"Todo lo que vas a tener va a ser gracias a mí".
Es una de las frases que, según la declaración incorporada a la investigación de la Fiscalía, Ramón Paso, bisnieto de Jardiel Poncela, habría dirigido a una joven durante uno de los episodios denunciados contra él.
Ahora, los dos juzgados que investigan al dramaturgo por presuntos delitos sexuales han endurecido las medidas cautelares: el dramaturgo tiene prohibido dar clase a menores, debe comparecer ante la Justicia cada 15 días, no puede salir de España y se le ha retirado el pasaporte
Las nuevas restricciones afectan a los dos procedimientos abiertos contra el director teatral.
El primero se inició tras las denuncias de 14 mujeres por distintos episodios de naturaleza sexual vinculados a su actividad en la compañía Paso-Azorín, una investigación sobre la que EL ESPAÑOL ya publicó los testimonios y el patrón de los llamados castings sexuales.
El segundo arrancó este año, después de que Paso fuera detenido por una presunta agresión sexual a una menor de 15 años en pleno centro de Madrid, caso sobre el que también informó este periódico.
Mientras ambas causas continúan abiertas, este periódico ha tenido acceso al escrito de hechos denunciados firmado por una de las jóvenes y a la declaración que posteriormente prestó ante la Fiscalía Provincial de Madrid.
Los dos documentos permiten reconstruir los episodios que atribuye al dramaturgo: una relación que comenzó en el entorno profesional, continuó con distintos acercamientos sexuales y terminó, según su relato, en una agresión sexual en una vivienda
"Quería educarla"
La historia recogida en los documentos arranca con un casting para la compañía Paso Azorín. Tras la prueba, Ramón Paso habría iniciado el contacto con la joven y ambos comenzaron a mantener conversaciones y encuentros fuera del trabajo.
El motivo que aparecía entonces era profesional. El escrito explica que empezaron a quedar para comer o cenar porque Paso quería "educarla para ser una buena actriz" y darle formación.
Pero aquellas conversaciones fueron entrando en terrenos cada vez más personales. El dramaturgo comenzó a interesarse por sus relaciones sentimentales y, según el relato, llegó a decirle que "creía que estaba enamorada de él".
Ante su negativa, insistía: "Ya te darás cuenta de que estás enamorada de mí".
La relación se trasladó también al teléfono. El escrito recoge continuas conversaciones por WhatsApp y llamadas. En ellas, según la denuncia, Paso le preguntaba "si no le quería".
El relato describe además una relación de poder que no se limitaba a la intimidad. En la declaración ante la Fiscalía aparece que la humillaba públicamente y que llegó a utilizar apelativos como "pueblerina" o "Lady Diarrea".
Los acercamientos físicos fueron apareciendo durante aquella etapa.
En una ocasión, durante una estancia en casa de una compañera de la compañía, Paso comenzó a cogerle la mano y a mantener "actitudes demasiado cariñosas". Después, según el escrito, le dijo: "Bésame, sé que tú te mueres por darme un beso".
El documento sitúa además otros encuentros fuera de los ensayos. En uno de ellos, Paso la invitó a ver una obra y después fueron a un bar. Allí insistió en que bebiera alcohol y posteriormente la acompañó a casa.
Ya en la vivienda, el relato describe nuevos acercamientos sexuales. El escrito sostiene que le exigió mantener relaciones sin protección y que después le dijo: "Hacer eso cuando amas a alguien de verdad es lo más bonito"
"Eres mi puta"
El episodio central de la denuncia se produjo durante otra visita de Paso a la vivienda.
Llegó "borracho", llevaba un vaso de vidrio que "tiró a la puerta" y empezó a gritar.
En la declaración posterior ante la Fiscalía aparecen entonces las expresiones más contundentes atribuidas al dramaturgo: "Eres mi puta, y has de abrir las piernas cuando yo te diga porque todo lo que vas a tener va a ser gracias a mí".
También le dijo, siempre según la declaración, "que la iba a dejar preñada", que quería casarse con ella y que quería tener un hijo con "la belleza de ella y la inteligencia de él".
Después comenzó la violencia física. El escrito firmado recoge que "le agarró del pelo y la tiró al suelo". A continuación, "le empezó a abofetear la cara" y le quitó la ropa.
La agresión continuó con una sujeción por detrás. Paso la agarró a la altura del torso y comenzó a ejercer presión sobre las costillas. La denunciante intentó zafarse, pero él siguió sujetándola mientras ella trataba de escapar.
Finalmente consiguió llegar hasta el baño y encerrarse. Cuando salió, Paso aseguró que "no se acordaba de nada porque estaba borracho".
Después le pidió perdón. Según la declaración ante la Fiscalía, llegó a plantearle que, si realmente había ocurrido aquello, podían acudir juntos a una comisaría.
Fue entonces cuando apareció en la memoria de la joven otra conversación mantenida durante los ensayos. Paso había dicho, según su declaración, que era "lo suficientemente inteligente para matar a alguien y que nadie se enterara".
Sobre el escenario
Después de aquel episodio, el conflicto continuó dentro de la propia compañía y en los ensayos.
Cambió el guion de una de sus obras dándole un giro para que el personaje que interpretaba la joven sufriera una violación.
La declaración ante Fiscalía sostiene que comenzó a bloquearse durante los ensayos y a sufrir ataques de ansiedad cuando tenía que representar esa escena. Paso, según ese relato, conocía sus dificultades.
La declaración afirma que empezó a decir que no estaba actuando correctamente y que la medicación que tomaba por los abusos recibidos era la responsable de sus problemas: aquellos medicamentos, sostiene, "eran inhibidores para que ella pudiera hacer la escena". Finalmente, fue despedida.
Por el trabajo realizado en aquellas producciones, la documentación refleja una remuneración mínima: el escrito firmado habla de 70 euros, mientras que la declaración ante la Fiscalía cifra en 74 euros el conjunto de funciones, ensayos y representaciones.
La comparecencia ante la Fiscalía terminó con la ratificación de la denuncia y con la referencia a la existencia de mensajes de WhatsApp que podían ser aportados a la investigación.
Ahora, aquella documentación vuelve a cobrar relevancia mientras avanzan las dos investigaciones abiertas contra Ramón Paso.
