Iker Jiménez es uno de los rostros más reconocibles de la televisión, pero su éxito hace tiempo que no se limita sólo al misterio.
El presentador ha conseguido trasladar a la actualidad política y social una fórmula que lleva décadas cultivando, allá cuando pilotaba la 'nave del misterio' en la SER con Milenio 3 y luego en la tele con Cuarto Milenio.
El resultado tiene nombre propio: Horizonte. El programa de actualidad que presenta junto a Carmen Porter en Cuatro se ha convertido en uno de los fenómenos televisivos de la temporada.
Puede presumir, incluso, de competir (y hasta de ganar) con los otros dos titanes del access: El Hormiguero de Pablo Motos y La Revuelta de David Broncano.
"Hasta el New York Times me ha llamado por Horizonte", decía en uno de sus cierres de Cuarto Milenio el propio Jiménez.
"Pasa que hay mucho ruido, que a la gente le gusta estar enterada y que le cuenten cosas no con las soflamas de siempre".
Pero, ¿qué hay detrás de este fenómeno? ¿Por qué engancha tanto el programa? ¿Qué papel desempeñan la psicología y la polarización política?
Según explica la psicóloga Lara Ferreiro a EL ESPAÑOL, una de las claves reside en el vínculo que Iker Jiménez ha construido con su audiencia durante "décadas".
Para la autora ¡Ni un capullo más!: El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta, el periodista es "una marca" en sí mismo.
Su voz, sus silencios, sus gestos y su forma de mirar a cámara forman parte de un universo reconocible. Es lo que Ferreiro denomina el "efecto Iker".
El espectador, señala, ya no entra únicamente para saber qué ha sucedido, sino también para descubrir cómo interpreta los hechos el propio periodista.
Iker Jiménez en el plató de 'Horizonte'.
"No necesita presentarse ante buena parte de su audiencia", explica la psicóloga.
Esa familiaridad le permite pasar de la geopolítica a la ciencia, o de los sucesos a la política, sin romper necesariamente el vínculo con quienes le siguen.
"El contenido cambia, pero existe un elemento que permanece estable: Iker. Ese es probablemente uno de los mayores patrimonios que puede conseguir un comunicador".
Para Ferreiro, la curiosidad es otro de los motores de Horizonte.
"El contenido cambia, pero existe un elemento que permanece estable: Iker"
Lara Ferreiro, psicóloga
El programa plantea preguntas, abre incógnitas y deja asuntos pendientes, una dinámica que conecta con la llamada brecha de información y con el efecto Zeigarnik.
"Nuestro cerebro soporta bastante mal las preguntas abiertas", apunta.
Cuando una persona percibe que le falta una pieza para completar una historia, puede aumentar su deseo de encontrarla. "Una pregunta que todavía no tiene respuesta genera tensión cognitiva".
A ello se suma la necesidad de comprender un mundo cada vez más complejo. Las guerras, las crisis económicas, la inteligencia artificial y los conflictos políticos alimentan la incertidumbre.
En ese escenario, Horizonte intenta poner orden mediante expertos, testimonios y diferentes interpretaciones. "Comprender proporciona sensación de control psicológico", sostiene Ferreiro.
La identificación ideológica también puede contribuir a reforzar esa relación. Parte de la audiencia encuentra en el programa preocupaciones que considera poco representadas en otros medios.
Sentimiento de comunidad
En ese proceso interviene el sesgo de confirmación: la tendencia a prestar más atención a las informaciones que encajan con nuestras ideas previas.
El espectador puede pasar así de pensar que un programa le interesa a sentir que habla de las cuestiones que le preocupan. Y el vínculo no se limita al presentador.
Iker Jiménez y Carmen Porter, con algunos de los colaboradores habituales de 'Horizonte', entre los que se encuentra Jorge Calabrés.
Los colaboradores, entre ellos Jorge Calabrés, subdirector de este periódico, también se convierten en rostros familiares.
"No funcionan únicamente como especialistas", explica Ferreiro, sino que pueden terminar siendo percibidos como "los personajes de una serie".
La clave final es la comunidad. El público reconoce al presentador y a los tertulianos, comparte códigos y vuelve cada día.
Ya no consume únicamente un programa: encuentra "un territorio que siente familiar".
El verdadero triunfo consiste, concluye la psicóloga, en conseguir que "una parte de la audiencia sienta que ese programa también es un poco suyo".
Desconfianza y polarización
A esa dimensión psicológica se suma el contexto político y social.
El politólogo y consultor político Javier Sánchez considera que Horizonte conecta con una demanda que ya existía en una parte de la sociedad.
"Horizonte no crea esa demanda: existe porque hay un público que demanda ese tipo de contenidos", explica a EL ESPAÑOL.
Su impacto radica, en parte, en una sensación cada vez más extendida de que hay cuestiones sobre las que no se está contando toda la verdad.
Ese escenario, apunta Sánchez, se ve favorecido por el "deterioro de la confianza" en las "instituciones y los medios tradicionales".
El programa de Iker Jiménez se apoya en ese marco de "te vamos a contar lo que otros no se atreven a contar".
"Y eso, en una sociedad con cada vez más desconfianza, tiene un enorme atractivo", señala el politólogo.
Sánchez considera, además, que formatos como Horizonte son "fundamentalmente" un "reflejo de una polarización que ya existe", aunque admite que puede amplificarla.
"Vivimos en burbujas informativas donde tendemos a consumir aquello que confirma nuestras ideas", apunta.
De ahí las reacciones enfrentadas que suscita el programa. "Para unos, representa una voz necesaria frente al discurso dominante; para otros, constituye una fuente de desinformación".
Iker Jiménez y Carmen Porter en 'Horizonte'.
Esa división forma parte, en sí misma, de lo que Sánchez identifica como un "síntoma de polarización".
¿Puede Horizonte influir en el voto de las próximas elecciones del 29-N?
"Puede hacerlo, pero probablemente menos en cambios de opinión que en reforzar convicciones que ya existían", responde.
"La comunicación política funciona muchas veces más como mecanismo de confirmación que de conversación".
"No hay que confundir capacidad de generar conversación con capacidad de cambiar el voto", advierte.
Explosión de audiencia
Las claves psicológicas y políticas ayudan a interpretar el fenómeno, pero hay otro indicador que permite medir su dimensión: las audiencias.
En apenas nueve meses, Horizonte ha pasado de ser una apuesta experimental de Mediaset a pelear con El Hormiguero y La Revuelta.
El espacio nació con La estirpe de los libres, el programa que Iker Jiménez condujo en YouTube durante el confinamiento, como origen de todo.
La pandemia y la dana de Valencia contribuyeron a situarlo en el centro de la conversación pública, aunque su figura también ha estado envuelta de polémicas.
Iker Jiménez viajó a la zona 0 de la dana de Valencia en 2024.
Hasta Pedro Sánchez señaló a Iker Jiménez desde el Congreso.
El crecimiento del programa llevó a Mediaset a dar un paso más en enero: lanzar una versión diaria, que conviviría con la edición extendida de los jueves por la noche.
Y el resultado ha sido francamente positivo.
Según datos de Fifty5Blue (Kantar Media) recogidos por Dos30' para EL ESPAÑOL, Horizonte diario promedió un 7,1% entre enero y marzo.
El programa se consolidó de manera más firme a finales de la primavera, coincidiendo con los escándalos que salpicaban al PSOE.
Mayo lo cerró con una media del 8,8%, disparándose hasta el 10,1% en la última semana.
De hecho, el 27 de mayo Horizonte superó por primera vez a La Revuelta, justo con la imputación de Zapatero.
Así se llegó al verano, con la edición del access promediando un 7,8% y 953.000 espectadores. Por su parte, las entregas de prime time alcanzaban un 9,6% y 671.000.
Pero la verdadera explosión se produjo en septiembre, tras el parón estival.
Horizonte arrancó la nueva temporada antes que sus rivales, el 31 de agosto. Y lo hizo con Iker Jiménez desde Ceuta para cubrir el asalto masivo a la ciudad.
La primera semana alcanzó un 10,8% y el jueves 3 de septiembre marcó su récord histórico: un 14,4%.
Además, se sumaron dos movimientos de programación.
Mediaset adelantó el inicio del espacio a las 21:10 y llevó una edición a la noche del viernes, presentada en esa ocasión por Beatriz Talegón y Paco Pérez Caballero.
En septiembre, Horizonte promedió un 9,7% en el access, casi tres puntos por encima de su registro de enero.
Isabel Díaz Ayuso, con Iker Jiménez y Carmen Porter en 'Horizonte'.
Eso sí, aunque el programa está fortísimo, todavía por debajo de Antena 3, que marcó un 12,6% en la franja, y de La 1, con un 11,9%.
El espacio encadenó varias victorias frente a La Revuelta y, ya en octubre, consiguió imponerse también en dos ocasiones a El Hormiguero.
La hazaña es brutal, más teniendo en cuenta que Horizonte se emite en el segundo canal de Mediaset y que su rival directo no deja de ser El intermedio de Wyoming en laSexta.
Las cifras confirman que la apuesta que hizo el grupo, con Alessandro Salem al frente, ha terminado dando sus frutos. Y en tiempo récord.
Y a esto hay que añadir que Horizonte también despunta en el prime time.
Sin ir más lejos, este mismo jueves, en plena polémica por el 'Hasta luego Maricarmen', el espacio logró liderar sobre Supervivientes y El perro andaluz by Manu Sánchez, con su segundo mejor dato del curso (13,8%).
Ahora bien, la duda es saber dónde está su techo. Con las elecciones en el horizonte —nunca mejor dicho— no parece que el soufflé vaya a bajarse a corto plazo.
