Sangonera la Seca (Murcia)
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Adrián era un usuario habitual de la Sala de Estudio de Sangonera la Seca. Cada día, echaba varias horas para preparar la oposición de Primaria de este año y tenía por costumbre salir con frecuencia al aseo, pero no al masculino, se colaba -supuestamente- en el baño femenino para dejar un bolígrafo equipado con una cámara oculta.

El objetivo de esta presunta conducta depravada era grabar a otras opositoras que acudían a esta sala pública, para prepararse el temario de la oposición convocada el 20 de junio.

EL ESPAÑOL ha confirmado por fuentes vinculadas a la investigación que Adrián ha sido denunciado -al menos- por cuatro mujeres, por haber grabado sus zonas íntimas con un boli-espía cuando iban al cuarto de baño.

El caso es una patata caliente para la Consejería de Educación de Murcia porque las citadas fuentes subrayan que Adrián ejerció el pasado curso como docente del Colegio Fernando Garrido de Cartagena, "ha sacado más de un 9 en la oposición de Primaria" y la Policía Nacional busca a más víctimas grabadas sin su consentimiento.

Todo ello, debido a que en el material tecnológico que la Brigada Judicial le ha incautado a Adrián, de 26 años, se han encontrado "una imagen de una sala de estudio realizada en el año 2020".

Las imágenes del bolígrafo cámara con el que un profesor grabó a opositoras en el baño de una sala de estudio en Murcia.

La Jefatura Superior de Policía ha emitido un comunicado donde subraya que "la investigación continúa abierta, con el objetivo de localizar posibles nuevas víctimas", para aclarar lo que ha hecho Adrián durante los últimos seis años, a la vista de que la Sala de Estudio de Sangonera la Seca abre 24 horas y acuden adolescentes que estudian Secundaria, universitarias y opositoras, entre otros perfiles.

Además, el Ayuntamiento de Murcia tiene habilitadas instalaciones similares en 19 pedanías y Adrián, como Graduado en Educación Primaria, tiene una tarjeta de usuario que le permite acceder a estas salas municipales como otros aspirantes a una plaza fija de docente.

Este antiguo alumno del IES Sangonera La Verde, aficionado a los drones, y con buen nivel de Inglés, ejercía el pasado curso como profesor de alumnos de Primaria -de 6 a 12 años- en el colegio bilingüe Fernando Garrido, mientras se preparaba la oposición en la Sala de Estudio de Sangonera la Seca.

Estas instalaciones públicas están ubicadas al lado de la iglesia de la pedanía murciana y tienen capacidad para 50 estudiantes. Adrián se dejaba ver por las tardes, pertrechado con su temario. A veces, compartía mesas de ocho plazas con otras opositoras.

Cuando este docente-opositor salía a la zona de aseos, situada junto a la puerta de entrada de la sala de estudio, al parecer, aprovechaba para entrar al baño de chicas. Nada más pasar la puerta, en la pared de la izquierda, colocaba un bolígrafo con cámara oculta sobre un par de llaves de paso del agua y lo dejaba enfocando al inodoro de chicas.

La puerta abierta del aseo femenino de la Sala de Estudio de Sangonera la Seca, este martes, donde una opositora descubrió la presencia de un bolígrafo espía. Badía

El 'boli fisgón' vulneraba -supuestamente- la intimidad de las opositoras cuando iban al aseo a hacer sus necesidades fisiológicas. De forma que eran grabadas subiéndose el vestido o la falda, bajándose los pantalones y su ropa interior...

Así lo corrobora el comunicado de la Policía Nacional: "Los investigadores comprobaron que la cámara había sido colocada enfocando directamente el urinario femenino donde quedaron registradas imágenes de varias mujeres en las que se apreciaban con nitidez sus zonas íntimas". Desde las nalgas hasta los genitales.

Lo que no se esperaba Adrián era lo que ocurrió el jueves 11 de junio: una opositora se percató de la presencia de un bolígrafo, apoyado lateralmente sobre las dos llaves de paso de la pared. La chica lo cogió y se quedó helada porque tenía un piloto rojo, parpadeando, como si fuera una cámara en modo record -grabando-.

La chica lo analizó y confirmó sus sospechas: tenía una tarjeta de memoria y un puerto USB. Tuvo claro que no era un boli BIC, se marchó a casa para comprobar el contenido de la tarjeta metiéndola en su ordenador y se visionó a ella misma dentro del baño de la Sala de Estudio de Sangonera la Seca, quitándose la ropa interior, antes de sentarse en el inodoro.

Lo siguiente que hizo esta chica fue personarse en la Comisaría de Alcantarilla para presentar una denuncia ante la Policía Nacional y entregar el bolígrafo con cámara oculta, para que la Brigada Judicial analizara el contenido de este dispositivo digital.

El bolígrafo con cámara oculta que una de las opositoras descubrió en el aseo. CNP

A partir de ese momento, esta opositora alertó de lo que estaba sucediendo a otras compañeras que a diario se preparaban la oposición de Magisterio de Educación Primaria, en la misma sala pública. Al menos, se presentaron cuatro denuncias entre el 11 y el 16 de junio relatando uinos hechos similares.

La Brigada Judicial abrió una investigación para esclarecer quién era el dueño del boli-espía descubierto por una opositora. Los agentes instaron a las denunciantes a que no dejaran de acudir a estudiar a Sangonera la Seca, para no levantar ninguna sospecha, mientras desarrollaban un dispositivo de vigilancia en la sala para destapar la identidad del propietario del bolígrafo con cámara.

Adrián mordió el anzuelo policial y le arrestaron en la misma Sala de Estudio de Sangonera la Seca, interviniéndole los dispositivos electrónicos que portaba en ese momento. "Están analizando el material gráfico de su ordenador", según precisan fuentes vinculadas a la investigación.

El periodista de este diario ha confirmado in situ que las instalaciones cuentan con cámaras de seguridad y la Brigada Judicial visionó grabaciones que dejaron retratado a este veinteañero. "El día que una víctima descubre el bolígrafo en el baño de mujeres y se lo lleva, el sospechoso aparece en el pasillo, mirando a ambos lados, tras entrar al aseo y descubrir que el boli no está dentro".

La Sala Municipal de Estudio de Sangonera la Seca, este martes. Badía

Los investigadores están analizando todo el contenido del material gráfico del boli-espía y del ordenador de Adrián, detenido como presunto autor de un delito de descubrimiento y revelación de secretos.

"No se descarta que el implicado hubiera estado realizando grabaciones similares de carácter íntimo durante los últimos años", tal y como recalca un comunicado de la Policía Nacional. Todo ello, debido a que han hallado imágenes fechadas hace más de un lustro.

Otra de las claves de la investigación es aclarar qué hizo este docente con esos vídeos, para "determinar si las imágenes pudieron haber sido compartidas o difundidas a través de redes sociales o ginas de contenido pornográfico".

Pudo opositar

Adrián fue arrestado después de presentarse a la oposición de Primaria -celebrada el 20 de junio-. Luego quedó en libertad como investigado y pudo realizar la segunda parte de la prueba: la exposición oral.

Las víctimas también opositaron, pero lo hicieron en desigualdad de condiciones, arrasadas psicológicamente porque la recta final de su preparación, justo la de mayor estrés, la afrontaron en plena investigación policial y sin saber si estaban circulando por la red imágenes íntimas suyas.