Imagen de uno de los trabajadores talando un árbol en el cementerio.

Imagen de uno de los trabajadores talando un árbol en el cementerio. Ayuntamiento de Sevilla.

Sevilla

El Ayuntamiento de Sevilla estudia eximir de las tasas a los floristas del Cementerio tras más de un mes cerrado

Actualmente hay un equipo especializado del área de Parques y Jardines evaluando los daños en los árboles.

Más información: Raíces sin sujeción y rachas de viento de hasta 100km/h: el cóctel perfecto para la caída de más de 300 árboles en Sevilla

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El Ayuntamiento de Sevilla está estudiando aliviar fiscalmente a los floristas del Cementerio de San Fernando después de que este lleve más de un mes cerrado como consecuencia de los daños provocados en su interior tras la sucesión de borrascas que azotó Andalucía a comienzos de febrero.

En concreto, el Consistorio baraja la "exención de tasas a los puestos de flores situados en su entorno ante las pérdidas económicas" derivadas de la situación.

Actualmente, trabajadores especializados del área de Parques y Jardines y la plantilla del cementerio trabajan ahora en su adecuación.

Durante las lluvias, el Gobierno municipal decretó el Plan de Emergencias, que conllevó el cierre preventivo del camposanto, entre otras instalaciones, y que aún no se ha vuelto a abrir.

En total, más de 80 árboles de todo el cementerio se cayeron debido a las fuertes rachas de viento y unos 52 árboles han tenido que ser retirados.

Más de 130 tumbas afectadas

Como consecuencia de los desplomes, alrededor de 130 sepulturas sufrieron daños. Muchas de ellas quedaron gravemente deterioradas, tal y como señaló la delegada de Parques y Jardines del Ayuntamiento, Evelia Rincón.

Pero el problema no está solamente en los ejemplares que se han desplomado -la mayoría cipreses-.

En este sentido, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha subrayado en varias ocasiones que aquellos árboles afectados por el temporal "ya no tienen solución y suponen un peligro".

Por este motivo, estos tendrán que ser talados sí o sí, independientemente de si su tronco está roto o no.

Según explicó la delegada, "muchas de las caídas no responden a un único factor puntual, sino a la suma de causas acumuladas durante décadas y los recientes temporales han actuado como desencadenante de esas debilidades estructurales preexistentes".

Y es que las fuertes rachas de viento, superiores a 120 kilómetros por hora, unidas al estado de las raíces han debilitado parte del arbolado. Por ello, el Consistorio está estudiando cómo proceder durante la replantación para que esto no vuelva a ocurrir.

Plantilla del cementerio y especialistas del Consistorio

El estado del cementerio obligó al Consistorio a cerrar las puertas del camposanto por "el riesgo" que conllevaba para los visitantes. Desde entonces, los familiares de los fallecidos no han podido acceder a su interior para visitarlos, pero sí para enterrarlos y recoger sus cenizas.

Para poder dar sepultura, los responsables del cementerio habilitaron un "itinerario seguro" por el que los allegados de los muertos podían transitar.

Según fuentes municipales, la intención es que el cementerio "abra cuanto antes", sin embargo, aún no hay una fecha prevista para ello. Tanto el Ayuntamiento de Sevilla como el delegado del cementerio, José Lugo, han pedido "perdón por mantenerlo cerrado".

Asimismo, desde el equipo municipal subrayan que "se están reforzando los servicios" para poner el espacio a punto en el menor tiempo posible.

Por esta razón, desde comienzos del mes de febrero, están trabajando tanto la plantilla del cementerio como un equipo especializado del área de Parques y Jardines del Ayuntamiento.

Mientras que los primeros se encargan de adecentar las instalaciones -retirada de escombros o restauración de tumbas-, los segundos estudian el estado de los árboles. Las mismas fuentes sostienen que "los trabajos de estos últimos se están intensificando durante los últimos días".

Por otra parte, el Gobierno municipal aprobó durante el Pleno una modificación presupuestaria de 120.000 euros para responsabilidad patrimonial de los efectos ocasionados por el temporal en el camposanto.

Ya ha comenzado la segunda fase

La dimensión del recinto -con 28 hectáreas y una compleja convivencia entre alineaciones arbóreas, viales, sepulturas y elementos patrimoniales- exige intervenciones minuciosas y sectorizadas.

La primera fase, ya finalizada, se ha centrado en la retirada urgente de los árboles caídos en el eje principal y en la recuperación de los accesos básicos para vehículos de emergencia y servicios municipales, garantizando así la operatividad interna en condiciones seguras.

Actualmente se está desarrollando una segunda fase, más técnica y detallada, en zonas interiores donde los trabajos se realizan entre sepulturas y panteones.