Hace 765 días que un kamikaze se llevó por delante –supuestamente- a José Bernad Pastor, cuando conducía su Renault Clio de camino a su trabajo en el Hotel Bella Playa de Mallorca. Hace 765 días que sigue huido el kamikaze: Juan Carlos Gallardo Beragua, de 50 años.
“Hace dos años que no pasa un solo día sin que el primer y el último pensamiento de nuestras jornadas sea para él".
"Dos años en los que convivimos con un dolor que no desaparece, porque hay heridas que el tiempo no cura”.
Tales palabras pertenecen a la carta abierta de denuncia pública escrita por Catalina, la viuda de José, y el hijo de ambos, José Antonio.
“Mataste a un buen hombre. A un hombre trabajador, honrado y querido por todos los que tuvieron la suerte de conocerlo. Salió de casa para ir a trabajar, como había hecho tantas veces durante su vida, con la ilusión de jubilarse apenas dos meses después. Nunca regresó”.
Aquel miércoles 7 de agosto de 2024, a las 17.45 horas, José Bernad Pastor circulaba por la carretera que conecta Son Servera con Capdepera, como en los últimos cuarenta años de su vida, para cubrir su turno de trabajo como jefe de recepción del Hotel Bella Playa.
José llevaba cuarenta años trabajando en el conocido Hotel Bella Playa en Mallorca.
En un tramo recto, con buena visibilidad y limitado a 90 kilómetros por hora, el argentino Juan Carlos, al volante de un Audi A-4, bebido y colocado de cocaína, invadió el sentido contrario y colisionó frontalmente contra el Renault Clio del pobre José.
Así lo recuerda la carta firmada a medias por su viuda y por su hijo: “Murió al borde de una carretera. Solo. Cuando aún tenía toda una vida por delante junto a su familia”.
“Cada vez que voy al cementerio y veo la fotografía de mi padre grabada sobre una lápida, no puedo evitar pensar que ningún hijo debería tener que visitar la tumba de su padre tan pronto. Ninguna esposa debería haber tenido que despedirse del compañero de toda una vida de una forma tan cruel e injusta”.
El atestado de la Guardia Civil recoge que Juan Carlos condujo su Audi A-4 protagonizando “una conducción altamente peligrosa”, al dar positivo en cocaína y una tasa de 1,6 gramos por litro en sangre. Pero 765 días después sigue sin responder ante la Justicia.
Estado que presentaba el Audi A-4 que conducía Juan Carlos y el Renault Clio de José, tras la colisión frontal.
La última orden de búsqueda y captura se emitió el 30 de septiembre de 2025 con una permanencia en vigor de un lustro.
“Se decreta búsqueda, detención y presentación ante este Juzgado, con vigencia hasta el 4 de julio de 2030, de Juan Carlos Gallardo Beragua, nacido el día 30/03/1975”.
Sin embargo, este auto del Juzgado de Instrucción número 1 Manacor está a punto de cumplir un año, nada ha cambiado y una sensación de impotencia corroe las vidas de Catalina y su hijo, José Antonio, por no poder hacer Justicia por la muerte del cabeza de familia.
“Le han puesto ya dos veces en busca y captura”, subraya Pedro López Graña, abogado de la familia del difunto. Este letrado especializado en temas de tráfico lamenta que hay “dejadez” para localizar el paradero de este supuesto kamikaze.
De forma que madre e hijo han hecho llegar esta carta a EL ESPAÑOL con dos objetivos. El primero, pedir a la Guardia Civil y a la Policía Nacional que busquen a este kamikaze, por tierra, mar y aire. Y en segundo lugar, para intentar que reflexione sobre sus actos el propio Juan Carlos Gallardo Beragua.
“Tú también deberías pensar en ello. No puedes devolvernos a nuestro padre. Nadie puede hacerlo. Pero sí puedes asumir la responsabilidad de tus actos y responder ante la Justicia, en lugar de seguir eludiéndola”.
“Han pasado dos años. Dos años durante los cuales nuestra familia ha tenido que aprender a convivir con una ausencia irreversible mientras tú continúas sin comparecer ante los tribunales. Ese sufrimiento se prolonga cada día que pasa sin que puedas ser puesto a disposición de la Justicia”.
“Conducir bajo los efectos del alcohol y de la cocaína no fue un error sin consecuencias. Aquella decisión acabó con la vida de un ser humano y destruyó una familia que jamás volverá a ser la misma. Nosotros no buscamos venganza. Buscamos Justicia”.
“La Justicia que merece cualquier familia que pierde a un ser querido porque alguien decidió ponerse al volante después de consumir alcohol y drogas”.
“Confiamos en que, antes o después, tendrás que responder por lo ocurrido. No porque eso vaya a devolvernos a nuestro padre, sino porque una sociedad justa no puede permitir que quien provoca una tragedia como esta, pueda escapar indefinidamente de sus responsabilidades”.
José Antonio, Catalina y José, pasando un día en familia.
El calvario de esta familia arranca con aquel accidente de tráfico, pero ha tenido otras situaciones mal gestionadas que han favorecido que a día de hoy el supuesto kamikaze esté fugado, incluso quien sabe si fuera del país.
En primer lugar, el informe preliminar del Instituto Anatómico Forense estableció que la “causa inmediata de la muerte” de José Bernad fue un “fallo cardíaco agudo”.
Tal conclusión fue formulada por el forense sin conocer los resultados del análisis de sangre de Juan Carlos, los cuales arrojaron positivo en alcohol y drogas, y sin estar finalizada la investigación de la Guardia Civil.
El atestado establece que este ciudadano argentino condujo como un kamikaze, colisionando frontalmente con el coche de José Bernad Pastor, "por invasión total del carril izquierdo, circulando en sentido contrario al estipulado".
En segundo lugar, el juzgado archivó la causa ante la conclusión del forense y el letrado Pedro López Graña tuvo que luchar para reabrir la instrucción judicial, lo que permitió ganar tiempo al kamikaze: se marchó de las Islas Baleares a Murcia y luego a Benidorm.
En tercer lugar, Juan Carlos fue arrestado en Benidorm por la Policía Nacional, por mantener una fuerte discusión con su casero porque se convirtió en okupa de su vivienda.
Los agentes comprobaron que tenía pendiente una requisitoria, por no comparecer en sede judicial por la colisión mortal, pero el juzgado el Juzgado de Instrucción número 3 de Benidorm le dejó en libertad. Tan solo le impuso la obligación de comparecer dos veces al mes y lógicamente, nunca más se supo de Juanca 'El Kamikaze’.
Estado en el que quedó el Renault Clio del difunto José Bernad Pastor, el 7 de agosto de 2024, después de que un conductor se empotrara frontalmente en la carretera de Son Servera a Capdepera.
La familia de José Bernad Pastor, fallecido a los 65 años, en vísperas de su ansiada jubilación, reclama que se localice al kamikaze para que responda por lo que su abogado considera que es un “homicidio vial”, cometido por un hombre que tiene antecedentes por tráfico de drogas, en 2007, en Capdepera.
Reflexiones lapidarias
El contenido de esta carta le debería doler a las autoridades judiciales porque se suele decir que ‘nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía’ y el dolor de Catalina y su hijo, José Antonio, se deja sentir en una misiva con reflexiones demoledoras.
“Nunca olvidaré aquel 7 de agosto de 2024, cuando la Guardia Civil llamó a nuestra puerta para comunicarnos la noticia. A las ocho de la tarde nuestra vida se detuvo para siempre. Ese fue el instante en que mi madre dejó de vivir como la conocíamos. Desde aquel momento nada volvió a ser igual".
“Quien no ha pasado por algo así, difícilmente puede comprender que la muerte de una persona no termina el día del accidente. Continúa cada mañana, en cada silla vacía, en cada cumpleaños, en cada Navidad, en cada conversación en la que ya falta su voz".
“No existe un solo día en el que no pensemos en todo lo que nos fue arrebatado”. “Ojalá nadie vuelva a tener que escribir una carta como esta”.
“Ojalá nadie vuelva a morir porque alguien decidió conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas. En memoria de un hombre bueno que únicamente salió de casa para ir a trabajar y nunca pudo volver. Firmado: su viuda. Su hijo”.
