Juan Luis Cabeza. Redes sociales.
La caída de Juan Luis Cabeza y Social Energy, la empresa 'ejemplar' de paneles solares que patrocinaba al Betis femenino
El 'carismático' CEO, que afirma haber empezado a emprender con 15 años, presumió del despegue de la compañía sevillana, sumida ahora en reclamaciones de clientes.
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Se decía emprendedor precoz; había arrancado su primer negocio "con 15 años", y después se alzó como CEO de una compañía de paneles solares de crecimiento espectacular, pero ahora tanto Juan Luis Cabeza como Solar Energy se asoman al abismo.
Su futuro está en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla. Allí se ha declarado insolvente Senerco Energy Services SL, sociedad titular de la marca Social Energy, dejando en el limbo a un elevado número de clientes insatisfechos que no deja de crecer.
Retrasos en la instalación de placas solares en hogares, o trabajos sin acabar pese a haberse pagado –a veces se trata de facturas de miles de euros– íntegramente. Son las reclamaciones principales expuestas ante la OCU de los clientes de Solar Energy, que prometía traer la "revolución solar".
"¡Ahorra hasta un 90% en tu factura de la luz gracias a nuestras instalaciones!", insta en su web, ya apenas un expositor más que un medio de contacto. La otra vía, su teléfono, está colapsado a llamadas desde que Diario de Sevilla publicara que están en concurso de acreedores.
Es pronto aún para saber si el proceso acabará en liquidación, y por tanto quiebra, o si aparecerá alguna oferta dispuesta a salvar el negocio, que tiene su sede en Alcalá de Guadaíra; lo que es seguro es que se trata de un final de una etapa para uno de los CEOs más mediáticos del sector.
Emprendedor precoz
Porque su presencia en medios ha sido una constante en los últimos años. Siempre en tono triunfalista y presumiendo de trayectoria: aseguró haber empezado a emprender con apenas 15 años.
Para cuando llegó a la mayoría de edad había montado bares de copas. Así lo apuntaba hace ya una década en la prensa sevillana, donde se exponía orgulloso.
Su currículum, resumía, incluía haber sido comercial de empresas ajenas, delegado en Andalucía de American Telecom, director comercial de Directo Móvil durante 10 años y luego fundador de Directo Telmark, un call center que empleaba principalmente a personas con discapacidad.
"Vivía de lujo pero me gusta más sacar del paro a los socialmente excluidos", se enfatizaba como titular. Cabeza se hizo una especie de celebridad local, aunque su verdadero salto llegó con Social Energy.
El gran batacazo de los paneles
Sobre el papel, se justificaba ese despegue. La compañía vivió –como todas las dedicadas a instalar placas solares en hogares para autoconsumo– un auténtico boom.
Su mejor año fue 2023. Para entonces anotaba un crecimiento anual del 70%, "sin precedentes", y se había expandido más allá de Sevilla: de hecho, estaba establecida en toda España, con presencia en Madrid y Barcelona.
“Esto nos permite ofrecer nuestros servicios a un público más amplio y desempeñar un papel más importante en la transición hacia una energía más limpia y sostenible en España”, sostenía Cabeza.
Lideraba en ese momento una compañía de 300 trabajadores, el 75% de las cuales son personas en riesgo de exclusión social, que aseguraba ser "líder en España".
También ese año pasó a patrocinar al Betis femenino; más tarde, lo haría también con el Sevilla femenino.
Poco a poco, en entrevista con los medios, a los que se ofrecía como portavoz preferente, Cabeza elevó el discurso.
Contó que Social Energy había sido reconocida por la Unión Europea de Empresas Fotovoltaicas (UEDP) como “la mejor empresa instaladora de España”, aunque el autoconsumo empezaba a dar muestras de crisis en nuestro país.
La compañía no fue, evidentemente, ajena al tsunami; en 2024 se dio la primera pista al verse su crecimiento considerablemente desacelerado: fue entonces del 15%, pero el CEO, que esgrimía el logro de haber superado las 1.000 instalaciones realizadas, no veía señal de alarma alguna.
Al revés. “Tenemos como reto crecer este año un 20%, y además a pulmón, sin fondos de inversión, solo con nuestros propios recursos”, aseguró.
Pero entonces empezaron a acumularse las reclamaciones.
La caída
Pago de miles de euros por instalaciones que no se han hecho o no se han finalizado, solicitudes de reembolso, denuncias por falta de comunicación con la empresa pese a intentar contactarla por varios medios y a diario....
Las quejas de clientes afectados han ido avisando durante meses de la que la empresa atravesaba problemas. El procedimiento ante el Juzgado –donde es la propia compañía la que presenta concurso voluntario– confirma la dimensión del problema.
Solar Energy protagoniza así el gran batacazo del autoconsumo fotovoltaico en España, donde empresas mucho más conocidas viven notorias dificultades.
Cabe recordar que en 2024 empresas como Holaluz, Solarprofit, Soltec o EiDF se asomaron al abismo de la quiebra.
2025 no fue mejor. El autoconsumo eléctrico en España acumula en realidad tres años consecutivos de contracción en la instalación anual, después de haberse instalado el año pasado 1.214 MW de nueva potencia de consumo, lo que supone una caída del 15% respecto al 2024.
Se veía venir, en suma. El camino estaba plagado de curvas. Falta por saber si Solar Energy, que se presentaba como "líder en España", descarrilará totalmente.