El caso apunta a ser el más rocambolesco en la historia de la medicina estética de Murcia. Así lo demuestra la instrucción judicial donde la víctima del cirujano plástico que está en prisión preventiva, por violarla supuestamente sobre la mesa de operaciones, quiere saber si el médico en cuestión: tiene realizada una vasectomía o padece azoospermia.
El prestigioso abogado Raúl Pardo-Geijo representa a la mujer y ha solicitado esta prueba a la magistrada de la Plaza 4 del Tribunal de Instancia de Molina de Segura.
Todo ello, a raíz del informe de la Policía Nacional que ha detectado una mezcla de ADN del doctor David G. S. (México, 1979) y de la víctima de esta agresión sexual, durante un aumento de pecho con lipolifting: una técnica donde la paciente coloca sus piernas sobre las perneras, mientras el médico se sitúa en medio y le extrae grasa corporal.
La Brigada de Policía Científica de la Comunidad Valenciana analizó un batín desechable de color azul, con mangas, utilizado durante la intervención estética por el facultativo, así como una faja que se le puso a la paciente tras la operación.
Ese batín se envió al laboratorio de Valencia porque fue sometido a luz ultravioleta tras recuperarlo de la basura del material médico desechable, a raíz de que una auxiliar de enfermería presente en el quirófano, le hiciera dos vídeos al doctor David por los movimientos "pélvicos" que realizó estando entre las piernas de la paciente.
La Policía detectó "fluidos corporales" para su "análisis". Pero la Brigada Científica no ha podido aclarar si hay esperma en el batín: “Este hallazgo no permite confirmar de manera concluyente la presencia de semen, debido a la ausencia de espermatozoides al microscopio, tampoco permite descartar la existencia de este fluido biológico".
De forma que el abogado que ejerce la acusación particular, Raúl Pardo-Geijo, solicita a la magistrada que se aclare si esos fluidos no tienen esperma porque el cirujano plástico investigado tiene una vasectomía o padece azoospermia: la ausencia de espermatozoides en el semen.
“La eventual existencia de una vasectomía previa del investigado, o de una azoospermia anterior a los hechos, podría incidir de forma directa en la interpretación pericial de la ausencia de espermatozoides”, según expone el letrado en su escrito. "Dicha circunstancia puede determinar la emisión de eyaculado sin espermatozoides, sin excluir la presencia de fluido seminal o prostático".
La UFAM remarca en uno de sus atestados que en el vídeo se aprecia al doctor David con los pantalones bajados.
El penalista argumenta su petición a la juez porque no se trata de “una investigación general” sobre el historial clínico del doctor David, solo “la comprobación de un extremo médico concreto, delimitado y directamente relacionado con la valoración de la prueba biológica obrante en autos”.
Pardo-Geijo también recuerda que "se interesa únicamente a efectos de valorar correctamente, la ausencia de espermatozoides y la reacción débil" a la presencia de antígeno específico prostático, detectados por el informe de ADN realizado por la Brigada de Policía Científica.
De hecho, este documento solo establece una mezcla genética entre el doctor David y la paciente, pero ha sido suficiente para que la magistrada ordene transformar las diligencias en sumario, situando a un paso del banquillo de los acusados a este reputado cirujano plástico con clínicas en Madrid y Alicante.
“De constar que el investigado se hallaba vasectomizado o presentaba azoospermia, acreditada antes de los hechos, la ausencia de espermatozoides no podría valorarse aisladamente como dato excluyente, debiendo ponerse en relación con la reacción débil a la presencia de antígeno específico prostático detectada en el informe”.
De forma que el penalista solicita a la magistrada que se aclare ese extremo sobre el cirujano plástico mediante dos vías.
“Se interesa que se requiera al investigado don David G. S. para que manifieste si, con anterioridad a los hechos investigados, fue sometido a una intervención de vasectomía o presentaba azoospermia. Y en caso afirmativo, que aporte la documentación médica acreditativa”.
En caso de que el médico no colabore, en el escrito se pide al juzgado que emita "un oficio" al Servicio Murciano de Salud, al de la Comunidad Valenciana y al de Madrid, “para que certifiquen exclusivamente” si le consta una intervención de vasectomía; la existencia de azoospermia...
El abogado Raúl Pardo-Geijo llegando a la Ciudad de la Justicia de Murcia.
La operación estética investigada tuvo lugar en un hospital privado de Murcia, el 4 de diciembre de 2025, y la paciente no había mantenido relaciones sexuales desde junio de 2024, pero presentaba una “lesión hiperémica con petequias en cara lateral izquierda de vagina".
Esa lesión se detectó durante la exploración médica a la que fue sometida esta mujer, la madrugada del 6 de diciembre, después de que el hospital privado informara a la Policía Nacional de la existencia de dos vídeos del cirujano plástico con "movimiento de caderas”, mientras estaba entre las piernas de la paciente, a la que sometía a un lipolifting.
El abogado Raúl Pardo-Geijo recuerda a la juez que esos "resultados" de las muestras vaginales no están incorporados a la causa y pide que se entreguen a la Brigada de Policía Científica para su "análisis genético".
“El eventual perfil genético del investigado, de existir, podría hallarse en la propia muestra física tomada a la víctima —torundas, hisopos o soportes equivalentes—, por lo que resulta necesario localizar dichas muestras, y si todavía se conservan, remitirlas para análisis de ADN y cotejo con el perfil genético indubitado del investigado".
El letrado remarca en su escrito notificado al juzgado que este diligencia "reviste carácter urgente, dado el tiempo transcurrido desde la toma de las muestras y el riesgo de degradación, pérdida, agotamiento o destrucción del material biológico".
La faja
La faja de compresión que se le puso a la paciente después de la intervención quirúrgica podría volver a ser analizada al milímetro.
Pardo-Geijo pide a la juez que se concreten los resultados de la famosa "mezcla de perfiles genéticos" que la Policía Científica halló en esta prenda en su informe, debido a que lo hizo sin precisar la zona ni la cantidad encontrada de ADN.
“No consta, por tanto, si el material genético compatible con el investigado procede de la cara interna de la faja —en contacto con la zona genital y perineal de la víctima— o de su superficie externa, ni la cantidad de material genético hallado”.
La imagen que analiza la UFAM apuntando a que el doctor David colocó algunas máquinas para que no se viera su cuerpo.
Básicamente, el afamado penalista busca determinar si esa mezcla de perfiles se localiza en la zona genital de la faja que llevaba la paciente y que sería un punto del cuerpo compatible con una violación.
Pardo-Geijo considera estas diligencias "relevantes" y "útiles" por dos motivos. El primero: “En una investigación por agresión sexual, con posible penetración o manipulación vaginal, la eventual recuperación de material genético del investigado en muestras vaginales o endocervicales, resulta directamente relevante para esclarecer los hechos”.
Y el segundo motivo: “La localización y análisis de dichas muestras resulta, por tanto, una diligencia necesaria, proporcionada y directamente vinculada al objeto del procedimiento”. De forma que insiste en aclarar si la mezcla de perfiles genéticos del cirujano plástico y de la paciente se ha detectado en la zona vaginal de la faja que se puso la mujer tras su aumento de pecho.
“Esta indefinición impide valorar debidamente el hallazgo, pues no permite discriminar entre un contacto directo relevante y una transferencia derivada de la mera colocación o manipulación asistencial de la prenda”.
“La determinación de la zona resulta decisiva: si el material genético compatible con el investigado se localizara, en cantidad apreciable, en la cara interna de la faja que contacta con la zona genital o perineal, tendría una relevancia indiciaria claramente superior y exigiría una explicación pericial específica sobre su mecanismo de transferencia”.
