Imagen de nazarenos de Sevilla.

Imagen de nazarenos de Sevilla. Joaquin Corchero / Europa Press.

Sevilla

Del manto 'made in' Pakistán a las túnicas de nazarenos importadas de China: vuelve la polémica a la Semana Santa

El dueño de una emblemática tienda de artículos cofrades ha denunciado ante Hacienda que las hermandades vendan prendas "incumpliendo con las obligaciones fiscales".

Más información: Un comerciante de túnicas de nazarenos de Sevilla critica que las hermandades le hagan la competencia

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A pocos días para que arranque la Semana Santa, mucho estaba tardando en llegar la polémica a las calles de Sevilla.

El año pasado, una de las cuestiones que marcó el calendario cofrade fueron los mantos de las vírgenes 'made in' Pakistán.

El país asiático se sumó al arte sacro y la controversia estalló cuando se supo que algunas hermandades de la comunidad habían encargado determinadas prendas para sus titulares fuera de las fronteras españolas.

Ahora, aunque de forma menos llamativa, ha vuelto a aterrizar la disputa. Esta vez ha llegado de la mano de las túnicas que visten los nazarenos. Ha sido José Ramón Martínez, dueño de la centenaria tienda El Rincón del Nazareno, el que ha puesto las cartas sobre la mesa.

Martínez ha afeado que las hermandades de la hispalense le estén haciendo la competencia no solo a él, sino también "a otros establecimientos que forman parte del sector".

Cabe destacar que el dueño de esta tienda fundada hacia el 1921 asegura que no ve "mal" que las cofradías intenten proporcionarles a sus hermanos prendas más baratas, sino el hecho de que estas estén "confeccionadas, previsiblemente, en países como Marruecos o China".

Además, señala, algunas de estas entidades estarían vendiendo dichos atuendos "sin tener dados de alta" al personal encargado de esta tarea e "incumpliendo con las obligaciones fiscales".

Es por este último motivo por el que José Ramón Martínez ha interpuesto en "varias" ocasiones una denuncia ante Hacienda. Todas ellas, asegura el sevillano, "sin haber obtenido ninguna respuesta" por parte de la administración.

Diferencias

El dueño de El rincón del nazareno -tercera generación que lo capitanea- cuenta a EL ESPAÑOL de Sevilla cuáles son las diferencias del producto que él ofrece con el que se está vendiendo a través de las hermandades.

La mayor variación es "la calidad" de la túnica. A su parecer, las prendas que critica están confeccionadas con "peores tejidos" y, avisa, "aunque sean más baratas, a lo largo salen más caras".

¿El motivo? Entre otras cosas, porque estas "no llevan los 30 centímetros de dobladillo que se les ponen a las túnicas para que al niño le dure toda la vida, no un año nada más".

El precio de las prendas sería uno de los chivatos a la hora de saber donde han sido fabricadas. Según José Ramón, las de las hermandades "cuestan la mitad". Es decir, una túnica que ascienda a los 500 euros, podría llegar a adquirirse por 250.

Este periódico ha intentado ponerse en contacto con distintas hermandades de la ciudad aunque no ha recibido respuesta.

Únicamente los responsables de la cofradía del Beso de Judas han defendido que ellos trabajan bajo la ley y que su único objetivo es "facilitar" a los hermanos la adquisición de las túnicas.

Polémica con los bordados

La polémica actual recuerda a la vivida el año pasado tras la noticia de que un grupo de fieles de la Hermandad del Soberano le había regalado a su dolorosa, la Virgen de los Reyes, un manto bordado en Pakistán.

Según pudo saber este periódico, un manto de seis metros de largo -aquellos que usan las Vírgenes con más fieles- y cuatro de ancho puede adquirirse en el país asiático por solo 5.000 euros. A este importe habría que sumarle 250 euros por los gastos de envío.

El precio de la pieza elaborada en Pakistán llama mucho la atención si se tiene en cuenta que el manto de una Virgen puede alcanzar los 400.000 euros.

Además, vestir un palio completo -el techo, las bambalinas, los faldones, la saya y el manto de la dolorosa- costaría alrededor de unos 25.000 euros, dependiendo de las medidas y el diseño elegido.

Coronas y cíngulos

Pero el catálogo pakistaní no incluye tejidos bordados, sino que también oferta borlas, cíngulos y hasta coronas. Usando como materiales el latón y el oro, esta última tendría un precio de 750 euros si fuese encargada a los trabajadores asiáticos.

Ahora, aunque las dos cuestiones "sean diferentes", Paquili, el presidente de la Asociación de Arte Sacro de Andalucía, señala que "tienen un hecho común". Y es que la "Semana Santa es un patrimonio que nos identifica como sociedad. Es identitaria".

Por este motivo, hace hincapié en la "necesidad de hacer pedagogía para que las hermandades sean conscientes de la cantidad de familias que hay detrás de la artesanía andaluza".

Asimismo, critica el "defender la Semana Santa como algo nuestro si después compramos productos hechos fuera de España".