La reacción fue inmediata: decenas de militares se desplazaron en furgones hasta la frontera de Benzú, en Ceuta, para corroborar que en la mañana del 22 de septiembre no hubo ningún intento de asalto.
La ciudad, entre tanto, se mantenía en vilo. Los ciudadanos en el centro de Ceuta murmuraban la noticia, intentando corroborar si era cierta o no.
Pero lo cierto es que los militares que custodiaban la frontera aseguraron a EL ESPAÑOL que hubo movimientos extraños del lado de Marruecos, pero que ellos estaban preparados ante un posible nuevo asalto.
Los minutos pasaron y, conforme comprobaron que la situación estaba bajo control, varios furgones militares se dirigieron nuevamente hacia la ciudad autónoma.
Al otro lado, en la frontera del Tarajal, la situación es similar. El despliegue, a simple vista, es el mismo de siempre. Pero la realidad es diferente: todos se encuentran en alerta por las elecciones en Marruecos, que se realizan este 23 de septiembre.
Esta ha sido una de las fechas señaladas para otro supuesto ingreso masivo de inmigrantes en España, como el que se registró a finales de julio en el que más de 80.000 cruzaron la frontera.
"Tenemos conocimiento de esta fecha y estamos preparados para responder. No dejaremos que suceda algo similar a lo que ocurrió la anterior vez", asegura una fuente militar.
Por ello, parte del despliegue que están realizando no es visible a la ciudadanía, pero sí está ocurriendo.
"Sabemos que los ciudadanos están inquietos y temerosos, pero el Ejército está listo para cuidarlos", dice la fuente militar.
Despliegue
EL ESPAÑOL ha podido corroborar que en las cercanías del Centro Penitenciario de Ceuta, en los barracones, hay un acuartelamiento mayor por parte del Ejército.
Normalmente no hay una presencia militar grande desplegada en esta zona. Pero a menos de 24 horas de las elecciones en Marruecos, se estima que hay más de 100 soldados en los barracones.
No están a simple vista. Todos ellos están en el interior, listos para atender cualquier emergencia que se pudiese registrar.
"Hay autobuses listos para salir cargados de militares. También hay más de 15 furgonetas preparadas para transportarlos", afirma la misma fuente.
Así luce el acuartelamiento por parte del Ejército en Ceuta.
En esa línea, añade que es poco probable que si hay un nuevo intento de invasión, se haga en una fecha que, con antelación, está prevista.
"Nosotros igual nos preparamos, pero esto no funciona así. Ellos tienen agentes de inteligencia que están probando y desgastando a España para que, si realmente quieren volver a entrar, lo hagan cuando menos se espera", explica.
Por ello, una de las decisiones ha sido que ese numeroso acuartelamiento se produzca a escasos minutos de la frontera del Tarajal, ya que allí pueden llegar con prontitud a la montaña o al mar.
"Durante toda la semana han venido agentes de inteligencia españoles para verificar cómo está todo de este lado. Hay mucho movimiento entre los militares. La Legión también está preparada. No vamos a permitir que los ceutíes tengan miedo", comenta el militar.
Daño en el Tarajal
Recientemente se conoció que una parte de las boyas instaladas tras la invasión ha quedado destrozada e inutilizada en la playa contigua a la frontera.
Ante la situación, el Ministerio del Interior anunció que va a realizar obras por un valor de 9 millones de euros para alargar el espigón del Tarajal.
La barrera, de 500 metros de longitud, con una superficie de 30 a 70 centímetros, tiene varios tramos sueltos y otros flotadores han quedado varados.
Sin embargo, el proceso apenas comienza y no tiene una fecha de ejecución. La intención, según Interior, es instalar un sistema de balizamiento flotante que despliegue una red de contención de alta resistencia y sustituir la barrera flotante.
Además, el ministerio ya realizó un estudio técnico y económico de viabilidad del proyecto en la primera semana de agosto.
Posteriormente, hizo otro estudio técnico de viabilidad para la instalación del balizamiento permanente.
"Sabemos que la población está asustada, pero los militares están listos para entrar en acción en caso de que se requiera", concluye la fuente.
