La Cartuja Pickman. Sevilla
Fin al ‘viacrucis’ de los trabajadores de La Cartuja: el lunes comienza la nueva etapa para las vajillas de las abuelas
La emblemática fábrica La Cartuja Pickman retomará su actividad productiva el próximo 6 de abril, cumpliéndose así la intención de los responsables de volver "para comienzos de la primavera".
Más información: Targhetta recurre a la multinacional Serveo para poner a punto La Cartuja Pickman para la primavera
El próximo lunes 6 de abril será el primer día de la nueva vida de La Cartuja Pickman. Y de sus trabajadores.
Tras más de siete meses cerrada, la bicentenaria fábrica de vajillas retomará después de la Semana Santa su actividad productiva tal y como ha anunciado el sindicato de CC.OO de Industria Andalucía a través de sus redes sociales y como preveían los responsables.
De esta forma, termina el 'viacrucis' de los empleados del emblemático establecimiento que, después de haber prorrogado el ERTE, podrán volver a trabajar. José Hurtado, portavoz de la plantilla, ha señalado que está "muy satisfecho" por la vuelta a la actividad.
Finalmente, los plazos marcados por los ahora responsables de la fábrica se han cumplido. Concretamente, la intención de los mismo era dejar a punto la maquinaria para el comienzo de la primavera.
Desde que finalizase el proceso de compra el pasado mes de enero, los nuevos dueños de Pickman La Cartuja, las hermanas Luksic y el onubense Javier Targhetta, han trabajado en la renovación de las instalaciones.
Para ello, tal y como informaron fuentes de la fábrica a EL ESPAÑOL de Sevilla, se eligió a la multinacional Serveo, especializada en gestión y mantenimiento.
La situación del recinto y la maquinaria era casi ruinosa. Más después del prolongado parón iniciado el verano pasado y que cogió por sorpresa a los trabajadores.
De esta forma, la fábrica sevillana pasa a engrosar la lista de empresas que ha contado con la ayuda de la multinacional. En concreto, dicha entidad ha prestado servicio a Iberia, Michelin, Data4, Beiersdorf o La Caixa, entre otras.
Los empleados comenzaron sus vacaciones estivales y se encontraron con que su empresa había entrado en concurso de acreedores. En el mismo participó también el fabricante de vajillas valenciano Porvasal.