Una fuga de agua que permaneció oculta durante años convirtió el contador de una vivienda de Nerva, en la provincia de Huelva, en el origen de una factura de 53.471,49 euros.
El suministro, según confirman fuentes de Facua a EL ESPAÑOL, llegó a registrar un consumo superior a los 10.000 metros cúbicos de agua, una cantidad completamente alejada del consumo habitual de una casa.
Facua Sevilla ha sido la responsable de llevar este caso ante los tribunales y, finalmente, conseguir que Giahsa, la empresa pública encargada de gestionar el suministro en la provincia de Huelva, anule la factura y la sustituya por otra de 36,25 euros, calculada a partir del histórico de consumo del inmueble.
La vivienda pertenece a Antonio P. S., vecino de Sevilla capital, pero no es su residencia habitual. En el domicilio vive la madre, una mujer de la tercera edad asistida por dos cuidadoras.
"Se trata de una casa familiar situada en Nerva, en las inmediaciones de la iglesia, dentro de un conjunto de viviendas históricas de más de un siglo de antigüedad", explican fuentes de Facua a este periódico. Según la organización, en parte, la antigüedad de la casa ha sido uno de los factores determinantes del incidente.
En la primera planta de la vivienda reside la mujer mientras que en la planta baja se encuentra la zona destinada a sus asistentes y otra estancia que durante años funcionó como local comercial, pero que llevaba tiempo cerrada.
Fue precisamente en esta última zona donde se encontraba el origen del problema. Una avería en la instalación provocaba que el agua se filtrase hacia el subsuelo.
Al estar ubicada en un espacio que llevaba años sin actividad, la fuga pasó inadvertida durante un largo periodo. De hecho, cuando llegó la factura desorbitada y por fin se detectó, apenas había un pequeño charco en la estancia.
Todo ello teniendo en cuenta que por la tubería se habían perdido miles de metros cúbicos de agua.
El problema se vio agravado por las condiciones de la vivienda y por el estado del contador. Según la información facilitada por Facua, el dispositivo no había tenido un mantenimiento estable y llevaba tiempo dando problemas.
"La última lectura registrada se remontaba a junio de 2023", confirman a EL ESPAÑOL. La situación se prolongó hasta que Antonio recibió, en febrero de 2025, una factura de 53.471,49 euros.
La cantidad hizo pensar inicialmente al afectado que debía existir algún error administrativo. Sin embargo, después de ponerse en contacto con Giahsa, la empresa le comunicó que la factura era correcta y que el consumo registrado apuntaba a una posible fuga.
Antonio decidió entonces contratar a un fontanero para revisar la instalación. El profesional localizó finalmente la avería en la parte de la vivienda que había sido utilizada como local comercial y procedió a repararla.
Solucionado el problema de la fuga, quedaba por resolver una cuestión mucho más complicada: qué hacer con una factura que superaba los 53.000 euros.
Antonio ya había intentado obtener explicaciones por su cuenta poniéndose en contacto con la empresa, aunque sin llegar a buenos términos. Finalmente, decidió acudir a Facua.
La situación resultaba especialmente llamativa porque, según Facua, el consumo acumulado superaba los 10.000 metros cúbicos. Aunque esa cifra se correspondía con el agua registrada durante el periodo afectado, seguía siendo una factura "extraordinariamente elevada para el tiempo de consumo".
La asociación considera que la anomalía podría haber sido detectada antes si se hubieran producido lecturas y facturaciones periódicas que permitieran advertir la desviación respecto al consumo habitual del inmueble.
Además, según apuntan fuentes de la organización, la normativa establece que la vivienda y el local comercial deben disponer de contadores diferenciados. "El dispositivo que estaba ocasionando problemas debía haber sido objeto de comprobación ante las anomalías que presentaba", ratifican.
El equipo jurídico de FACUA analizó entonces el expediente y se puso en contacto con el Departamento de Atención al Cliente de Giahsa. La empresa reconoció que se trataba de un caso "especialmente complejo" y trasladó su estudio a la Comisión del Defensor del Usuario.
Tras varios meses de comunicaciones entre ambas partes, Giahsa ha terminado aceptando la reclamación. La empresa ha anulado la factura de 53.471,49 euros y ha emitido una nueva por 36,25 euros, tomando como referencia el histórico de consumo de la vivienda.
La resolución evita así que Antonio tenga que afrontar una deuda que, según Facua, habría supuesto un importante golpe para la economía familiar.
