El delegado de Barrios de Atención Preferente y Derechos Sociales, José Luis García, supervisa el derribo de dos infraviviendas.
Sevilla encara el final del chabolismo: Reina de los Ángeles ya es historia y El Vacie afronta su cuenta atrás
El asentamiento del Polígono Sur ha sido borrado del mapa y todas las familias reubicadas.
El Gobierno local se puso como fecha el año 2027 para erradicar todos los asentamientos chabolistas de la ciudad.
Más información: El Vacie, cada vez más pequeño: el Ayuntamiento desmantela dos infraviviendas y realoja a sus inquilinos
Sevilla está hoy más cerca de dejar atrás sus focos históricos de infravivienda y exclusión social. La erradicación definitiva del asentamiento chabolista de Reina de los Ángeles, en el Polígono Sur, marca un punto de inflexión en la lucha contra la infravivienda en la capital andaluza. Ahora, todos los ojos apuntan hacia El Vacie, en el norte de la ciudad.
El asentamiento de Reina de los Ángeles nació en 1991 con una veintena de chabolas levantadas entre la calle del mismo nombre y la Avenida de la Paz.
Con el paso de los años, lejos de desaparecer, se consolidó como una bolsa de exclusión estructural en pleno Polígono Sur. En 2023, el número de infraviviendas había ascendido a 24.
En la jornada del 12 de febrero, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, anunció que la última familia había sido realojada del asentamiento sevillano, culminando así el desmantelamiento completo del núcleo.
"Hoy cumplimos un compromiso con la dignidad de estas personas y la salud pública", afirmó el primer edil, subrayando que el proceso ha sido fruto de "una gestión decidida".
Según los datos del Gobierno local, entre 2021 y 2023 se desmontaron seis infraviviendas, mientras que en los dos años y medio de mandato actual se han eliminado las 24 existentes. Más allá de la comparación, lo cierto es que el asentamiento ha desaparecido físicamente del mapa urbano.
Atención a familias vulnerables
El realojo no se ha limitado a la entrega de llaves. Desde 2024 funciona un servicio específico de atención a familias procedentes de asentamientos chabolistas, dotado con 12 técnicos de Integración Social y dos coordinadores, y respaldado por una inversión superior a 1,5 millones de euros.
El acompañamiento incluye formación en hábitos domésticos, gestión de economía familiar, competencias parentales, mediación vecinal y acceso a recursos sanitarios, educativos y laborales. La premisa municipal es clara: integrar, no desplazar.
El solar, que durante más de tres décadas simbolizó la infravivienda en el Polígono Sur, tendrá ahora un uso provisional como aparcamiento de la flota de Lipasam. La medida permitirá liberar la explanada del Centro Deportivo Polígono Sur, que recuperará su función original.
El último bastión
Con Reina de los Ángeles ya clausurado, la mirada se dirige inevitablemente a El Vacie, el asentamiento chabolista más antiguo de Europa y último gran núcleo pendiente de erradicación en Sevilla.
Situado junto al cementerio de San Fernando, en el entorno de Los Príncipes-La Fontanilla (distrito Macarena), su origen se remonta a comienzos de los años 30 del siglo pasado, cuando familias comenzaron a instalarse en la zona.
Desde entonces, El Vacie ha sido sinónimo de exclusión, marginalidad y abandono institucional intermitente. En algunos momentos llegó a albergar a más de 900 personas, muchas de ellas menores.
Ha sobrevivido a distintos planes municipales, a inversiones millonarias —como los 4,35 millones de euros anunciados en 2016 con fondos europeos de la estrategia Dusi— y a promesas reiteradas de erradicación.
En 1961 incluso fue visitado por Francisco Franco, prueba de que el asentamiento ya era entonces un problema enquistado en la ciudad. Décadas después, sigue en pie, aunque reducido en extensión y número de infraviviendas.
En julio de 2024, el Ayuntamiento intensificó los derribos con el realojo de varias familias y la recuperación del equipo municipal de intervención específico para estos procesos.
El objetivo declarado por el delegado de Barrios de Atención Preferente y Derechos Sociales, José Luis García, era claro: acelerar una gestión que durante años avanzó a un ritmo lento y desigual.
El plan actual se basa en la coordinación con la Junta de Andalucía y en un programa de viviendas de tránsito que facilite la adaptación progresiva de las familias a entornos normalizados.
La experiencia acumulada en Reina de los Ángeles ha servido como banco de pruebas de un modelo que ahora debe culminar en El Vacie.
El alcalde fue tajante en septiembre de 2024: "Este será el mandato en que se terminará con los asentamientos del Vacie y de Reina de los Ángeles". Para ello puso como fecha el año 2027. Con el primero ya eliminado, el compromiso político se concentra ahora en el segundo.
Desigualdad estructural
La erradicación de los asentamientos no se presenta únicamente como una operación urbanística, sino como parte de una estrategia más amplia contra la desigualdad.
Sevilla arrastra una realidad incómoda: seis de los diez barrios más pobres de España se encuentran en la ciudad, y el chabolismo ha sido durante décadas la manifestación más visible de esa fractura social.
El reto de El Vacie, no obstante, es complejo. Derribar implica ofrecer algo mejor y garantizar que el proceso no genere conflictos en los barrios receptores ni reproduzca situaciones de vulnerabilidad.
Sevilla encara ahora el tramo final de un proceso que comenzó hace décadas y que ha atravesado gobiernos de distinto signo político. La desaparición de Reina de los Ángeles supone un hito indiscutible. El cierre definitivo de El Vacie, si se consuma antes de 2027 como se ha prometido, sellará una transformación histórica.
El tercer asentamiento
Existe, sin embargo, un tercer asentamiento en Sevilla, justo en la zona limítrofe con el municipio de Camas.
Junto al puente que enlaza la A-49 con la capital, en plena zona verde, se levantan alrededor de diez chabolas en las que varias familias sobreviven en una situación muy precaria.
La orilla del Guadalquivir ha sido desde hace años un punto habitual de asentamientos informales, en parte por la protección que brindan los árboles y la cercanía del agua.
Este sendero natural que une Sevilla con municipios como Gelves, San Juan de Aznalfarache, Camas o Santiponce presenta un notable deterioro, con acumulación de residuos, objetos usados y chatarra que sus residentes recogen y utilizan para obtener algún ingreso.