José Luis Pujante, uno de los dueños de la empresa murciana, líder en limones ecológicos.

José Luis Pujante, uno de los dueños de la empresa murciana, líder en limones ecológicos. ER

Reportajes

Los limones de Coca-Cola son de Murcia: a la familia Pujante "nos ha tocado la lotería"

La multinacional estadounidense ha elegido esta empresa familiar como proveedor de este cítrico para su marca de tés Honest. La empresa murciana produce 100.000 toneladas de limones al año. 

Murcia

"¡Al sector del limón nos ha tocado el premio gordo de la lotería!". José Manuel Pujante no esconde su entusiasmo y no le falta razón. Ha puesto a la Región de Murcia en el mapa mundial. Sus limoneros ecológicos, en los que lleva trabajando más de 20 años junto a sus hermanos Juan Francisco, Antonio y Mayte, bajo la empresa Mundosol Quality, dio los primeros pasos hace dos semanas para convertirse en el proveedor de limones para la multinacional Coca-Cola.

No piensen mal, este refresco de cola conocido en el mundo entero no lleva limón. Pero sí está, en cambio, en algunos productos que comercializa Coca-Cola como su té ecológico Honest, líder en ventas en Estados Unidos y una nueva limonada baja en azúcar. Para los que, precisamente, el gigante del refresco ha confiado en esta empresa a la hora de lanzarlo en Europa.

No ha sido una elección al azar, sin duda, pues estos cuatro hermanos son los mayores productores ecológicos de limones en nuestro continente y posiblemente también en el mundo. Producen un total de 100.000 toneladas de cítricos al año, tienen casi 800 hectáreas de cultivo y en el último año alcanzaron los 140 millones de euros de facturación. 

Honest, la marca de Coca-Cola que hará sus tés con los limones de los Pujante.

Honest, la marca de Coca-Cola que hará sus tés con los limones de los Pujante. ER

Casi rozando el Mar Menor, en la Hacienda del Pino, una de las fincas ecológicas más extensas —400 hectáreas— de esta familia limonera, José Manuel Pujante recibe a EL ESPAÑOL. "Ha sido una locura, hemos recibido muchos mensajes y llamadas por lo de Coca-Cola, ¿tanto tirón tiene? Solo el hecho de que esta multinacional ponga en el mapa a Murcia ya es algo extraordinario", cuenta este murciano, aún con la resaca del éxito empresarial. 

Lo que resulta aún más increíble es que tiempo atrás estos empresarios apenas sabían lo que era trabajar con el limón. Su historia no está ligada a la tradición limonera de tres y cuatro generaciones que existe en otras familias de la región. Su menester era bien distinto: la venta de carne. El padre, Paco Pujante, siempre había regentado un negocio de pollos con su hermano, cuando en 1986 decidió dejarlo y arrendar algunas fincas de limones que tenía la familia, de la mano de su hijo mayor. 

Vergeles para bichos

Lo que comenzó siendo algo mínimo, bajo el nombre de Frutas Selectas Murcianas, terminó por convertirse años después en Mundosol Quality (Mundosol Calidad), con más de 1.300 trabajadores en la fábrica, y en compañía del resto de la familia, que se incorporó al negocio al poco de comenzar su andadura. Y es que si hay algo en lo que ha sabido jugar bien sus cartas esta empresa familiar ha sido en la apuesta por la calidad, la innovación y la sostenibilidad. 

Luis y Antonio, dos de los cuatro técnicos de la finca Hacienda El Pino.

Luis y Antonio, dos de los cuatro técnicos de la finca Hacienda El Pino. ER

El calor y la humedad aprietan mientras José Manuel y los dos técnicos, Luis y José Antonio, llevan a este periódico a recorrer los cientos de hectáreas que componen esta finca, en la que han llegado a contar más de 107.000 árboles. En lo alto de una torre, en la que se divisa verde y amarillo con mar de fondo, este empresario desentraña cuál ha sido la razón que ha traído a la multinacional Coca-Cola hasta la capital del Segura: la transformación ecológica de las fincas. 

Fuera pesticidas y herbicidas, tan solo confiar en el ecosistema, que ha demostrado ser el mejor protector para la finca después de diez años de arduo trabajo para transformar los cultivos. Y cuando José Manuel habla del ecosistema quiere decir, sobre todo, de los 150 tipos de insectos que moran los inmensos campos de limón. "Siempre teníamos problemas con las plagas y desde que cambiamos de convencional a ecológico, se han reducido y se ha mejorado la calidad del producto", explica Pujante. 

Al principio, la decisión tenía sus riesgos. "Si no podíamos eliminar a las plagas con los químicos, sin ellos... nos suicidábamos". Pero desaparecieron y todo, gracias a los insectos. "Antes veías un bicho y lo tratabas. Ahora estás pendiente de ellos, de su entorno, de cómo poder favorecer que se queden en el campo para que otros no vengan y lo destruyan. Si estaban aquí antes, será porque tienen alguna función", subraya. 

Nidos naturales y protegidos para los insectos del limonero.

Nidos naturales y protegidos para los insectos del limonero. ER

Lo insólito en estos campos de cultivo es precisamente eso. La conversión de los insectos, de enemigos a fieles aliados para la protección de las plantaciones. Los campos de limón son ahora verdaderos vergeles para los bichos. Zonas vírgenes de arbustos, todo tipo de plantas (lavanda, romero, menta, incienso...), panales para las abejas y hasta construcciones de nidos donde puedan dejar sus huevos. Todos ellos cerca de los limoneros para que los guardianes no se vayan jamás de allí y siempre cuiden de los árboles. 

El autobús de influencers

Cuando Seth Goldman, el fundador de la marca de tés Honest, llegó a la propia finca hace dos semanas se quedó con la boca abierta. "Se encontró con algo que no esperaba: los insectos no son nuestros enemigos sino nuestros aliados. Y todo el trabajo debe ir encaminado en esa dirección. La sostenibilidad ambiental es precisamente esto". 

La visita de Goldman y del equipo directivo de Coca-Cola a la Hacienda del Pino fue toda una revolución en la finca. La multinacional llevaba preparando dos años el evento de promoción, justo cuando comenzaron las negociaciones con el sector limonero de la región, del que Mundosol es su mayor exponente. Y no escatimaron en gastos. Hasta allí viajó un autobús repleto de influencers venidos de toda Europa (Finlandia, Noruega, Alemania, Holanda...) para hacerse fotos con la marca de tés y sobre todo para posturear entre los campos de limones y compartirlo en sus redes sociales. 

Visita del fundador de Honest, Seth Goldman, y de influencers en la finca de limones.

Visita del fundador de Honest, Seth Goldman, y de influencers en la finca de limones.

"Los operarios y nosotros alucinábamos, después de comer estuvimos andando por la finca y las influencers cogieron las sillas y se pusieron a hacerse fotos en medio de los limoneros. Yo les decía a los operarios, estad pendientes porque a alguna le va a dar alguna insolación", comenta, entre risas, José Manuel. "Les enseñamos cómo podar, coger la fruta, fue un gran día". 

El fundador de Honest no solo visitó la finca de la empresa Mundosol, también acudió a la otra murciana que proveerá de limones al té ecológico, la finca Carmina, propiedad de Roberto Vivancos, donde se entrevistó con él para conocer de cerca el proceso de producción del que será casi el producto estrella en Europa, que ya se venden a un euro en máquinas expendedoras.

Mercadona

Aunque, sin duda, Coca-Cola ha significado y significará un antes y un después para la familia Pujante y el sector del limón en la región —pues puede traer solidez y un futuro más cierto a la agricultura murciana— los cuatros hermanos ya contaban con clientes punteros para comercializar la fruta fresca que es, al fin, su mayor fuente de beneficios. Entre ellos, cadenas de supermercados como Carrefour, Tesco, Lidl, Aldi, El Corté Inglés o Mercadona, para la que trabaja desde hace cinco años.  

La finca Hacienda El Pino.

La finca Hacienda El Pino.

Digamos que él éxito no ha pillado por sorpresa a esta familia, sino que de algún modo ha sido una recompensa por adelantarse a lo que otros no se atreven a hacer con sus plantaciones. Aún así, mantienen los pies en el suelo, tal y como les enseñó su padre, Paco Pujante. Cuando se enteró de que el gigante del refresco iba a ser cliente se alegró a su manera. "Nos dijo que no nos confiásemos, que siguiésemos en esa linea, pero que no olvidásemos que en la agricultura todo funciona por ciclos. Ahora estábamos viendo el saco lleno, pero quedaba verle el culo", cuenta su hijo. A sus 83 años, Paco sigue todavía trabajando en su finca de limones. 

Hace veinte años, José Manuel ni siquiera imaginaba que sería agricultor. Hoy, con la mirada puesta atrás no se arrepiente, aunque sabe que no puede estar en casa todo lo que le gustaría. Trabaja, como él dice, con las horas del sol. "Mi hijo siempre me decía que no estaba en casa. Un día lo lleve a la empresa y le dije mira Javier no estoy mucho en casa, pero aquí tengo a 1.300 familias que dependen de nosotros. ¿Qué hago? ¿Me quedo en casa o vengo?". Todo tiene un precio.