Morante de la Puebla tras la cogida.

Morante de la Puebla tras la cogida. Lances Maestranza

Sevilla

Morante evoluciona favorablemente tras pasar a planta, aunque los médicos piden prudencia

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El mundo del toro vive con optimismo moderado y alivio la jornada después de la espeluznante cogida a Morante de la Puebla en la corrida de este lunes en Sevilla.

El diestro fue arrollado por Clandestino en el cuarto de la tarde. Una cornada de 10 centímetros que le perforó el recto y cuyo pronóstico fue calificado de "muy grave" por los médicos de la plaza.

De ahí, el de la Puebla fue llevado al hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, donde pasó la noche en la UCI. Según ha podido confirmar EL ESPAÑOL, la operación se prolongó durante dos horas debido a la gran cantidad de puntos de sutura que necesitó.

Este martes, el centro hospitalario ha cursado un parte médico tranquilizador dentro de la gravedad de la cogida. Y él mismo en un vídeo emitido por Canal Sur desde el hospital: "Es la cornada que más me ha dolido".

Morante "evoluciona favorablemente tras haber pasado la noche en la Unidad de Cuidados Intensivos" y ha pasado a planta, "donde continúa su recuperación sin dolor y bajo estrecha supervisión médica".

Según el parte facultativo, "la herida presenta buen aspecto, aunque los especialistas insisten en la necesidad de mantener la prudencia, ya que el proceso de recuperación se prolongará durante varios días".

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha asegurado en una entrevista con Espejo Público que pudo hablar con el torero en torno a las once de la noche del lunes.

Moreno asegura que lo vio "optimista, fuerte, bastante entero y con el deseo de una recuperación muy pronta, pensando en reaparecer".

Un calendario en el aire

Tras su vuelta a los ruedos, Morante tenía por delante un intenso calendario esta primavera y verano. Sin ir más lejos, está anunciado en Valladolid para el 10 de mayo y en Jerez para el 16 del mismo mes. En Sevilla estaba previsto que volviera para el Corpus, el 4 de junio.

Ahora, su calendario queda a expensas de la recuperación. El propio torero ha confesado que ha sido su cornada "más dolorosa" y que temió que le alcanzara las tripas.

Los expertos advierten del complejo postoperatorio de una intervención de este tipo, ya que la cornada de Clandestino alcanzó el esfínter, lo que puede acarrear problemas de incontinencia.