Publicada

En Ceuta, la huelga general por la vivienda tendrá que esperar. UGT Ceuta ha anunciado este miércoles que no secundará el paro del 11 de noviembre y la sección sindical de CCOO en la Ciudad Autónoma ya había comunicado el día anterior que tampoco lo impulsará ni participará en él.

A ellas se suma CSIF, que ha rechazado el paro por considerar que tiene "indicaciones políticas" a pocas semanas de las elecciones generales.

El desmarque tiene especial relevancia porque UGT y CCOO son precisamente dos de las organizaciones que, a escala nacional, han decidido llevar la vivienda al terreno de la reivindicación sindical y llamar a los trabajadores a parar durante 24 horas.

La convocatoria se celebrará, además, apenas 18 días antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, en plena precampaña electoral.

La dirección confederal de ambas centrales plantea el acceso a la vivienda como un problema que afecta directamente a las condiciones de vida de los trabajadores: el precio de los alquileres y de la compra, la pérdida de poder adquisitivo y la dificultad de acceder a un hogar con un salario.

En Ceuta, sin embargo, sus organizaciones territoriales han decidido colocar otra cuestión por delante. La prioridad de las estructuras locales es que la ciudad vuelva a funcionar con "normalidad" después de la crisis migratoria desatada a finales de julio.

Ceuta por delante

La explicación está en la situación que arrastra la ciudad desde finales de julio. UGT Ceuta sostiene que la ciudad autónoma lleva meses sometida a una "situación extraordinaria" que ha puesto bajo una enorme presión a trabajadores, servicios públicos, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, servicios vinculados a la inmigración, empresas y al conjunto de la ciudadanía.

Por eso, el sindicato considera incompatible pedir ahora a los trabajadores ceutíes que detengan su actividad con la reclamación que la propia organización viene haciendo desde hace meses: que la ciudad reciba más recursos, refuerzos y medios y pueda recuperar su normalidad social y económica.

"No podemos pedir a nuestra ciudad que pare mientras llevamos meses pidiendo precisamente que funcione, que reciba recursos, que se refuercen sus servicios y que las administraciones den una respuesta extraordinaria a una situación extraordinaria", versa el comunicado.

La decisión no supone, insiste la organización territorial, renunciar a sus reivindicaciones ni cuestionar el derecho de huelga. UGT Ceuta deja expresamente a cada trabajador la decisión de secundar o no el paro y asegura respetar "escrupulosamente" ese derecho.

Lo que rechaza es que la organización territorial se sume a la convocatoria en un momento en el que considera que las necesidades de Ceuta son otras.

La dirección local asegura, además, que ya ha trasladado esta posición a la Comisión Ejecutiva Confederal y que ha pedido que las circunstancias excepcionales de la ciudad tengan un tratamiento acorde dentro de la propia organización.

UGT asegura que lleva meses reclamando al Estado atención, medios y respuestas "gobierne quien gobierne".

No es, por tanto, un rechazo de la cuestión de la vivienda. Al contrario, UGT Ceuta sostiene que comparte "las reivindicaciones en defensa de una vivienda digna, mejores salarios y mejores condiciones de vida para los trabajadores".

Lo que rechaza es que la organización territorial haga campaña por él como estructura sindical.

El secretario general de CCOO, Unai Sordo (i) y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez (d). Europa Press

"Sigue invadida"

La sección sindical de Comisiones Obreras en la Ciudad Autónoma se desmarcó el martes de la convocatoria asegurando que "ni impulsará ni participará" en la huelga general pese a que la dirección confederal del sindicato sí la respalda.

Su comunicado admite que miles de trabajadores y trabajadoras, incluso teniendo empleo, encuentran "enormes dificultades" para acceder a una "vivienda digna" y señala los precios, tanto de compra como de alquiler, que soporta la ciudad.

Pero el sindicato pone otra urgencia por delante. "Nuestra prioridad absoluta es volver a la tan ansiada normalidad del 29 de Julio", sostiene.

"Porque para que haya vivienda debe de haber primero ciudad y nuestra Ceuta, en la actualidad, sigue invadida", añade.

Por eso, la sección sindical asegura que centrará sus esfuerzos en movilizaciones dirigidas a recuperar la normalidad, en lugar de sumarse al paro por la vivienda. El comunicado anuncia que continuará participando en concentraciones y manifestaciones con ese objetivo.

La sección sindical anuncia que seguirá "concentrándose, manifestándose y apoyando todas las iniciativas que tengan como objeto prioritario la vuelta a la normalidad".

Entre ellas, cita su colaboración con la manifestación convocada por Mujeres Caballas para el 25 de octubre en Madrid.

Así, no niega el problema de la vivienda, pero decide no hacer de la huelga del 11 de noviembre su movilización en Ceuta.

CSIF se desmarca

Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha anunciado este miércoles que tampoco secundará la huelga general por la crisis de la vivienda porque considera que la convocatoria, planteada a pocas semanas de las elecciones del 29 de noviembre, responde a "indicaciones políticas".

"Desde CSIF respetamos todas las posiciones, pero no vamos a secundar la huelga. Somos un sindicato profesional e independiente, defendemos cuestiones laborales y no seguimos indicaciones políticas, como es el caso de esta huelga antes de las elecciones", ha afirmado.

Borra contrapone esta movilización a las que CSIF ha promovido en el ámbito de la Función Pública. "Nosotros ya anunciábamos la huelga cuando estábamos negociando la subida salarial de los empleados públicos y conseguimos un buen acuerdo", ha señalado.

Así, mientras el resto de España se prepara para parar por la vivienda, las organizaciones ceutíes siguen hablando de una ciudad que no ha vuelto a ser la de antes. De hecho, la ansiada "normalidad" atraviesa sus comunicados como una consigna. Volver a ella es, dicen, el primer asunto pendiente.