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Dos semanas han pasado desde que más de 70.000 personas atravesaron la frontera de Ceuta y el problema todavía está muy lejos de solucionarse.

Además de los más de 1.000 menores que todavía permanecen en la Ciudad Autónoma de forma irregular tras el primer asalto, las redes sociales han sido un hervidero en los últimos días con la convocatoria para una segunda incursión para este sábado 15 de agosto.

Pero lo que se cuece en el universo digital está dando lugar a informaciones que van más allá del rumor. Fuentes policiales consultadas por este diario aseguran que "hay miles de personas en las ciudades marroquíes próximas a Ceuta esperando a que les llegue un mensaje. Cuando eso ocurra, intentarán cruzar de nuevo la frontera por El Tarajal".

El despliegue de las fuerzas marroquíes en la frontera con Ceuta.

Pero el foco mediático a nivel mundial se ha vuelto, precisamente, sobre estos grupos digitales.

Tras el éxito del pasado 30 de julio, los encargados de coordinar todo este movimiento camuflaron sus vías de información a espacios más seguros y privados —como canales de WhatsApp accesibles sólo mediante invitación— donde han estado publicando información de forma activa sobre el potencial nuevo asalto.

Sin embargo, de la noche a la mañana, el silencio reina en todos estos grupos, según el último informe de Golden Owl.

Las cuentas y comunidades de redes sociales que coordinaban y portaban la orden de cruzar la frontera ceutí "dejaron de publicar de forma súbita en un solo día", explica a EL ESPAÑOL Marga Herrero, CBO y miembro del equipo de investigación de la compañía que ha elaborado el análisis.

Herrero destaca que "una campaña de movilización real no enmudece por completo tres días antes de la fecha señalada" y añade que este hecho "rompe con el patrón del comportamiento que habían seguido en la anterior ocasión".

El informe de Golden Owl registra un descenso del 96% en las reacciones a la convocatoria en la última semana, mostrando un interés residual por parte de los potenciales participantes en la incursión del 15 de agosto.

Uno de los motivos a los que apunta Marga Herrero es que los organizadores han perdido la confianza de la población debido a las falsas promesas vertidas a través de las mismas redes sociales.

"Prometieron un cruce fácil" y chocaron drásticamente con la realidad, explica. Las fake news tuvieron un papel clave para la organización del movimiento, aseguraban que el hecho de llegar a Ceuta conllevaba la obtención de papeles, el traslado a la Península y la posterior libertad de movimiento en toda la Unión Europea.

El ejército español se despliega en la frontera entre el enclave español de Ceuta y Marruecos, horas después de que miles de migrantes entraran en Ceuta por mar. Fabian Bimmer / REUTERS.

Esta desinformación masiva ha sido "contrarrestada con fuerza por la Embajada de España en Marruecos". A través de las redes sociales, la representación diplomática ha ido explicando algunos conceptos básicos sobre la imposibilidad de conseguir un permiso de residencia simplemente por cruzar la frontera.

Un movimiento que, para Golden Owl, "ayudó de forma importante a desinflar el movimiento" orquestado.

El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos (CNDH), una institución fuertemente ligada a la monarquía alauí, publicó el pasado día 7 de agosto un informe en el que afirmaba haber identificado "23 grupos que reunían en conjunto a más de un millón de miembros. Estos grupos difundían una media superior a 1.400 publicaciones diarias. Cinco de los principales grupos fueron cerrados el 30 de julio de 2026".

Unidades de las fuerzas marroquíes se preparan para desplegarse en la frontera con Ceuta. E. E.

"Durante las noches del 29 y 30 de julio, circularon ampliamente mensajes según los cuales 'la frontera estaba abierta'. Posteriormente, numerosos grupos de jóvenes, menores y familias se desplazaron hacia Castillejos. Las personas entrevistadas por el CNDH manifestaron haber recibido mensajes en los que se les instaba a concentrarse cerca de los puntos de paso después de medianoche para intentar una entrada colectiva en Ceuta", explica el documento.

Disuasión por presencia policial

Otro de los motivos de esta distensión al que apunta la compañía alicantina es el despliegue policial de la Gendarmería en el lado marroquí y de Policía Nacional, Guardia Civil y Fuerzas Armadas en Ceuta.

Fuentes de inteligencia han afirmado a EL ESPAÑOL que el despliegue de más efectivos supuso un cambio importante en la inercia del movimiento. "En los grupos de mensajería y en redes comenzó a circular esta información, acompañada de fotos y vídeos, a finales de la semana pasada", han explicado.

Estas mismas fuentes sobre el terreno coinciden con el análisis que recoge el informe de Golden Owl sobre una desintegración importante de todo el ecosistema de redes sociales que espoleaban a cruzar la frontera este sábado.

Los mensajes alentando a "cruzar a Ceuta sí o sí" que se observaron la semana pasada han quedado opacados por el silencio de los últimos días.

Por su parte, fuentes militares dedicadas a la seguridad en la frontera ponen el acento en el gran despliegue que está realizando Marruecos, muy superior al que se pudo ver a finales de julio.

En este sentido, valoran que "no va a producirse una entrada masiva. Con lo ocurrido, tanto Marruecos como España han quedado fatal a ojos de la comunidad internacional. El país alauí sabe que los ojos del mundo estos días están sobre lo que ocurra en la frontera, y por eso esta vez han organizado un gran despliegue para poder detener cualquier intento de cruce".

"Eso no lo hicieron a finales de julio", amplían. "Hacerlo ahora también es una forma de lucirse, de quedar muy bien de cara al mundo y dejar a España como unos incompetentes".

En una línea similar se expresan miembros de Policía Local de Ceuta y de Policía Nacional movilizados sobre el terreno: "Este sábado no va a pasar nadie".

No en vano, las fuerzas alauís están visibilizando por todo lo alto el despliegue que están llevando a cabo en el lado marroquí de la frontera: tanto en El Tarajal como en el otro extremo, en Benzú.

Una exhibición de fuerzas policiales y antidisturbios que ha empezado a aparecer esta semana, y que no se vio en ningún momento en los días de mayor cruce fronterizo, donde 80.000 inmigrantes accedieron de forma ilegal a la ciudad española.

Posibles intentos

Pero que haya descendido de forma tan acusada la actividad de los organizadores no significa que el próximo día 15 de agosto no puedan existir algunos conatos de atravesar la frontera.

Desde Golden Owl apuntan a una "probabilidad muy baja" de que ocurra algo a gran escala. Una tesis compartida por las fuentes de inteligencia consultadas por este periódico, aunque señalan a una importante inestabilidad interior de Marruecos ante las elecciones legislativas del mes que viene.

Existen previsiones de intentos por parte de grupos atomizados, descoordinados y de baja entidad numérica. Estos núcleos, afirma Marga Herrero, están compuestos principalmente por personas que ya habían iniciado el viaje hasta la zona fronteriza de Ceuta y mantienen su compromiso personal de intentarlo.

Aunque el riesgo de una acción masiva y coordinada es, hoy por hoy, bajo, el personal militar y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que están en primera línea todavía mantienen un nivel de alerta elevado.

Esto es algo apreciable a simple vista en la Ciudad Autónoma, donde numerosos vehículos blindados y antidisturbios se reparten por los alrededores de la frontera del Tarajal.

Ese nivel de alerta se debe principalmente a la imprevisibilidad de estos focos aislados y a una siempre posible reactivación de los grupos, según aseguran fuentes de inteligencia.

La monitorización de las redes sociales y los movimientos alrededor de Ceuta y Melilla es continua tanto por el CNI como por el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS).

Esta segunda Ciudad Autónoma ha estado igualmente en el foco de los servicios de inteligencia como posible objetivo y alternativa tras el refuerzo de efectivos en Ceuta. De hecho, también lo fue en la noche del 31 de julio al 1 de agosto, cuando se registró la entrada de unas 400 personas.

Sin embargo, los analistas apuntan a una situación de relativa tranquilidad en ambas localizaciones a la espera de las próximas horas que, apuntan, serán cruciales para seguir tomando el pulso a la organización.