El equipo del comandante Munguía analiza los cadáveres que sacan del agua los agentes Tavío y Valera.
El primero es el responsable del Servicio de Criminalística (Secrim) de la Guardia Civil actualmente en Ceuta, mientras que los otros dos uniformados pertenecen al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS).
Sergio Munguía, comandante del Secrim enviado desde la Dirección General en Madrid, coordina el equipo que analiza y realiza las autopsias a los cadáveres recogidos tras la mayor crisis migratoria de la historia de España.
Recibe a EL ESPAÑOL en un despacho que le han prestado sus compañeros de la Comandancia de Ceuta.
Desde ahí, traza la hoja de ruta de trabajo de sus agentes junto con los forenses del Ministerio de Justicia.
Con un pasado en el Departamento de Biología, trabaja para todo tipo de sucesos: agresiones sexuales, homicidios, robos... y ahora lo ocurrido en la ciudad autónoma.
Dos hombres identificados
"Hemos realizado la autopsia a los 79 cuerpos que hemos recogido. Eran todos varones y una sola mujer. El 80% son magrebíes", sostiene el comandante Munguía.
Explica cómo es el proceso. Una vez que recibe un cadáver, le realizan las tres pruebas primarias: toma de huellas, del ADN y odontológica.
Utilizan también otros métodos con el fin de reconocer los cuerpos, como pueden ser la presencia de tatuajes, operaciones, placas u objetos personales que llevasen encima.
El comandante Munguía posa para EL ESPAÑOL.
"Para el ADN necesitamos a los familiares. De los 79 hemos identificado con nuestras bases de datos a dos varones", agrega el mando policial.
El agente subraya que conocen sus identidades porque sí han estado en España, a pesar no haber nacido en el país.
Munguía comenta que han enviado todas las muestras de ADN a Marruecos, dado que al cotejarlas con las bases de datos que dispone en España no ha habido coincidencias.
"Aquí intuimos que muchos de los cadáveres son extranjeros, por eso necesitamos la cooperación del país extranjero, en este caso, Marruecos", agrega el oficial.
Junto a él se han desplazado diez agentes más del Secrim desde Madrid. Trabajan de forma conjunta con forenses del Instituto de Medicina Legal y militares.
Hospital como macromorgue
En este caso, utilizan el Hospital Militar de Ceuta a modo de macromorgue: "Necesitamos un espacio amplio. Hay que adaptarse a cada situación. Allí habrá unas 25 personas trabajando".
Y es que, como bien dice el comandante Munguía, "cada situación tiene sus cosas".
Expone que a veces hay "listas abiertas" y cita, a modo de ejemplo, el accidente aéreo de Spanair: "Ahí tienes una lista de pasajeros y sabes quiénes son todos, por lo que es más fácil trabajar. Tuvimos que llevar los cuerpos al IFEMA".
Pero escenarios como la Dana de Valencia o el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) tienen mayor complejidad: "En lo de los trenes estabas aislado, en la Dana había mucha gente desaparecida...".
Y para que su trabajo sea aún más eficaz disponen del sistema IDENTISAT.
Especialistas del Servicio de Criminalística (#SECRIM ) se despliegan en Ceuta para la identificación de víctimas tras la crisis migratoria.
— Guardia Civil (@guardiacivil) August 2, 2026
📡 Por 1.ª vez, el equipo DVI utiliza el sistema #IDENTISAT GC: identificación dactilar vía satélite en tiempo real sin necesidad de… pic.twitter.com/PfdcDhA2qx
Consiste en digitalizar las huellas. Las envían a la Dirección General vía satélite en tiempo real sin necesidad de disponer de cobertura.
"Se consigue una respuesta de forma ipso facta. Llegan los resultados del servicio central enseguida", considera Munguía.
Cientos de vidas salvadas
El trabajo del comandante Munguía viene acompañado de la extraordinaria labor del agente Oswaldo Tavío y el subteniente Braulio Valera.
Estos dos uniformados, pertenecientes al grupo de buzos de la Guardia Civil, han sacado a cientos de personas del agua.
Llevan más de 20 años en esta unidad del Instituto Armado y afirman que "cada día es distinto".
Comienzan su jornada con la práctica deportiva, haciendo algo de ejercicio, musculación, natación y running.
Los agentes del GEAS Oswaldo Tavío y Braulio Valera.
Después, inspeccionan sus equipos de trabajo para comprobar que al lanzarse al agua todo funcione con precisión de reloj suizo.
También navegan, hacen prácticas de buceo y más tarde están de "localización": a la espera de ser llamados si ocurre algún incidente.
Cuentan con una plantilla de ocho agentes, entre los que hay seis agentes, un cabo y un subteniente.
"Estos días ha habido jornadas de 14 horas. El jueves sí que fue intenso. Ha habido días más tranquilos, pero por lo general trabajamos 12 horas estos días", considera el subteniente Valera.
Niños y mujeres
Han rescatado a cientos de personas del agua desde que se produjo la crisis migratoria en la ciudad autónoma el pasado 30 de julio.
"Había muchos niños y mujeres. Priorizamos a las personas más vulnerables". apunta Valera.
Además, el agente dice que estas personas que rescatan suelen llevar encima el teléfono móvil y dinero en efectivo.
Por su parte, el guardia civil Tavío recuerda uno de los momentos que ha marcado su carrera en el Cuerpo.
"Salimos mi compañero y yo rescatando una familia en la que había una bebé. La abuela la llevaba sujeta de la mano pero no sabían que estaba metida en el agua, por suerte salió todo bien.
El buzo dice que "también sacamos muchos cadáveres, unos 60 o así": "Los del Servicio Marítimo nos indicaban donde había más cuerpos. Era recoger y salir y así sucesivamente".
Estos agentes se sumergen con unas gafas, unas aletas y el "flopy", una especie de churro salvavidas que llevan enganchado.
"Al churro se engancha la gente. Con las manos rescatamos a más personas y tiramos de las aletas para salir del agua. En cada viaje llevaríamos a seis personas encima", agrega.
Han reforzado la plantilla para estos días, teniendo en cuenta la magnitud del suceso, y la mantendrán hasta el próximo 15 de agosto cuando, según varios grupos en redes sociales, habría otra entrada masiva desde Marruecos.
"Hermanos, 15/08/2026"
La población ceutí se encuentra en guardia tras el nuevo supuesto asalto que se cometería, y siempre de acuerdo a los mensajes que circulan por redes sociales, el domingo 15 de agosto.
El Gobierno de Ceuta, ante estos hechos, no se ha quedado de brazos cruzados.
El Ejecutivo de Juan Jesús Vivas (PP) ha trasladado a las autoridades competentes los mensajes que circulan en cuentas y grupos marroquíes por internet para convocar un nuevo intento masivo de entrada en la ciudad autónoma
El mensaje difundido en redes sociales para una nueva convocatoria.
"Hermanos, ¿qué va a pasar ese día? ¿Están preparados? 15 de agosto de 2026, Fnideq-Ceuta. Ese día se verá todo", se aprecia en el mensaje difundido en redes sociales.
El portavoz del Gobierno local, Alejandro Ramírez, ha reconocido este martes la preocupación del Ejecutivo ante la posibilidad de que la convocatoria vuelva a movilizar a decenas de miles de personas hacia la frontera.
"Obviamente, después de lo que ha pasado, preocupa que haya esa rumorología en redes", señaló Ramírez durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno.
