Imagen de un detective.

Imagen de un detective. EP.

Sevilla

José protegió a políticos de ETA y ahora es detective en Sevilla: una semana de investigación puede llegar a costar 3.500€

El Gobierno andaluz está trabajando en la creación del Colegio Profesional de Detectives Privados de Andalucía.

Más información: Así trabaja un detective privado en la Comunitat Valenciana: "No valoramos, reflejamos la realidad"

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La Junta de Andalucía está dando las últimas pinceladas para crear el Colegio Oficial de Detectives Privados de la comunidad. Un organismo con el que se busca profesionalizar este servicio y dotarlo de más control.

La propuesta ha superado el debate de totalidad ante el Pleno del Parlamento y seguirán su tramitación en comisión parlamentaria hasta la aprobación definitiva.

Se trata de una profesión tan desconocida como necesaria y José Gallego celebra la noticia. "Ya era hora. Hay autonomías que hace mucho que lo tienen", relata este detective sevillano a EL ESPAÑOL.

José lleva 15 años dedicándose a investigar a gente. Personas que están de baja laboral y, previsiblemente, se encuentran en condiciones favorables para trabajar, parejas que podrían estar cometiendo una infidelidad o empresas que necesitan saber si hay competencia desleal.

Una semana de servicio puede superar los 3.500 euros fácilmente. Sus andanzas en el mundo de la investigación comenzaron cuando tenía 33, después de haberse dedicado a la seguridad privada.

Pero Gallego no formaba parte de un equipo de vigilantes al uso. Era uno de los agentes que, según relata, "protegía a los políticos que estaban amenazados por la banda terrorista ETA".

Curso en la Universidad de Sevilla

Un trabajo que hizo que viviera todo tipo de anécdotas, teniendo incluso que hacerse pasar por campesino de un rincón recóndito del País Vasco.

En 2011, José aterrizó nuevamente en su tierra natal, Sevilla. En la capital hispalense se decidió a estudiar un curso específico de detective privado en la Universidad de Sevilla. Una formación que consta de tres etapas y para la que antes era necesario tener el grado en Criminología.

Si algo echa en falta en la enseñanza son las clases prácticas. "Al menos cuando yo estaba se daba mucho Derecho, pero nadie enseñaba a seguir, por ejemplo, que es una de las partes más difíciles de esta profesión".

Hasta ahora, ya con su despacho de vigilancia en marcha, el sevillano ostenta más de 700 expedientes.

Alrededor de 700 historias que le han dejado vivencias de todos los colores. José ha destapado robos en empresas, ha tratado casos como el de una mujer que "tenía paranoia y decía que la estaban vigilando" y ha investigado a un padre que pedía la custodia de sus hijos pero que, cuando les tocaba, los dejaba con la abuela.

Rutina

La rutina de un detective privado no tiene nada de habitual. Su jornada laboral empieza en torno a las 06:00 horas. Aunque, subraya, varía dependiendo de dónde se dé el caso que hay que investigar.

Puede ser desde Sevilla hasta cualquier parte de España. No obstante, cabe destacar que su equipo tiene colaboradores en otras provincias por si pudiera hacer falta.

Una vez que se ha puesto en marcha, toca armarse de paciencia. "Toda mi vida es dentro del coche. La ley de Murphy es completamente cierta para los detectives. Si llevas esperando horas a que salga el investigado y sales cinco minutos para ir al baño, es en esos cinco minutos cuando va pasar", relata.

Una vez finalizado el periodo de investigación, el siguiente paso es hacer un informe que recabe los datos que pudieran ser relevantes. Una lista compuesta por todos y cada uno de los detalles. Desde los horarios de entrada y salida hasta fotografías.

Para ello, José se atavía de sus incondicionales: una cámara pequeña pero de buena calidad, cámaras ocultas y, como no, un vehículo. Este último es primordial y, si es trata de una moto, mejor aún. "Es mucho más práctica, facilita el seguimiento".

Tiempo y precio

En cuanto al tiempo invertido para cerrar un caso, depende de las características del mismo. "En temas de aseguradores, se suele tardar unos tres días", pero en otras cuestiones el periodo de investigación aumenta. En ocasiones se necesitan hasta diez jornadas.

Teniendo en cuenta la cantidad de días destinados en resolver una incógnita, ligado al precio de esta, lo que está claro es que el cliente debe tener en cuenta que no es un servicio barato antes de contratarlo.

José Gallego explica cuáles son los costes de este tipo de profesiones. La hora se cobra a unos 50 euros, es decir, el día puede costar entre 400 y 500.

A esta cantidad hay que sumarle los pluses por nocturnidad o festivos, por lo que, haciendo cuentas, una semana puede superar los 3.500 euros fácilmente.

En contacto con Policía Nacional

En su trabajo hay una serie de factores a tener en cuenta. Lo primero de todo es que hay que respetar los límites legales. "Los detectives no pueden investigar delito", para ello está la Policía Nacional, el cuerpo al que pertenece el sector y con el que están en contacto permanente.

En esta línea, José Gallego explica que "cuando hay indicios de que se puede estar comentiendo un delito, se debe avisar de inmediato a las autoridades competentes" y apartarse de la cuestión.

Esto se ha dado en posibles casos de violencia de género, cuando uno de los integrantes de la pareja quería contratarlo para seguir a la otra parte.

Así, entre madrugones, largas esperas y discreción absoluta, José Gallego defiende una profesión tan desconocida como necesaria. "Esto no es como en las películas", insiste.

Ahora, con la creación del Colegio Oficial de Detectives Privados en Andalucía, espera que el sector gane en reconocimiento, regulación y garantías tanto para los profesionales como para los clientes.