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En la mañana de este 2 de agosto ocurríó lo improbable: dos helicópteros que luchaban por apagar el fuego que acecha a Atenas, en Grecia, se estrellaron.

El resultado fue que dos personas murieron y otras dos resultaron gravemente heridas. Los dos vehículos, según explicaron las autoridades en Grecia, habían sido alquilados por el Cuerpo de Bomberos y despegaron desde el aeropuerto militar de Elefsina.

Esto se suma a una catástrofe más. El incendio, que inició en la región de Beocia hace cuatro días, ha quemado 10.000 hectáreas, lo que ha obligado a evacuar a más de mil personas.

Durante este tiempo, las llamas se han propagado por el frente oriental y actualmente se encuentra en las cercanías del pueblo costero Megara, que está a unos 30 kilómetros de Atenas, la capital de Grecia.

Esto tiene en zozobra a sus más de 3 millones de habitantes, contando el área metropolitana de Atenas.

El incendio ha obligado a evacuar a más de mil personas. Reuters

El fuego se alcanza a divisar desde la ciudad. Al igual que sucedió en Madrid hace unas semanas, una enorme nube de humo atraviesa Atenas.

Dos capturados

La Policía de Grecia confirmó que dos personas han sido detenidas por su vinculación con una red privada de transmisión de electricidad que no funcionó correctamente y generó las chispas que provocaron el incendio de Beocia.

Protección Civil ha ordenado este fin de semana la evacuación de al menos 500 personas en doce pequeñas localidades de Megara, donde 450 bomberos, con 126 camiones y 24 medios aéreos, tratan de evitar que el fuego alcance las industrias y fábricas de la zona.

"Ha habido enormes daños ecológicos en nuestro municipio. Un bosque virgen, que se había regenerado tras el gran incendio de 1985, se ha perdido en gran parte", recalcó por su parte a la radio Skai, Dimitris Vordos, teniente de alcalde de Megara.

El primer ministro griego, el conservador Kyriakos Mitsotakis, señaló este domingo que el Gobierno ha invertido en los últimos años "más que nunca en reforzar Protección Civil".

"Sin embargo, hay momentos en los que la naturaleza y la intensidad de los fenómenos meteorológicos superan cualquier planificación humana y cualquier capacidad operativa", recalcó.

A lo largo de todo el sábado los medios aéreos de extinción no pudieron operar en gran parte del país debido a los fuertes vientos, con rachas puntuales de hasta 130 kilómetros por hora.

Justamente, según expertos, los fuertes vientos son uno de los factores que hacen que un incendio tome mucha más fuerza.

No obstante, las críticas hacia la gestión del Gobierno por parte de la oposición y una buena parte de la sociedad por esta nueva catástrofe a las afueras de Atenas van en aumento.

Por su parte, el Observatorio Nacional de Atenas indicó que entre 2017 y 2026 ardieron 47.000 hectáreas en Ática, lo que equivale al 38% del terreno forestal total de la región.

Sin embargo, si se mira en territorio nacional, los incendios en 2023 quemaron más de 170.000 hectáreas. 95.000 de ellas fueron en Evros, el peor registrado en Europa.

Propagación

El periodista y experto José María Pagador, que ha investigado sobre incendios, le indicó a EL ESPAÑOL que los incendios en grandes magnitudes tienen diversos factores para analizar.

La rápida propagación de estos depende, en gran medida, a que las zonas rurales “están muriendo”.

Eso, lo que conlleva, es que haya mucho más terreno abandonado y miles de hectáreas de tierra sin ningún tipo de cuidado.

“Lo que estamos viendo es que el campo está abandonado, sin nadie que lo habite. Hay zonas con maleza, pasto seco y las altas temperaturas lo llevan a la combustión o a una fácil propagación del fuego”, asegura Percy Ordoñez, un trabajador del campo.

Por ello, Pagador propuso que los países europeos deben empezar a invertir en tener más pastores y agricultores en el campo para que los incendios no sean tan salvajes como los actuales.