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Un mes después de la invasión lejos de disiparse la tensión en Ceuta, cada día, aumenta y la situación se vuelve más complicada. Los ceutíes están soportando a miles de personas ocupando sus playas y otras partes de la ciudad con asentamientos, pero ahora hay "una escalada de violencia", según relatan fuentes policiales a EL ESPAÑOL.

Las agresiones a los agentes son continuas, cada día, tanto a miembros del Ejército como a Policía Nacional o Guardia Civil desplegada en la ciudad autónoma para hacer frente a la invasión.

"Los inmigrantes que estaban escondidos en las zonas de la montaña, han visto que no pasa nada, que pueden hacer lo que les dé la gana y han bajado", explican con indignación.

De hecho, aseguran que "están perdiendo el miedo" y ahora se "palpa el aumento de la violencia" y los policías desplegados sobre el terreno trasladan que se está viviendo "una escalada brutal" que cada vez va a más, según relata JUPOL a EL ESPAÑOL.

Las playas continúan tomadas por los inmigrantes que "han empezado a llenar todo con asentamientos donde antes no lo había como en la zona de las duchas" como ocurre en la playa del Sarchal donde duermen durante el día en el interior de un túnel y por la tarde son desalojados por los militares.

La ciudad que alberga a miles de inmigrantes continúa colapsada y "es un auténtico polvorín", según cuentan. El temor es que "va a saltar una chispa y si no hay una solución inmediata, ocurrirá una desgracia".

Los inmigrantes que están en Ceuta han empezado a fabricar cócteles molotov con agua fuerte en botellas de plástico con los que han agredido tanto a policías como a los propios ceutíes que se concentran en las calles para protestar contra la invasión y que quieren ser escuchados y que no se les deje solos ante esta situación sin precedentes en la historia de la ciudad autónoma.

Insultos, escupitajos y empujones

En los últimos días se han registrado agresiones con cócteles molotov a los agentes desplegados en Ceuta, pero también el propio Ejército ha sufrido dos emboscadas en menos de 48h con militares heridos.

El primero de estos ataques se produjo la madrugada del pasado jueves cuando sorprendieron a un grupo de soldados que estaban patrullando a las 5.00h de la mañana en la barriada de Benzú donde su vehículo sufrió una emboscada y fue apedreado por entre 35 y 40 inmigrantes. Fueron detenidas 12 personas, de los cuales 11 serán devueltas a Marruecos tras ser condenados.

La madrugada del sábado se producía otro escenario similar con un ataque a otra patrulla que iba por la noche con un vehículo sin blindar en la zona del Foso Real. En este caso, se han detenido a cuatro personas por parte de la Policía Nacional.

Dos sucesos de una gran magnitud que han impactado directamente en el seno del Ejército que está sin capacidad para poder defenderse al no ser agentes de la autoridad.

Pero a todo ello se suma que también "hay pequeñas agresiones continuas que no son tan conocidas, pero que ocurren cada día a todos los militares", explican desde la Asociación de Tropa y Marinería a EL ESPAÑOL.

"Diariamente hay insultos, escupitajos y empujones" relatan fuentes militares a EL ESPAÑOL. Algo que ocurre en el momento en que "hay que conducir a estas personas y echarles de las zonas en las que no pueden estar o donde han creado asentamientos" que hay que desmantelar.

El problema está en la limitada capacidad de reacción o de respuesta que tienen los propios militares porque "no son agentes de la autoridad y tienen miedo a la hora de poder actuar", explican desde ATME a EL ESPAÑOL.

Los militares remarcan que cumplen órdenes, pero a la vez quieren "que defensa sea clara y contundente y diga a los militares que están amparados por la ley y que pueden intervenir sin problemas legales", sentencian.

Tienen una "preocupación con esta segunda agresión" porque el temor está en que "atacar al militar se pueda convertir en el nuevo juego de feria en la situación que hay en Ceuta" porque lamentan que "parece que puede salir gratis porque no son agentes de la autoridad".

Una de las posibles soluciones es la Proposición no de ley (PNL) presentada por el Partido Popular en el Congreso de los Diputados que piden que todos los miembros de las Fuerzas Armadas sean considerados agentes de la autoridad para poder ejercer sus funciones en casos como este de Ceuta.

Por eso, piden que haya un criterio unificado por parte del Ministerio de Defensa y que legalmente se ofrezca un amparo a los militares que están desplegados tras la invasión del pasado 30 de julio.

La falta de medios también es otra de las carencias con las que cuenta el Ejército porque "algunos llevan porra o chaleco y, otros no". Por no hablar de la necesidad de que acudan más efectivos, según reclaman.

Al final, el resultado es que los soldados están "exhaustos física y mentalmente" después de un mes desplegados sobre el terreno en una ciudad en la que hay miles de inmigrantes que se encuentran acampando en las calles o en los centros habilitados.

Y, es que, muchos de ellos viven en Ceuta y la carga la llevan en que "no pueden proteger a sus familias y tienen miedo por ellos". La ciudad es pequeña y esto hace que los inmigrantes que están atacándoles mientras van en patrulla, también les "ven en la calle, saben dónde viven, dónde van a recoger a sus hijos al colegio...".

"Los militares están en una situación muy grave", sentencian a EL ESPAÑOL.