El Día de Ceuta, festivo en la Ciudad Autónoma, se ha estrenado con la implementación de las medidas de seguridad en las patrullas que viene realizando el Ejército de Tierra.
Las primeras patrullas, con cuatro efectivos y uno de ellos armado con un fusil se encuentran ya en las calles ceutíes desde la mañana de hoy.
La estampa recuerda a las patrullas armadas soviéticas desplegadas en zonas urbanas de ciudades como Moscú o Stalingrado durante la Segunda Guerra Mundial.
Los militares desplegados en Ceuta recibieron ayer, 1 de septiembre, luz verde para poder utilizar sus armas de fuego en caso de tener que repeler alguna agresión.
La medida se ha tomado tras varios episodios de ataques violentos de los migrantes contra los efectivos de las Fuerzas Armadas, así como contra las patrullas desplegadas. Han sido apedreados y también objeto de lanzamientos de botellas con líquido corrosivo.
No obstante, la autorización supone que solo uno de cada cuatro o cinco soldados lleva una pistola o fusil cargado.
El Ministerio de Defensa se ha visto obligado a activar las Reglas de Enfrentamiento (ROE, por sus siglas en inglés), que son las directrices operativas que regulan la conducta de las fuerzas armadas o policiales en situaciones de crisis o conflicto.
Tras el anuncio, fuentes del estamento militar español detallaron a este periódico que es "un sinsentido" la decisión de Defensa de permitir que sólo uno de cada cuatro soldados desplegados en Ceuta lleve un fusil cargado para poder defenderse de potenciales agresiones.
"Es como reconocer el error sin reconocerlo del todo y que parezca que lo has solucionado", señalaron altos cargos del Ejército de Tierra a EL ESPAÑOL.
"No es sólo por la responsabilidad [que recae sobre el militar]. Sino que es señalar [al enemigo] a quién tienes que atacar primero", es decir, a quien de la patrulla porta el arma.
También añadieron que "no tiene sentido operativo. Parece más una decisión política en un asunto de seguridad táctica". En la misma línea se ha pronunciado la Asociación de Tropa y Marinería (ATME).
Emboscadas y ataques
Las agresiones violentas a miembros de las Fuerzas Armadas comenzaron a producirse a finales de agosto.
El primero de ellos fue una emboscada perpetrada por un grupo de entre 35 y 40 marroquíes a cuatro soldados del Grupo de Regulares de Ceuta nº 54, que se encontraban en un vehículo no blindado.
Los cuatro militares fueron apedreados cuando se dirigían a la barriada de Benzú. Debido a la peligrosidad de la situación, tuvieron que emprender la huida a pie y requerir apoyo de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
El siguiente ataque tuvo lugar en las inmediaciones de la Playa del Chorrillo, y también hicieron uso de piedras de gran tamaño.
Un sargento de regulares del Ejército resultó herido, con una brecha en la cabeza provocada al caer al suelo, mientras se encontraban en la zona del Foso Real.
También han sido objeto de lanzamientos de botellas con líquido corrosivo al menos en dos ocasiones, sin que se registraran heridos.
La activación de esta medida disuasoria coincide con la celebración de un día festivo, en el que miles de ceutíes se preparan para la concentración prevista para las 20 horas de esta tarde.
