Las "narcopateras" se han convertido un fenómeno al alza en la Región de Murcia.
Desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y Justicia para la Guardia Civil (JUCIL) alertan de que, entre enero y octubre de 2026, ya han contabilizado la llegada de "unos 3.600 inmigrantes en situación irregular" a las costas murcianas.
Ni el Ministerio del Interior ni la Delegación del Gobierno aportan datos desglosados por comunidades autónomas. De forma que estas asociaciones profesionales aportan su propia estadística a EL ESPAÑOL.
"Se han contabilizado un total de 166 embarcaciones, con 3.000 adultos entre enero y octubre de este año, de los que un 90% eran varones; y había 600 menores de edad", tal y como coinciden en apuntar SUP y JUCIL.
La tipología varía en esas 166 pateras. Unas veces son embarcaciones precarias; otras son un taxi-patera o una narcopatera con motores de gran potencia y una gran eslora, para planear sobre el mar como si fuera una autopista y con versatilidad para transportar personas o fardos de hachís.
Las características técnicas ofrecen una mayor garantía para llegar a pisar territorio español y eso incide en el coste que paga cada tripulante por una plaza. "La media suele estar en los 6.000 euros más o menos. Pero varía entre los 3.000 euros como mínimo y un máximo de 8.000 a 9.000 euros".
Adrián Rodríguez, secretario general del SUP en la Región de Murcia, sostiene que "la falta" de efectivos y de medios en la Policía Nacional y en la Guardia Civil ha contribuido al "asentamiento de esta nueva forma de narcopateras que ha disparado la llegada de inmigrantes a la costa murciana".
Una prueba de la tranquilidad con la que operan las mafias que se dedican al tráfico de seres humanos es lo sucedido el 19 de agosto, a plena luz del día, en la Cala del Barco en La Manga, cuando una narcopatera desembarcó -ante la mirada atónita de los turistas- a 45 hombres adultos, 2 mujeres y 15 menores de edad.
Una patera con 62 tripulantes, este miércoles, desembarcando en la Cala del Barco en Cartagena.
"Si no se ponen medidas ya, esto va a ser la nueva Algeciras", según sostiene Adrián Rodríguez.
De hecho, la ruta argelina se ha potenciado hacia la costa murciana, desde el pasado 30 de julio, cuando Ceuta colapsó con la entrada de miles de inmigrantes a nado a través de la frontera del Tarajal.
'Efecto globo'
Este episodio provocó un 'efecto globo': la intensificación de los controles policiales y el bloqueo del acceso fronterizo del Tarajal, no ataja los flujos migratorios, sino que los desplaza hacia otras áreas geográficas con menor vigilancia.
De forma que se ha intensificado la ruta desde Argelia con destino a Cartagena, Águilas o Mazarrón. El secretario general del Sindicato Unificado de Policía en la Región de Murcia reclama "refuerzos" al Ministerio del Interior, para combatir la oleada de narcopateras y taxis-patera de las mafias.
Adrián Rodríguez reclama una cifra concreta al Ministerio del Interior: "En la plantilla de la Policía Nacional deberíamos tener un incremento de 600 agentes, entre los próximos cuatro o cinco años, para conseguir que las mafias no nos coman el terreno en cuatro días".
Desde la Guardia Civil, un portavoz de JUCIL hace una lectura similar. "La presión migratoria en el litoral murciano ha alcanzado un punto crítico que pone de manifiesto el desbordamiento de los cuerpos de seguridad, ante lo cual, denunciamos un grave colapso operativo por el incremento de pateras y la impunidad de las mafias, reclamando al Ministerio del Interior un plan urgente que incluya 700 agentes más en la Región de Murcia".
También reclaman "la renovación de las patrulleras del Servicio Marítimo; una reivindicación respaldada por la Fiscalía de Murcia, que también ha alertado sobre el aumento de estas organizaciones criminales y ha exigido un plan específico para combatirlas".
Una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil por la costa murciana.
La realidad actual es que faltan embarcaciones en la Guardia Civil, para vigilar los 274 kilómetros de longitud que tiene el litoral murciano, según la cartografía oficial del MITECO.
De hecho, durante la madrugada del domingo, un taxi-patera llegó al Parque Regional de Calblanque y desembarcó a 39 inmigrantes irregulares, 30 varones adultos, una mujer y ocho menores de edad. Entre los tripulantes había un fallecido.
Tanto JUCIL como el SUP coinciden en que hay que coordinar el trabajo de Guardia Civil y Policía Nacional, para "no permitir que estén cómodas" las mafias en Murcia. "Hay que incrementar las plantillas que luchan contra la instauración de estas mafias en tierra".
El incremento deber ir más allá del área de Seguridad Ciudadana: "También los grupos de Policía Judicial dedicados a la investigación de estas bandas organizadas, dotándoles de medios materiales adecuados, como vehículos camuflados y sistemas de vigilancia modernos".
