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Foios apenas había despertado este lunes del sueño que vive España entera: el de ser, por segunda vez, campeones del Mundo de fútbol. El pueblo de Ferran Torres sigue de "resaca emocional". Allí la victoria de España frente a Argentina en la final del Mundial 2026 se vivió con un extra de euforia, el propio de la localidad que vio nacer al nuevo ídolo nacional.

Los vecinos que atendieron este dulce lunes a EL ESPAÑOL coincidieron en una idea: el ídolo local se merecía marcar el gol, un tanto que ha vuelto a hacer historia y que ha colocado a Foios en el mapa de España.

Uno de ellos ha sido su abuelo materno, Pepe García, el encargado de llevar a su nieto a los primeros entrenamientos en la ciudad deportiva del Valencia CF en Paterna.

De manera discreta y sin confesar su identidad a este periódico, afirma que vio el partido en casa, lo vivió "con mucha emoción" y que incluso se quedó despierto hasta las 03:00 de la mañana.

"Foios se encendió, petardos, tracas, gritos... Sentí que moría de la emoción. Lo de Ferrán se quedará de por vida, como pasó con Iniesta", cuenta Carmelo, otro vecino que acompaña a Pepe, sentados los dos en la plaza del pueblo.

En el Horno Pastelería Mónica, sus tías Inma y Laura defienden la hazaña del joven, y sienten especial orgullo: "El tiburón, sí señor. Él siempre ha sido bueno, pero tenía mucha presión. Se merecía marcar este gol y tapar muchas bocas".

Inma y Laura, tías de Ferran Torres. Raquel Granell

Sobre una de las repisas del establecimiento reposa un particular 'altar' dedicado a su sobrino: un collage de fotografías del jugador en la temporada 2018-19 con el Valencia CF y un retrato con su firma y la dedicatoria 'Para la pastelería Mónica con cariño'.

Ubaldo, por ejemplo, se declara "fan número 1" de Ferran. "Ayer la plaza estaba a tope, sentí una emoción inmensa. Lo conozco desde pequeño, ingresé en el hospital y él quiso enviarme un mensaje de apoyo, aunque siempre que estoy enfermo me manda vídeos", señala.

A Ferran, crecer en un pueblo de casi 8.000 habitantes le ha hecho no perder nunca de vista de dónde viene.

Jugaba con su otro abuelo, el paterno, "en una alquería que tenía por aquí cerca, el tío Cucala le llamaban", recuerda otro vecino, que afirma que en su familia han sido labradores toda la vida e incluso regentaban un bar.

El héroe humilde de Foios tampoco abandonó a Valencia en la dana. Incluso lesionado, no dudó en cambiar sus botas de fútbol por las de agua y bajar a l'Horta Sud a echar una mano sobre el terreno como voluntario.

Ferran Torres prestó su ayuda como voluntario tras la dana. EE

Lo que sí ha demostrado es ser muy de los suyos, de su casa y sus raíces. Uno de los primeros gestos tras vencer ante Argentina fue abrazar a sus padres y su hermana, que han estado apoyándole en la grada partido tras partido y que hoy ya regresaban al municipio desde Nueva York.

"Su familia siempre le hace tocar tierra", aseguran a este diario fuentes del entorno del futbolista.

Empezó jugando al futbito en su colegio, en el EPLA (Escuelas Profesionales Luis Amigó) y al fútbol por pura diversión con sus amigos, hasta que el Valencia CF lo fichó para su cantera a los siete años.

Cuando sus padres se divorciaron, su círculo, su representante e incluso el propio Ferran decidieron que ingresaría en la residencia del equipo para vivir y formarse con los otros niños que venían de fuera de la capital.

Pero no fue una etapa que recuerde con especial cariño: "Los domingos por la noche, cuando mis padres me dejaban era llorar, llorar y llorar, porque hasta el viernes o sábado siguiente no los iba a ver".

Para el jugador, tener a su familia cerca y a la vez tan lejos era "duro". "Al final entras en una burbuja, estás evadido de todo", explicó, pero también se mostró agradecido porque eso le hizo madurar antes de hora, "y gracias a eso soy la persona que soy".

Ferran Torres, de joven en su etapa del Valencia CF. EE

"Era un caso raro que un chaval de Valencia estuviese en la residencia. Me daba vergüenza decir por qué estaba allí y me inventaba que vivía a 40 minutos de aquí", contó.

Despuntó tanto que fue convocado para el Mundial Sub-17 con España, en el que quedaron subcampeones. Al regresar, en la temporada 2017-18, se asentó como titular en el Valencia CF.

Presión

El cariño que sienten por Torres en Foios se transmite entre quienes comentan la jugada del minuto 106 de la final, pese a que son conscientes de que se le ha "machacado" en muchas ocasiones.

Una salida traumática del Valencia CF hizo que su imagen copara los titulares, aunque llegar al City de Pep Guardiola le liberó de esa presión. El invierno de 2021 sería fichado por el Barça.

El futbolista convive con esa angustia desde los 15 años, pero siempre ha reconocido abiertamente que trabaja su salud mental. De hecho, consta a este diario que su fisioterapeuta y su psicólogo le han acompañado en el camino hacia la final.

"El gol es de 47 millones de personas, no mío. El destino estaba escrito, estaba hecho para que ganáramos", fueron las modestas palabras que mencionó el joven ante la prensa.

Una de sus fortalezas ha sido su capacidad para "caerse y levantarse", como él mismo expresa, pero sobre todo su valentía para exponerse ante el público.

Pepe, abuelo de Ferran, junto a dos vecinos de Foios. Raquel Granell

Lo cierto es que el 'Tiburón' es bien querido en su pueblo y este punto le dará el empujón a una carrera que está en su momento de despegue a sus 26 años.

"Lo echaron por tierra, pero él ha estado siempre ahí, disputó en la sub-17 y mira ahora", defienden varios residentes del municipio.

"Siempre critican, pero los entrenadores de primera fila no se pueden equivocar. Él tuvo mala suerte contra Cabo Verde, pero ni con once Maradonas se gana un Mundial, hacen falta jugadores como él", agregan.

Hijo predilecto

El joven será nombrado hijo predilecto del pueblo tras marcar el gol que proclamó a España bicampeona del mundo, según ha asegurado el alcalde de Foios, Sergi Ruiz, a EL ESPAÑOL.

"Probablemente no tengamos una ocasión de tal envergadura como esta. Es el momento de reconocerlo", ha recalcado.

El primer edil pudo hablar con su padre, Fernando, y felicitarlo después de terminar el partido y ya ha mantenido conversaciones con su entorno para organizar la recepción del jugador.

Sobre su vinculación, indica que "suele venir todo lo que le deja la agenda": "Sus padres viven aquí, sus abuelos también y el pueblo en el que ha crecido es este".

Un vecino de Foios viste la camiseta de Ferran Torres. Raquel Granell

El técnico de deportes del consistorio, Josep Crespo, también ha transmitido que están "en una nube de pensar lo que supone para el pueblo".

"El testigo de Andrés Iniesta, con Fuentealbilla, nos cae ahora a nosotros, con Ferrán y Foios. Es todo un orgullo", recalca.

Por otro lado, ha destacado que el entorno del jugador organiza un campus con su nombre cada año: "No solo ofrece la formación integral de los niños a nivel deportivo, también transmite valores sociales y medioambientales".