El Dr. Jai K Daryanani, médico de familia del Hospital Vithas Xanit Internacional.
Los expertos médicos coinciden: Andalucía es una de las regiones con mayor estrés laboral de España
Trabajar demasiadas horas dificulta desconectar mentalmente y aumenta la probabilidad de sufrir insomnio, ansiedad y enfermedades cardiovasculares
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En Andalucía, alrededor del 24% de los trabajadores sufren estrés laboral frecuente o constante, este dato sitúa a la comunidad andaluza por encima de la media nacional.
Teniendo en cuenta que en la región hay aproximadamente 3,6 millones de personas ocupadas, esto supone en torno a 868.000 trabajadores, según los resultados de una encuesta elaborada por Randstad.
"La vuelta al trabajo tras las vacaciones puede generar una sensación de desconexión forzada o incluso malestar emocional en muchos profesionales", destaca la empresa.
La región andaluza se sitúa así como la cuarta comunidad autónoma con mayor nivel de estrés laboral en España, con un 24% de trabajadores afectados, solo por detrás de Asturias (25,2%), Galicia (24,7%) y Canarias (24,3%).
Sevilla y Málaga concentran algunos de los niveles más altos de presión laboral y absentismo, situándose por encima de otras como Huelva o Jaén, donde los indicadores son más moderados.
Sevilla representa en torno al 24% del total del empleo andaluz, por lo que es en la ciudad hispalense donde las bajas relacionadas por el estrés laboral son más recurrentes.
Este contexto está relacionado con el turismo, la hostelería, y los servicios, especialmente relevantes en Sevilla y Málaga, siendo en estas ciudades la temporalidad y las jornadas irregulares más frecuentes.
Provincias con mayor presencia del sector agrario o menor densidad urbana presentan dinámicas, y sobre todo, condiciones laborales distintas, aunque también expuestas a otros factores de riesgo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), trabajar más de 55 horas semanales se asocia con un aumento significativo del riesgo de enfermedades como ictus y cardiopatías.
La Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE) refleja que en España hay más de 1,4 millones de ocupados con jornadas laborales que superan esas 50 horas semanales.
El modelo de trabajo español ha estado históricamente marcado por una estructura de jornada partida, con pausas prolongadas al mediodía y horarios de salida tardíos, lo que dificulta la conciliación familiar y repercute en la salud de los trabajadores.
En España, las bajas laborales por problemas de salud mental alcanzaron en 2024 más de 671.000 casos, según datos procedentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Falta de descanso
Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y distintas guías sanitarias, un adulto debería dormir entre 7 y 9 horas diarias para garantizar una correcta recuperación física y mental.
La Sociedad Española del Sueño (SES) señala que la media de sueño en España se sitúa en torno a las 6,5 horas diarias.
Esta cifra incluye a la población general y, en el caso de los trabajadores, es inferior debido a los horarios laborales, los desplazamientos y las dificultades de conciliación.
Cuando un trabajador acumula demasiadas horas de trabajo, aumenta la dificultad para desconectar mentalmente, lo que retrasa el inicio del sueño y favorece problemas como el insomnio.
Este trastorno del sueño es el más frecuente en España y deriva en problemas cognitivos que afectan a procesos mentales básicos, como peor concentración, mayor dificultad en la realización de tareas complejas y distracción en actividades prolongadas, lo que se traduce en un peor rendimiento en el ámbito laboral.
Alrededor del 21% de la población presenta síntomas de insomnio, según la Sociedad Española del Sueño (SES).
En declaraciones recogidas por este medio, el médico de familia del Hospital Vithas Xanit de Málaga, Jai K Daryanani, explica que: “La sobrecarga laboral puede generar ansiedad, nerviosismo e insomnio. También observamos el aumento de la tensión arterial, contracturas musculares o problemas digestivos derivados del estrés”.
“Es fundamental mantener un equilibrio entre la vida laboral y personal, así como fomentar el ejercicio físico y técnicas de relajación para reducir estos efectos”, añade el Doctor.
Síndrome de burnout
La privación del sueño no solo afecta al rendimiento cognitivo, sino que también tiene un impacto directo en la salud mental de los trabajadores, incrementando el riesgo de agotamiento profesional o síndrome de burnout.
El síndrome de burnout aparece cuando una persona mantiene durante mucho tiempo un nivel alto de estrés en el trabajo sin tiempo suficiente para descansar.
Con el tiempo, este desgaste va “consumiendo” su energía mental y emocional, hasta el punto de generar agotamiento, desmotivación y dificultades para rendir de forma productiva.
Este síndrome está recogido en la 11ª revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) de la Organización Mundial de la Salud, que lo define como “un síndrome resultado del estrés laboral crónico que no ha sido gestionado con éxito”.
Ejemplo nórdico
Países nórdicos como; Dinamarca, Suecia o Noruega, se han convertido en referentes internacionales en la organización del trabajo.
A diferencia de otros modelos más centrados en la presencialidad, estas economías priorizan la productividad basada en objetivos, la eficiencia y la autonomía del trabajador.
En este contexto, las jornadas suelen ser más equilibradas y existe una fuerte cultura de desconexión fuera del horario laboral.
Empresas como la famosa farmacéutica danesa "Novo Nordisk" han desarrollado modelos laborales basados en la flexibilidad, la organización por objetivos y la conciliación entre vida laboral y personal.
Según su propio informe corporativo, la compañía permite a sus empleados acceder a jornadas flexibles, reducciones de horario y periodos de descanso profesional, además de promover políticas activas de bienestar y salud mental.