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El éxito de Iker Jiménez no se entendería sin Carmen Porter. Compañera de vida y de profesión, es pieza fundamental de una de las marcas mediáticas más reconocibles de la televisión española.

Socia, confidente y casi su Pepito Grillo, su papel va mucho más allá de acompañar al presentador ante las cámaras.

Desde hace 32 años forman uno de los matrimonios televisivos más conocidos de nuestro país.

Si Iker triunfa por ser hipnótico y atrapar al espectador, Carmen aporta frescura, naturalidad y sentido común, además de desempeñar un papel fundamental en la línea editorial de sus programas.

Primero triunfaron como los reyes del misterio. La revista Enigmas, dirigida por Fernando Jiménez del Oso, puso en 1995 la primera piedra de una trayectoria que continuaría con Milenio 3, en la Cadena SER, y Cuarto Milenio, programa decano de Cuatro.

Ahora, ambos viven una nueva etapa de éxito con Horizonte, el formato de actualidad que está viviendo todo un boom al abordar asuntos como la corrupción del PSOE o la invasión a Ceuta, con una mirada crítica hacia las versiones oficiales.

Pero, ¿cuál es la clave para el espacio del segundo canal de Mediaset compita por el liderazgo en audiencia?

"Hacer un periodismo sin guiones, muy de los años 70: muy de calle, preguntando a la gente. En Horizonte llevamos a los periodistas de investigación que están destapando todos los casos de corrupción", responde Porter, copresentadora y codirectora del formato, en conversación telefónica con EL ESPAÑOL.

En realidad, explica Carmen, se trata de una fórmula que siempre les ha acompañado: rodearse de los mejores expertos en las materias que abordan.

Carmen Porter en 'Horizonte'. Captura Cuatro

"Fíjate, ahora hay gente que nos critica utilizando los de los fantasmas y los ovnis como si fuera un insulto, cuando para nosotros es todo lo contrario", señala.

"Somos periodistas de profesión y dedicarnos a una especialidad u otra es exactamente lo mismo que hacer periodismo deportivo o de actualidad, algo por lo que nadie critica a otros periodistas".

Salto a la actualidad

El salto a la actualidad se produjo a principios de 2020. Por entonces, el equipo de Cuarto Milenio estaba inmerso en un documental sobre la crisis del aceite de colza en 1981, para el que se rodearon de diferentes especialistas.

Semanas antes de que se decretara el estado de alarma, exactamente el 20 de febrero, Cuarto Milenio ya había alertado sobre la importancia del coronavirus.

Fue Pablo Fuente el que empezó a hablar sobre respiradores, el colapso de los hospitales y el confinamiento.

Términos que parecían sacados de una película de ciencia ficción, pero que acabaron convirtiéndose en realidad.

Iker Jiménez y Carmen Porter en 'La estirpe de los libres'. YouTube

"Las fuentes médicas que teníamos por el mundo nos avisaron, por eso dejamos la televisión", recuerda Carmen al explicar la decisión de paralizar temporalmente Cuarto Milenio.

"No nos echaron de la tele, nos fuimos para proteger a nuestro equipo. Nuestra productora —fundaron en 2018 Alma, en homenaje a su hija— se fue a la ruina, porque nos quedamos a cero, pero éramos consecuentes con lo que estábamos contando".

Fue entonces cuando Jiménez y Porter se lanzaron a YouTube con La estirpe de los libres, un programa de monográficos sobre la pandemia que realizaban desde su propia casa.

La iniciativa tuvo una gran acogida cuando la incertidumbre era total. "Hoy día hay mucha gente que nos dice: 'Jolín, salvasteis a mi madre!", recuerda.

El éxito llamó la atención de Paolo Vasile, el ejecutivo italiano que llevó a Mediaset a sus años dorados, les dio la oportunidad de pegar el salto a la televisión con un formato diferente al de Cuarto Milenio.

Y ahí nació Horizonte.

Sin embargo, fue Alessandro Salem, el actual consejero del grupo, quien terminó de impulsar el proyecto.

"El empeño y mérito es de Salem", reconoce Carmen, que confiesa que, al principio, Iker se mostraba muy reticente a presentar un programa diario.

"Yo no hago un diario ni muerto, ¡no me da la gana!", decía él.

Pero el vitoriano cayó en la "trampa" de probar "solo un mes". Y así uno tras otro porque ese experimento salió bien. "Al final, como nos encanta nuestra profesión decidimos continuar".

Las polémicas

El salto de Iker y Carmen desde el mundo del misterio al fango de la actualidad, convirtiéndose en el verso suelto de los magacines, los ha situado en el centro de las críticas.

"Nosotros nunca hemos estado ni afiliados ni hemos tenido ningún contacto con un partido político. Por eso somos tan libres de contar lo que queremos", afirma Porter.

Su procedencia de lo paranormal, añade, pudo contribuir a mantenerlos al margen de determinados círculos políticos.

"Siempre hemos sido los outsiders", señala. Si antes hablaban de ovnis, fantasmas o arqueología, ahora abordan la realidad política y social "sin tener en cuenta si un partido te dice que digas esto o lo otro".

Iker Jiménez y Carmen Porter en 'Horizonte'. Captura Cuatro

"No seguimos directrices de nadie", agrega.

"La gente se cansa de escuchar en todas las tertulias el mismo discurso, con las mismas palabras, el que llaman el argumentario que mandan los partidos", sostiene.

Como ejemplo, Carmen recuerda el episodio ocurrido después de que Pedro Sánchez abandonara Paiporta, una de las localidades más afectadas por la DANA, en medio de las protestas de varios vecinos.

Según relata, el PSOE difundió un argumentario en el que se vinculaba a uno de los participantes en los altercados con la extrema derecha por llevar un tatuaje en la cara.

"Yo me quedé a cuadros, porque la realidad era otra. Nosotros estuvimos allí y ese chico era el tatuador del pueblo, que tenía grabada la fecha del nacimiento de su perro en la frente".

"¿Pero cómo están tergiversando la realidad?", se preguntaba entonces.

"Ahí me di cuenta de que las cosas no eran tan claras como nosotros las contábamos, de que por detrás había mucha gente trabajando para hacer un relato único".

En los últimos tiempos, Horizonte ha estado más que nunca en el punto de mira de la izquierda, algo que no sorprende, ya que en su mesa prevalecen los colaboradores con un perfil ideológico más conservador.

Esta semana, por ejemplo, el presidente Pedro Sánchez utilizó un fragmento de Eduardo Inda en el programa, en el que el periodista advertía al PP del peligro que tenía hablar de las pensiones antes de las elecciones.

En el clip podía parecer que Iker y Carmen compartían el argumento de su colaborador. Sin embargo, la secuencia completa mostraba sus discrepancias.

Tal y como se hizo eco el presentador en su respuesta a Sánchez, tanto él como Carmen cuestionaban aquella postura.

"Yo creo que los políticos deben ser sinceros", afirmó Porter, a lo que Jiménez añadió: "Es que tú y yo vivimos en los mundos de Yupi".

"Es exactamente la misma cuenta que retuitea el presidente la que hizo el corte de lo de Maricarmen", lamenta la periodista.

Se refiere así a otra de las polémicas recientes que la han situado en el ojo del huracán: las acusaciones de haberse burlado de Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid.

"No nos estábamos riendo de ella, sino del decreto Maricarmen", insiste. "Pero lo manipulan de tal forma que solo cogen un corte sacado de contexto".

Madrileña del Retiro

La historia de Carmen Porter está ligada desde sus primeros años al barrio madrileño del Retiro.

Nació en la calle O'Donnell, en la maternidad del mismo nombre, y creció en el piso que tenían sus padres en esa misma zona.

A los 12 años se trasladó a Torrevieja, donde su padre construía los famosos pisos que sorteaba el mítico concurso Un, dos, tres...responda otra vez.

"Allí me quedé unos años hasta decidí volverme a Madrid para hacer COU y la carrera. En Valencia me pedían valenciano y yo no sabía ni papa", cuenta.

Finalmente, se matriculó en la Universidad Europea de Madrid.

Fue allí donde conoció a Iker. "En primero de carrera conozco a un chico que está en tercero y que se llama Iker Jiménez".

Iker Jiménez y Carmen Porter en la alfombra naranja del FesTVal de Vitoria. GTRES

Una fiesta organizada en el piso familiar del Retiro, a la que acudieron varios compañeros de universidad, propició el encuentro.

"Cuando le vi llegar, con los pantalones rotos y esa labia que tiene... me llamó la atención", rememora entre risas a este periódico.

Hubo química desde el principio. Además, compartían una curiosidad por lo misteriosos que Carmen arrastraba desde niña.

"Hacer la güija con tus amigos, otro día te vas al cementerio, al otro a una casa abandonada... Lo típico de jóvenes".

Meses después empezaron a salir y, con el tiempo, también unieron sus caminos profesionales.

Carmen mantuvo su vínculo con el Retiro hasta que ambos compraron a sus padres la vivienda en la que había crecido. Allí vieron crecer a Alma, su hija que en Nochevieja cumplirá 15 años.

En 2017, la familia se trasladó a La Moraleja.

¿Y cómo consiguen compaginar tan bien la convivencia con el trabajo?

"Discutimos muy poco, y la gente se asombra, pero con Iker es muy difícil tener un conflicto. Es muy buena gente y nunca quiere problemas. Los enfrentamientos con alguien de la familia le afectan mucho", desvela.

Eso no significa que siempre estén de acuerdo. Carmen reconoce que las diferencias aparecen, sobre todo, cuando toca organizar los contenidos de sus programas.

Iker Jiménez y Carmen Porter en 'Cuarto Milenio' Mediaset España

"Oye no, pues hoy llevaría esto'. 'No, yo esto lo quitaría y lo otro ni de coña lo metemos".

Y mientras que para muchas parejas pasar las 24 horas del día juntas sería casi un infierno, para ella trabajar con su marido en un privilegio.

"Para mí sería imposible no estar trabajando con él. Nos admiramos muchísimo mutuamente".

Equilibrio perfecto

Lo cierto es que ambos logran el equilibrio perfecto. Carmen no duda en resaltar la extraordinaria capacidad que tiene Iker para comunicar.

"Es un monstruo de la comunicación". Un talento que, según recuerda, ya mostraba desde pequeño, cuando con apenas 12 años se grababa con cámaras caseras.

Iker Jiménez y Carmen Porter. Cedida

"En una cena, todo el mundo se calla cuando empieza a contar una historia, que puede ser la del Real Madrid o la de un fantasma".

Carmen, por su parte, aporta "el sentido común" porque él "se deja lleva también por la efusividad", explica.

Frente a esa intensidad, Porter le pone los "pies en la tierra": "Nos balanceamos perfectamente".

Y eso, inconscientemente se refleja en sus programas: "La efusividad y el sentido común de contar las cosas como son".

Bailarina casi profesional

Quizás, el misterio del éxito de Iker Jiménez y Carmen Porter resida en la naturalidad con la que ambos se relacionan con la audiencia.

Lejos de proyectar una imagen de estrellas de la televisión, se consideran personas corrientes.

"Somos las personas más normales del mundo".

"Vasile nos decía: 'Vosotros no sois de la tele, sois estudiosos, empollones", recuerda Carmen, algo en lo que también coincide Salem.

La pareja lleva una vida relativamente alejada de los circuitos sociales de la televisión. No suelen acudir a fiestas ni a eventos, y prefieren dedicar su tiempo libre a la familia.

Su rutina semanal está marcada por los dos programas. Los lunes graban Cuarto Milenio en los estudios Picasso de Villaviciosa de Odón desde primera hora de la mañana hasta las siete de la tarde.

Carmen Porter durante sus vacaciones. Cedida

Después se trasladan hasta las instalaciones de Mediaset en Fuencarral para presentar Horizonte en directo, como hacen también como los martes, miércoles y jueves.

Los viernes, el formato queda en manos de Bea Talegón y Paco Pérez Caballero.

"Los jefes querían que también lo hiciésemos nosotros, pero tenemos un equipo magnífico y nuestra hija merecía que estuviésemos con ella, por lo menos, todo el fin de semana".

Fuera del plató, Carmen desconecta con actividades cotidianas: practica pilates, sale con su hija a hacerse las uñas o a recorrer mercadillos.

Pero también disfruta paseando al perro, leyendo un libro o viendo una película en casa.

Una curiosidad más: de joven llegó a ser "casi profesional del ballet", una disciplina a la que dedicaba entre seis y ocho horas diarias.

"Hasta venían a examinarme de la Real Academia de Artes de Londres", cuenta.

Finalmente, tuvo que elegir. "Llegó el momento en el que me dedicaba profesionalmente a eso o estudiaba, y decidí estudiar Periodismo".