehículos en tiempo real.

El proyecto también incluye la conservación de "zonas tranquilas", que se mantendrán como lugares de descanso mediante a la instalación de barreras vegetales y restricciones al tráfico. De esta forma se pretende garantizar niveles acústicos inferiores a los 50-55 dBA.

Estos espacios, considerados de especial protección y conocidos como pulmones acústicos, suman un total de diez zonas, entre las que destacan el Parque del Alamillo, los Jardines de los Reales Alcázares y el Parque Infanta Elena.

Por último, entre las principales medidas también destacan la ampliación del transporte público eléctrico con la puesta en marcha de la futura Línea 3 del Metro y la ampliación de la red del Tranvibús (100% eléctrico y silencioso).