El Hospital Universitario de Ceuta ha informado del ingreso de dos pacientes con casos confirmados de difteria tras realizar exhaustivas pruebas de esta enfermedad infecciosa.
Una de las pacientes confirmadas es una mujer de 27 años, que estaba en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y que, anteriormente, estuvo en las instalaciones de la Hípica.
El segundo caso corresponde a un menor de edad que estaba en el centro SAMU Giralda. Ambos casos no estarían vinculados, según las autoridades.
Por su parte, el Hospital Universitario ha confirmado que los dos pacientes se han sometido a análisis microbiológicos y en ambos se ha observado el crecimiento de Corynebacterium diphtheriae.
Las muestras serán remitidas a Madrid para determinar las medidas que deben adoptarse por el riesgo epidemiológico.
La difteria, según el Hospital Vall d’Hebron, es una enfermedad infecciosa aguda que se puede manifestar con una afectación en el tracto respiratorio superior (amígdalas, laringe, faringe y mucosa nasal).
Sus principales síntomas son la fiebre, el malestar general y la obstrucción respiratoria. Esto puede conllevar complicaciones neurológicas y cardíacas en los casos más graves.
Desde hace más de tres décadas esta enfermedad ha sido erradicada de España, pero en 2015 se diagnosticó un caso en un niño que no había sido vacunado.
Otras enfermedades
Desde el ingreso de más de 80.000 personas en Ceuta el pasado 30 y 31 de julio se han diagnosticado enfermedades como la viruela del mono, la tuberculosis, la meningitis, la varicela y la sarna.
Algunos de los casos de sarna, en su momento, han sido diagnosticados en militares que estaban en Ceuta. También, desde la invasión, han aumentado en gran medida los pacientes atendidos por peleas entre los inmigrantes.
Ante la situación sanitaria, el presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, ha exigido ante el Parlamento Europeo soluciones inmediatas. “Nuestra ciudad no puede ser moneda de cambio ni motivo de chantaje. Los ciudadanos de Ceuta se merecen vivir, no sobrevivir”.
En diversas ocasiones, Roviralta ha denunciado la falta de personal médico, las largas jornadas del personal sanitario y el aumento de todo tipo de enfermedades y agresiones.
“Vengo aquí como ciudadano europeo a lanzarles un SOS. Queremos recuperar nuestra normalidad. Queremos despertar de esta pesadilla. No permitan que Ceuta muera”, ha asegurado.
La “sobrecarga asistencial continuada” ha repercutido en la salud física y psicológica de los profesionales del Hospital Universitario. Sin embargo, ha expresado que la falta de personal es una de las carencias que se han denunciado desde hace años.
“Lo que ocurrió este verano no creó nuestros problemas sanitarios. Los encontró allí. Y los multiplicó. ¿De qué sirven los equipamientos sanitarios de alta tecnología si no tenemos médicos que los manejen?”, ha sentenciado.
Roviralta, al final de su intervención ante el Parlamento Europeo, ha afirmado que “sobrevivir no basta. Ha llegado el momento de que Ceuta no solo resista sino que avance”.
