Javier se oculta tras unas gafas de sol a la salida del juzgado

Javier se oculta tras unas gafas de sol a la salida del juzgado DLF

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Javier, el falso exorcista seguidor de Odin, violó a dos amigas menores de su hija

Javier García Domínguez sometió a dos amigas menores de su hija a rituales sexuales porque les hizo creer que eran víctimas de "espíritus malignos". El hombre, "con intención de dar satisfacción a sus deseos, con ánimo libidinoso y sin consentimiento de las víctimas", abusó de las niñas de 15 años asegurándoles que era miembro de la Orden de Odin y que la única forma de desprenderse de esos demonios era practicando un rito sexual.

La Audiencia de Barcelona ha condenado ahora a Javier a 18 años de cárcel por violar a las dos amigas de su hija entre junio de 2013 y enero de 2014. La sentencia explica que el hombre, para conseguir su propósito, decía a las víctimas que si no accedían a practicar los rituales sexuales "sus familiares estarían en peligro y les ocurrirían cosas malas". De esta forma, Javier aseguró a la primera de las menores que "sus padres podrían sufrir un accidente e incluso morir, a la vez que el negocio de la madre podría verse seriamente perjudicado". A la segunda, que "su hermana pequeña moriría".

En la sentencia, la Sección segunda de la Audiencia de Barcelona concluye que el acusado es autor de dos delitos continuados de agresión sexual, porque, pese a que no usó la "violencia física" para someter a ambas menores, que tenían 15 años, las intimidó para que accedieran "en contra de su consentimiento" a los rituales sexuales para librarse del maleficio y evitar daños a su familia. También se le imponen cinco años de libertad vigilada y la prohibición de acercarse a las víctimas a menos de 1.000 metros.

La sala también ha condenado a nueve años y dos meses de cárcel a la esposa del acusado, Mónica García Ortiz, como cómplice de los dos delitos de agresión sexual, ya que "contribuyó claramente" a que su marido pudiera consumar las prácticas sexuales con las amigas de su hija, al indicarles que debían acceder a ello para evitar "males mayores".

Miembro de la Orden de Odin

La sentencia considera probado que Javier, que utilizó su condición de padre de las amigas de su hija -de quien también se habría provechado sexualmente, aunque la Audiencia ha decidido absolverlo- para lograr una "mayor persuasión" sobre ellas, hizo creer a las chicas que pertenecía a la Orden de Odín y que ambas tenían "espíritus malignos" en su interior, que las ponían en riesgo a ellas y a su familia y que la "única manera" de ayudarles a sacarlo era practicando un rito sexual, con lo que mantuvo relaciones con ellas en 2013 y 2014.

Según la sentencia, la hija del acusado, que al igual que sus padres se negó a declarar en el juicio, colaboró con su padre para que sus amigas creyeran que se encontraban sometidas a la influencia de espíritus malignos, forzándolas así a mantener relaciones con él.

"Pese a que puede parecer extraño el relato (de las dos menores), ya que no resulta habitual en los supuestos de agresiones sexuales, a juicio de la sala las víctimas relataron las cosas como pasaron y no de forma inventada", apunta la sentencia. La sentencia remarca que, pese a que las dos menores reconocieron que el acusado no utilizó la "violencia física", sí que incurrió en la "intimidación", requisito que establece el Código Penal para condenar por agresión sexual y no por abuso sexual.