Francisco Sánchez, el jubilado sevillano.

Francisco Sánchez, el jubilado sevillano. E.E. Sevilla

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Francisco, el jubilado que ha pasado de agente judicial a "patrullar" Sevilla en busca de "pickpocket-casteristas"

Este hispalense de 67 años se hace llamar en redes sociales, en las que aglutina a más de 150.000 seguidores, Huevos fritos con papas.

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De agente judicial a "patrullar las calles de Sevilla para detener a los carteristas". Este ha sido el giro de 180 grados que ha dado la vida de Francisco Sánchez en menos de dos años.

El jubilado se ha hecho conocido en toda España por publicar en redes sociales los vídeos en los que avisa de la presencia de presuntos "pickpocket-carterista".

A sus 67 años, el sevillano cuenta a EL ESPAÑOL de Sevilla que su "misión" es detener a estos supuestos ladrones. Todo con un claro objetivo: "proteger a los ancianos, sevillanos y turistas" -en ese orden- de lo que él llama "mafias".

La dinámica siempre es la misma: "veo que los carteristas se acercan a los grupos de turistas y les grabo al grito de pickpocket-casterista".

"Macareno de nacimiento, amante de las artes marciales y antiguo brazo derecho del juez", así es cómo se describe.

Comenzó hace dos años

Su nuevo hobby comenzó hace dos años, recién jubilado. Estaba en la Puerta del Perdón, en pleno corazón de la hispalense, cuando vio cómo un grupo de presuntos carteristas "le pegaban un palo a unos extranjeros" -esta es la forma con la que Francisco se refiere a los hurtos-.

Según relata, "los ladrones estaban sentados y cuando salían los grupos de asiáticos se levantaban y se dirigían hacia ellos".

Al principio, "únicamente avisaba a los turistas de que les estaban robando", pero estos no le entendían. Después, comenzó a llamar a la policía, puesto que hay agentes de la Policía Local patrullando por las calles de la ciudad.

Sin embargo, "como los carteristas esconden el dinero en partes del cuerpo a las que no se puede acceder, no había pruebas y, por tanto, no podían hacer nada".

Teléfono en mano

Finalmente, decidió apostar por lo que es el comodín para muchos: el teléfono móvil y las redes sociales. La forma de proceder estaba clara.

Primero grabar y luego publicar -aunque ahora también pone "una denuncia para que quede constancia". No obstante, antes había que crear un perfil en las distintas plataformas.

A la hora de elegir el nombre de las cuentas, Francisco optó por el camino fácil. "Cómo no sabía qué ponerme, pensé en mi plato favorito en el mundo: los huevos fritos con papas".

Así fue como nació el que se ha convertido en un personaje conocido en todos los rincones de la hispalense.

El protagonista de esta historia lleva dos años compartiendo sus vídeos en redes sociales y ha conseguido crear una comunidad bastante multitudinaria. En Instagram cuenta con casi 150.000 seguidores y en TikTok con más de 8600. Además, varios programas de televisión se han hecho eco de su actividad.

Su rutina

Lejos de tener una rutina normal, parecida a la de cualquier otro ciudadano en su situación, Francisco dedica prácticamente todo el día a recorrer las calles de la ciudad.

Tiene una ruta establecida que arranca a las 09:00 horas y acaba sobre las 17:00 horas. Según señala, desayuna, almuerza y merienda en la calle. Eso sí, cuando la primavera empieza a dar sus últimos coletazos y el calor comienza a apretar, se reduce su 'jornada laboral'; la merienda se hace en casa.

La primera parada del día es un bar aledaño a la Plaza de España para coger las fuerzas suficientes para despachar la jornada.

Después del reglamentario desayuno, el itinerario prosigue por el monumento de Aníbal González, "uno de los sitios en los que más palos se dan".

Al entorno del Parque María Luisa le siguen la Avenida de la Constitución, la Plaza del Triunfo, el barrio de Santa Cruz, el Patio de Banderas y las calles más estrechas y laberínticas de la capital: Alemanes y Francos, entre otras.

Todos estos puntos son zonas en las que, en palabras de Francisco Sánchez, se producen más hurtos. Además, destaca otras ubicaciones como el túnel que desemboca en el Patio de Banderas, en el que "los carteristas forman un tapón y aprovechan".

Las Setas de la Plaza de la Encarnación y el entorno del puente de Triana y la Plaza del Altozano rematan la lista.

A lo largo de estos dos años patrullando las calles de Sevilla, el jubilado ha "vivido momentos de tensión". No obstante, asegura que "el miedo paraliza y es importante tener más valor".

El conocido como Huevos fritos con papas se ha convertido, sin proponérselo, en una figura reconocible del centro de Sevilla, donde cada día continúa con su particular cruzada contra los carteristas, móvil en mano y con la convicción de que, al menos, su presencia sirve para disuadirlos.