Josefa Heredia no olvida que hace algunos días, mientras caminaba por Ceuta, un grupo de migrantes la increpó sin ningún motivo. Se sintió abandonada, sola, desprotegida y vulnerable.
Ellos estaban a sus espaldas y cuando volteó a verlos, uno de los migrantes sacó su móvil y empezó a grabar cómo el resto la insultaba y se reía de ella.
"¿Qué podía hacer yo? Me decían malas palabras en árabe, se burlaban de mí y todo lo grababan sin yo entender lo que estaba sucediendo", asegura.
Una amiga suya que pasaba por la vía se percató de la situación y la rescató. No hubo justicia, tampoco entendió la razón. Ahora le cuesta dormir y debe tomar pastillas para calmarse.
Por eso, Heredia se encuentra en la mañana del sábado 19 de septiembre en una manifestación en la Plaza de los Reyes, en el centro de Ceuta, que concentra a cientos de vecinos que exigen soluciones a corto plazo para la crisis que están viviendo. Y poner fin a los asentamientos.
"Nos han querido vender como si nosotros fuéramos racistas o xenófobos y no es así. Protestamos porque el Gobierno está vendiendo una idea muy equivocada del pueblo ceutí", asegura.
Sus manos tiemblan cada vez que habla. Confiesa que se debe a que no puede encontrar tranquilidad tras la invasión de más de 80.000 personas registrada a finales de julio, aunque ahora se estima que en la ciudad quedan unos 10.000 migrantes.
Josefa Heredia durante la manifestación en el centro de Ceuta.
"Protestamos de forma pacífica porque esto no puede ser. Ceuta es España, le duela a quien le duela y que nadie se olvide. Pagamos los mismos impuestos que los demás", agrega.
Ella está sentada en una silla de playa. A su alrededor hay más de 10 tiendas de campaña instaladas por vecinos, que simulan lo que está sucediendo en las playas del Tarajal, Benítez, Calamocarro y Trampolín.
En sus piernas lleva una bandera de España, que agita de vez en cuando con orgullo. Y su camiseta es un paisaje de Ceuta.
Heredia, al igual que su familia, no puede salir de su casa sin sentir inseguridad. "Nos robaron la libertad de nuestros niños, nos robaron el verano y esto no se puede aguantar. A un hombre, hace poco, para robarle le metieron cuatro puñaladas en mi barrio. El Gobierno nos ha mentido y se ríe en nuestra cara", expresa.
Concentración
A unos pasos de Heredia se encuentra Noelia Alcázar, la organizadora de la manifestación de Foro Ciudadanos.
La ceutí asegura que ellos, como vecinos, no buscan hablar de política sino de las "consecuencias que ha tenido la invasión en nuestras vidas".
"Nosotros, como comunidad, estamos acostumbrados a la inmigración. Es algo con lo que vivimos y hemos visto personas buenas que vienen a buscarse la vida. Pero lo que sucedió hace 50 días no fue eso. Fue una invasión y hay que atreverse a llamar las cosas por su nombre", agrega.
Esa "invasión" todavía no ha terminado, comenta. Ella, al igual que en el caso de Heredia, también vive con miedo.
Noelia Alcázar junto a otros vecinos en la manifestación.
Dentro de su casa no encuentra tranquilidad y en las calles, además del temor de que ocurra algo, le dan miedo las enfermedades que algunos de ellos puedan traer.
"Los servicios de sanidad están colapsados por ellos. Hay casos de tuberculosis, viruela del mono y quién sabe qué otras cosas. No son todos, pero los hay", afirma.
Los vecinos que pasan a su alrededor la felicitan por su valentía y ella asiente a los gestos de cariño. Sus ojos se notan cansados y reflejan tristeza frente a lo que vive la ciudad.
"No hemos terminado de vivir esto y ya hay fechas de otra supuesta invasión. Y digo fechas en plural porque han dicho que el día 20, otros el 23 y también el 25 y 27 por las elecciones en Marruecos. Yo pienso que ellos lo van a hacer cuando quieran", sentencia.
Aunque resalta que las fuerzas públicas han estado presentes para apoyar a Ceuta, comenta que la respuesta del Gobierno ha sido deficiente ante una crisis sin precedentes.
Por eso, este 20 de septiembre, que es una de las supuestas fechas de otra invasión, los vecinos han convocado otra protesta en la frontera del Tarajal.
"Nosotros vamos a estar allí en esa iniciativa. También han venido muchas personas de la Península para apoyarnos, pero tenemos que defendernos entre nosotros porque el Gobierno no ha aportado nada a lo que vivimos", concluye.
