J. Ismael Martínez
Ceuta
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Ceuta afronta este sábado 15 de agosto una jornada de máxima alerta ante la posibilidad de nuevos intentos de entrada masiva de migrantes desde Marruecos, apenas dos semanas después de que la ciudad autónoma viviera la mayor avalancha migratoria de su historia, con 80.000 personas cruzando la frontera.

En paralelo a la crisis humanitaria y de seguridad, la tensión diplomática entre Madrid y Rabat se ha disparado en las últimas semanas. El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, afirmó públicamente que Marruecos sigue "aferrado a nuestras tierras" y que la cuestión de Ceuta y Melilla "sigue sobre la mesa", en una entrevista concedida a la televisión saudí Al-Sharq en plena crisis migratoria.

La ministra de Defensa española, Margarita Robles, respondió con contundencia que ambas ciudades autónomas son "españolísimas" y que el Ejército permanecerá desplegado. Desde Exteriores, fuentes del Gobierno han insistido en que "la españolidad de Ceuta y Melilla está fuera de toda duda" y que ambas ciudades "forman parte de la integridad territorial de España reconocida internacionalmente", por lo que ese estatus "ni se ha tratado ni se tratará nunca con nadie".

Fuerzas de seguridad marroquíes, en formación en la frontera con Ceuta, estos últimos días. E. E.

El propio ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha llegado a comparar la españolidad de ambos territorios con la de Valladolid o Santiago de Compostela para subrayar que no admite matices.

Es en este contexto de crisis fronteriza y pulso diplomático ha cobrado fuerza una campaña digital orquestada por divulgadores, analistas y personajes afines al relato oficial del Palacio Real marroquí, que en las últimas semanas han intensificado en YouTube y redes sociales sus mensajes reclamando la soberanía de Ceuta y Melilla para Marruecos.

Uno de los que ha alzado la voz es Soufiane Samii, periodista marroquí graduado en el Instituto Superior de Periodismo de Marruecos y con 288.000 suscriptores en su canal de YouTube, quien sostiene que "la cuestión del Sáhara tiene más prioridad que otras cuestiones" pero que "la única opción de España es entregar Ceuta y Melilla pacíficamente".

Samii argumenta su tesis apuntando a las infraestructuras marroquíes en la zona: "Marruecos tiene el más grande, el de Tánger Med. Construyó una base militar en Nador. Estas cosas hacen que España no se sienta nada cómoda con el futuro", añadiendo que Rabat "ha instalado el sistema de alta tecnología llamado Barak MX cerca de Ceuta y Melilla". Su conclusión es tajante: "España se está preparando ya para entregar Ceuta y Melilla a Marruecos".

En la misma línea se ha pronunciado Abderrahim El Manar Esslimi, quien en sus redes sociales se presenta profesor de Estudios Políticos e Internacionales en la Universidad Mohamed V de Rabat, analista político y exfuncionario del Ministerio de Finanzas marroquí.

Esslimi afirma que "España sabe que es débil y teme que una reclamación futura de Marruecos por Ceuta y Melilla, que están ocupadas" se materialice, y sostiene que "hasta ahora la situación jurídica de Ceuta y Melilla España no puede definirla. Pero España sabe que son dos tierras marroquíes". El académico llega a presumir de una supuesta victoria psicológica: "Los españoles ya han entrado en pánico, lo hemos conseguido. Ahora ya hasta ellos mismos dudan sobre si Ceuta y Melilla les pertenecen realmente".

Kari Minette, periodista marroquí que comenta la actualidad en su propio canal de YouTube, ha insistido en que "existen reivindicaciones históricas que no pueden olvidarse" y ha matizado unas declaraciones del ministro de Justicia marroquí Abdellatif Ouahbi, precisando que este "no dijo que entrará en las dos ciudades mañana, aún no ha fijado una fecha ni un plazo. Dijo que Marruecos se mantiene firme".

La periodista advierte, además, de que "quien crea que la cuestión de Ceuta y Melilla terminará con el despliegue militar español, está equivocado. La cuestión solo acaba de comenzar", y asegura que "en las últimas 24 horas nuestro gobierno lanzó tres mensajes importantes, uno sobre nuestra soberanía, otro sobre la economía y otro judicial".

El cuarto de estos divulgadores es Noureddine Maji, comercial de una empresa de suministro de material médico-quirúrgico que colabora como analista en cuentas de redes sociales dedicadas a la difusión de noticias de actualidad.

Maji ha difundido un relato sin respaldo documental alguno según el cual Estados Unidos y el Reino Unido "habrían pactado que Gibraltar quedara para España a cambio de que Madrid entregara Ceuta, Melilla y el resto de los enclaves ocupados" al Reino de Marruecos, una supuesta negociación que, según él, se estaría produciendo "entre bambalinas" y de la que "hoy se puede tomar una decisión y anunciarla años después".

Cuando habla de los otros enclaves "ocupados", se refiere a los islotes españoles que se reparten por el norte de la costa africana.

Este divulgador sostiene que Marruecos "siempre negocia con calma, con paciencia, y nunca ha renunciado a su soberanía sobre Ceuta y Melilla".

Fuerzas auxiliares marroquíes vigilan, el lunes 3 de agosto, la zona de la valla que separa Ceuta de Marruecos. Reduan Dris EFE

Además, remata su intervención con un ataque a Argelia, rival estratégico de la monarquía alauí, a la que acusa de estar "humillada" y de ir "buscando migajas en cualquier parte, en Níger, en Burkina Faso y en Mali" frente a la que denomina "sabiduría y serenidad de la diplomacia marroquí".

Estas afirmaciones carecen de respaldo en el derecho internacional y contradicen la posición oficial constante del Gobierno español, que mantiene que Ceuta y Melilla forman parte indiscutible del territorio nacional desde su incorporación a la Corona en los siglos XV y XVII respectivamente, mucho antes de la existencia del actual Estado marroquí independiente.

Ambas ciudades están hoy plenamente integradas como ciudades autónomas con el mismo estatus legal que cualquier otra región de España. El Gobierno marroquí, pese a la intensidad de este tipo de campañas mediáticas, mantiene oficialmente centrada su prioridad diplomática en el litigio del Sáhara Occidental.

La aparición de un informe del Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que en mayo situó a Ceuta y Melilla "en territorio de Marruecos" bajo "administración española", alimentó aún más este tipo de discursos en la prensa y las redes marroquíes.

De hecho, el congresista Mario Díaz-Balart, cercano a Donald Trump, aseguró en abril en una entrevista en primicia a este diario que ambas ciudades "no están en el territorio geográfico de España, están en el territorio de Marruecos, y ese tipo de cosas se establecen, se negocian y se discuten entre amigos y aliados".

"Pero es triste que Pedro Sánchez parezca estar empecinado en esas alianzas con dictaduras corruptas [Irán, Cuba y Venezuela]", manifestó, en referencia a la negativa del presidente del Gobierno de apoyar las intervenciones militares norteamericanas en Venezuela e Irán.

"La pregunta es, ¿cuál va a ser la actitud de los Estados Unidos? Y el presidente Trump es un individuo con el cual yo sugiero a todo el mundo que no se juega", planteó Díaz-Balart.

El Ejecutivo español, ante la actual crisis, se ha limitado a reiterar públicamente la españolidad de Ceuta y Melilla, pero no han señalado a Marruecos como responsable ni se han atrevido a responder a las declaraciones de altos cargos alauís, como el ministro de Justicia, reclamando la soberanía de estos territorios.

Tensión en la frontera

De cara a este sábado, las autoridades españolas mantienen un dispositivo de seguridad reforzado en la frontera de El Tarajal y en el perímetro de Melilla, con barreras neumáticas, efectivos militares y policiales desplegados y coordinación con Marruecos para evitar que las convocatorias digitales detectadas por los servicios de inteligencia se traduzcan en un nuevo salto masivo como el vivido a finales de julio.

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y los servicios de información de la Guardia Civil y la Policía Nacional detectaron convocatorias difundidas en redes sociales para intentar nuevas entradas masivas, inicialmente previstas para este sábado. El Ministerio del Interior marroquí ha asegurado que está tomando "todas las medidas necesarias" para evitar una repetición de los hechos, en respuesta precisamente a ese llamamiento viral de cara a esta fecha.

En Ceuta permanecen unas 10.000 personas que no habían regresado a Marruecos, según las cifras del Ejecutivo autonómico, con más de 1.800 menores identificados y cientos de expedientes de protección internacional resueltos, la mayoría desestimados.