Publicada

Contenido patrocinado

Raquel Neira es CEO y cofundadora de Nutribiótica, compañía gallega especializada en microbiota y salud. Junto a sus socios, Vito Di Lorenzo y Carlo Romeo, fundó Nutribiótica hace diez años con el propósito de acercar a profesionales sanitarios y pacientes herramientas y conocimiento que les ayuden a participar de forma más activa en el cuidado de su salud.

Hace tres años, la marca creó Bióticamente, un encuentro de divulgación que busca acercar el conocimiento científico al público general de una forma rigurosa, comprensible y cercana. El 30 de septiembre, el evento llega al Palexco de A Coruña con cuatro invitados de lujo: Marian Rojas, Sari Arponen, Eduardo Anitua y Mago More.

Una jornada de trabajo en Nutribiotica. Cedida

¿Cuándo y cómo nace Nutribiótica?

Nutribiótica nace de una historia muy personal. Antes de ser una empresa fue una inquietud, una necesidad de entender mejor la salud y de buscar respuestas ante una situación de enfermedad.

Mi marido y socio debutó con una enfermedad inflamatoria intestinal, una recto colitis ulcerosa, hace ya 15 años. Fue un momento que cambió por completo nuestras vidas.

Yo también sufro una enfermedad autoinmune, Hipotiroidismo de Hashimoto, y la motivación por "estar bien" cada día, sin dolor y sin cansancio, nos hizo recorrer un camino de mucho aprendizaje sobre la responsabilidad propia que tiene cada uno de nosotros sobre su cuerpo y su salud, como todas las pequeñas decisiones de nuestro día a día tienen un gran impacto en nuestra salud.

Y poco a poco esa inquietud se fue convirtiendo en un proyecto profesional. Desde el principio nos centramos enormemente en la microbiota, hoy muy conocida por todos, pero hace 15 años muy pocos hablaban de ella. Nosotros estábamos entre esos pocos y estamos muy orgullosos por haber aportado nuestro granito de arena para que hoy palabras como SIBO, permeabilidad intestinal, probióticos, disbiosis y otros no sean palabras raras, sino que estén presentes en las consultas de muchos profesionales sanitarios a los que acompañamos desde hace muchos años en este camino.

No solo buscamos productos con unas bases científicas sólidas, sino que hemos puesto mucho el foco en formar a profesionales sanitarios en esta materia para que puedan aportar todo este conocimiento y todas las herramientas que hay a disposición de los pacientes para ayudarles a buscar su mejor versión de salud cada día. Porque la salud también hay que trabajarla desde la prevención y no solo cuando aparece un cuadro de enfermedad.

Con los años hemos crecido, hemos creado nuestros propios productos, hemos incorporado nuevos proyectos y hoy Nutribiótica es una empresa mucho más grande de lo que imaginábamos al principio. En este mes de junio pasado hemos cumplido 10 años desde que Carlo, Vito y yo fundamos Nutribiótica y es emocionante el camino que hemos recorrido y el que queremos seguir construyendo.

Pero hay algo que intentamos que no cambie: la curiosidad, el rigor y esa necesidad de preguntarnos constantemente si lo que hacemos aporta de verdad algo a la salud de las personas. Esa sigue siendo la esencia de Nutribiótica.

¿Cuál es la misión principal de la compañía?

Ayudar a las personas a participar activamente en el cuidado de su salud y a acercarse a su mejor versión posible. Creemos que la salud no debe entenderse únicamente como la ausencia de enfermedad ni como algo que se delega por completo.

La salud se construye cada día mediante el conocimiento, la prevención, los hábitos, el acompañamiento de los profesionales sanitarios y el acceso a herramientas eficaces, seguras y respaldadas por la ciencia.

Existimos para acercar esas herramientas y ese conocimiento a las personas. No prometemos soluciones rápidas ni resultados universales. Trabajamos para ofrecer recursos fiables que ayuden a cada persona a tomar decisiones más conscientes y responsables sobre su salud.

"A veces parece que para construir un proyecto con ambición nacional tienes que estar necesariamente en Madrid o Barcelona, y nosotros hemos demostrado que no. Nutribiótica nace en Galicia, gran parte de nuestro equipo está aquí y nuestra identidad está muy vinculada a Galicia, pero trabajamos en toda España"

Raquel Neira, directora de Bioticamente

¿Por qué se ha asentado en Galicia? ¿Qué supone para la empresa formar y divulgar desde Galicia?

Yo soy gallega, y aunque nací en Santiago de Compostela he vivido toda mi vida en Vigo. Cuando pensamos en fundar Nutribiótica no dudamos ni un minuto que sería en Galicia. Como gallega, es un gran orgullo y como empresaria, un gran reto.

A veces parece que para construir un proyecto con ambición nacional tienes que estar necesariamente en Madrid o Barcelona, y nosotros hemos demostrado que no. Nutribiótica nace en Galicia, gran parte nuestro equipo está aquí y nuestra identidad está muy vinculada a Galicia, pero trabajamos en toda España.

Y a mí particularmente me hace mucha ilusión que podamos crecer desde aquí, generar empleo, atraer talento, organizar eventos como Bióticamente y traer a Galicia a profesionales de primer nivel.

No entendemos estar en Galicia como una limitación. Es nuestra casa y es el lugar desde el que queremos seguir creciendo en España y a nivel internacional.

En 2023, se celebró la primera edición de Bioticamente. ¿Cómo surge la idea?

Pues realmente surge de las mentes inquietas que están encima del escenario y de los que no nos subimos a él. Surge porque personas como Eduardo, Marian, Sari o More creen firmemente en que se puede ayudar a las personas haciéndoles llegar toda la información que ellos saben y de la que son expertos. Nace de esa generosidad intelectual que quiere compartir ese conocimiento con todo aquel que esté dispuesto a oírlo. Y eso, también forma parte del ADN de Nutribiótica.

Nosotros trabajamos muchísimo con profesionales sanitarios y estamos muy acostumbrados a hablar de ciencia, de microbiota, de salud... pero nos hacíamos la misma pregunta que ellos: ¿Cómo conseguimos que todo ese conocimiento llegue también a la población general?¿Cómo hago entender a mi madre que la respiración y el sueño son mucho más importantes de lo que nos imaginamos? ¿Cómo hago entender a mis amigas que la microbiota, todos esos bichos que nos habitan, son cruciales en su estado de ánimo, en cómo está su piel o en porqué no consiguen ganar o perder peso?

Porque hay muchísima información sobre salud, pero información no siempre significa conocimiento. A veces ocurre incluso lo contrario: tenemos tanta información que estamos más confundidos.

Queríamos crear un espacio donde personas que saben muchísimo pudieran hablar de cuestiones complejas de una forma comprensible, rigurosa y cercana. Y además queríamos que no fuese simplemente sentarse a escuchar conferencias. Queríamos provocar algo: curiosidad, reflexión, ganas de conocerse mejor o incluso de cambiar alguna pequeña cosa cuando volvemos a casa. De ahí nace Bióticamente.

Las dos primeras ediciones de Bioticamente en Vigo y Madrid fueron un éxito. ¿Qué puede esperar el público de A Coruña de esta tercera edición?

Creo que puede esperar una tarde muy especial, donde quizás se sorprendan un poco y se hagan alguna pregunta nueva en su cabeza.

Van a escuchar hablar de hábitos, de superación, de salud desde puntos de vista diferentes: el sueño, la respiración, la microbiota, las emociones, la voz interior... Y sobre cómo podemos vivir mejor sobre todo en un entorno que muchas veces nos lleva hacia la dirección contraria.

Habrá no solo momentos para aprender cosas, sino también para emocionarse, para pensar y para reírse. No queremos que Bióticamente sea una sucesión de cuatro conferencias. Intentamos construir una experiencia completa.

Para mí, si alguien sale de Palexco esa noche con una idea que le ha hecho replantearse algo o con una pequeña herramienta que puede incorporar a su vida, Bióticamente habrá cumplido su objetivo.

"Creo que tenemos que conseguir explicar la ciencia de forma sencilla sin convertirla en algo simplista. Y eso no siempre es fácil. La población tiene derecho a entender cuestiones que afectan directamente a su salud sin necesitar hablar el lenguaje de un científico o de un médico"

Raquel Neira, directora de Bioticamente

¿Qué supone para Bioticamente reunir en una sola jornada a Marian Rojas Estapé, Sari Arponen, Mago More y Eduardo Anitua? ¿Qué aportará cada uno de ellos al evento de A Coruña?

Es un gran privilegio, pero también una gran responsabilidad.

Son cuatro perfiles de un gran nivel, pero con unas miradas diferentes aunque complementarias y sinérgicas, y precisamente eso es lo que buscábamos: poder reunir en una sola jornada a personas de alto nivel capaces de aportar su perspectiva de salud, desde su especialidad, para ayudarnos a vivir mejor cuidándonos mejor.

Además, se trata de una propuesta muy diferentes a las que seguramente el público esté acostumbrado ya que juntamos en el mismo escenario la visión de los profesionales sanitarios y del paciente.

More aporta la perspectiva del paciente. Ha tenido que enfrentarse a circunstancias de salud complejas y que ha decidido implicarse activamente en cómo quiere vivirlas. Y tiene una capacidad única y maravillosa para hablar de cosas muy serias desde el humor.

Eduardo Anitua nos hablará de respiración y sueño: dos componentes fundamentales en nuestra vida a los que prestamos escasa atención pero que tienen grandes repercusiones en nuestro cuerpo.

Sari Arponen nos adentrará en el mundo de la microbiota y cómo podemos prestarle la suficiente atención para que esté en equilibrio. Aportará una visión veraz y útil, huyendo de la "moda" que se ha ido creando sobre la misma.

Marian Rojas, que cerrará la jornada, nos hablará de nuestra voz interior, para que podamos escucharla como se merece, porque de ella también depende nuestra salud mental.

Una de las cosas que más admiro de cada uno de ellos es su capacidad para hacer accesibles cuestiones que pueden ser muy complejas. Y creo que esa combinación de conocimiento, experiencia, comunicación y humanidad es lo que hace que el programa de esta edición sea tan especial.

Este tipo de eventos busca, además, acercar el conocimiento científico al público. ¿Cómo crees que debería acercarse este conocimiento a la población, para que fuese lo más accesible posible?

Para mí hay dos palabras fundamentales: rigor y cercanía. Creo que tenemos que conseguir explicar la ciencia de forma sencilla sin convertirla en algo simplista. Y eso no siempre es fácil.

La población tiene derecho a entender cuestiones que afectan directamente a su salud sin necesitar hablar el lenguaje de un científico o de un médico.

Pero también tenemos una responsabilidad enorme quienes divulgamos: explicar qué sabemos, qué no sabemos todavía y evitar los mensajes absolutos, porque en salud pocas veces existe una respuesta válida para todo el mundo.

Creo que el buen divulgador es precisamente quien consigue traducir algo complejo sin deformarlo. Ese equilibrio es el que intentamos buscar también en Bióticamente.

Bioticamente defiende que "el bienestar no depende solo de lo que se sabe, sino de cómo se vive, por qué se actúa y con quién se comparte". En general, ¿vivimos bien para garantizar ese bienestar?

No sé si existe una forma de vivir que nos pueda garantizar el bienestar. La vida también trae situaciones que no elegimos y que no podemos controlar. Pero sí creo que tenemos muchísimo más conocimiento sobre salud que hace unos años y, paradójicamente, no siempre conseguimos vivir de acuerdo con ese conocimiento.

Y quizás el problema está en que hemos convertido el bienestar casi en otra exigencia más: hay que dormir ocho horas, comer perfecto, entrenar, meditar, desconectar, leer... y además hacerlo todo bien.

Para mí el bienestar tiene bastante que ver con encontrar nuestro propio equilibrio y preguntarnos qué podemos hacer razonablemente para estar mejor, sin obsesionarnos tampoco con hacer absolutamente todo perfecto.

Y sobre todo, nunca olvidar el contexto individual de cada uno en el momento presente. Por ejemplo, yo ahora tengo dos bebés de dos años y tres meses, la empresa, la casa... En este momento de mi vida, conseguir dormir siete horas o sentarme a hacer una comida completamente tranquila pueden ser un éxito absoluto para mi bienestar.

Dentro de dos años seguramente será otra cosa. Por eso creo que cuidarnos también consiste en entender nuestro contexto y dejar de compararnos permanentemente con una vida perfecta que probablemente no existe.

"La respiración siempre estuvo ahí. La microbiota también. Lo que ha cambiado es nuestra capacidad para entender mejor su relación con otros procesos del organismo"

Raquel Neira, directora de Bioticamente

Aspectos como la respiración o la microbiota, siempre presentes pero al mismo tiempo tan desconocidos, han ido ganando presencia en el vocabulario del día a día. ¿Cómo podemos cuidarnos en este aspecto?

Creo que lo primero es no convertir cada nuevo conocimiento sobre salud en una nueva obsesión.

La respiración siempre estuvo ahí. La microbiota también. Lo que ha cambiado es nuestra capacidad para entender mejor su relación con otros procesos del organismo. Y eso es fantástico, pero no significa que de repente todo dependa de la microbiota o que exista un producto capaz de resolverlo todo.

La salud es mucho más parecida a un puzle. Hay muchísimas piezas y ninguna funciona completamente aislada de las demás.

El miércoles que viene se hablará mucho de hábitos también, pero sin generar estrés, que como decía al principio, a veces hay tanta información y queremos hacer todo lo que "hay que hacer" bien, que eso genera un estrés que también tiene una gran repercusión sobre la salud.

Creo que las personas que asistan a Bioticamente se llevarán algunas herramientas útiles para poder cuidarse mejor desde esa misma tarde.

¿Qué papel juegan las personas que nos rodean en nuestro bienestar?

Un papel enorme. Somos seres sociales y creo que a veces, cuando hablamos de cuidarnos, pensamos solamente en lo que comemos, en hacer deporte o en dormir bien y nos olvidamos de algo tan importante como nuestras relaciones.

Las personas con las que compartimos nuestra vida pueden ser refugio, apoyo, alegría... pero también nuestras relaciones pueden convertirse en una fuente enorme de tensión.

Además, algunas de las cosas que más bienestar nos producen son tremendamente sencillas: salir a caminar con alguien, sentarse a cenar en familia sin mirar el móvil, poder contarle a una persona que has tenido un día horrible o reírte con tus amigos.

Por eso me gusta tanto que la frase de Bióticamente termina con "con quién se comparte". Porque cuidarnos también es cuidar nuestros vínculos.

"Todavía hay una distancia importante entre saber que algo es importante y darle realmente un espacio en nuestra vida. Decimos que necesitamos desconectar y seguimos pegados al móvil hasta el último minuto del día. Decimos que necesitamos descansar y el descanso suele ser lo primero que sacrificamos cuando no llegamos a todo"

Raquel Neira, directora de Bioticamente

¿Prioriza ahora más la ciudadanía su inteligencia emocional y bienestar mental? ¿O se sigue vinculando únicamente con el bienestar físico el hecho de estar bien?

Creo que se ha avanzado muchísimo. Hoy hablamos de salud mental, de estrés, de emociones, de límites o de descanso con una naturalidad que hace algunos años no existía. Y eso me parece muy positivo.

Pero creo que todavía hay una distancia importante entre saber que algo es importante y darle realmente un espacio en nuestra vida. Decimos que necesitamos desconectar y seguimos pegados al móvil hasta el último minuto del día. Decimos que necesitamos descansar y el descanso suele ser lo primero que sacrificamos cuando no llegamos a todo.

Quizás ahora estamos en ese siguiente paso: dejar de entender la salud física y la emocional como dos compartimentos separados.

Así que sí, creo que existe mucha más conciencia, pero todavía tenemos camino por recorrer para convertir esa conciencia en hábitos reales.

¿Cuáles serían los pasos fundamentales para comenzar a cuidar nuestra salud? ¿Y para mantener luego la rutina?

Yo haría tres cosas muy sencillas. Primero, observar. Antes de comprar un suplemento, apuntarse al gimnasio por enésima vez o imponerse una nueva rutina, mirar honestamente cómo estamos viviendo. Después, escoger. No intentar arreglar diez cosas a la vez. Elegir una que realmente tenga sentido para nosotros en ese momento. Y tercero, hacerlo.

Porque un hábito solamente sirve si cabe dentro de tu vida. Si elaboras un plan maravilloso que solo eres capaz de mantener diez días, probablemente no era un buen plan para ti. Es preferible una pequeña mejora mantenida durante meses que una revolución durante una semana. Y también revisarlo. La vida cambia y nuestros hábitos tienen que poder cambiar con ella.

¿Qué consejo le darías a las personas que están planteándose un cambio de vida para mirar más hacia adentro y cuidarse?

Les diría que antes de preguntarse "¿qué tengo que hacer?", se pregunten "¿qué necesito cambiar y por qué?"

Creo que ahí empieza todo. Vivimos viendo permanentemente lo que hacen los demás: la dieta que siguen o que está de moda, a qué hora se levantan, cuánto entrenan, si meditan, qué suplementos toman... Y es muy fácil acabar intentando construir una vida que responde a las necesidades de otro.

Mirar hacia dentro, para mí, consiste justo en lo contrario: conocerte suficientemente para saber qué te está haciendo bien, qué no, qué puedes cambiar... Y después empezar poco a poco.

No hace falta cambiar de vida en un día. A veces mejorar una pequeña decisión que repetimos todos los días tiene muchísimo más impacto que hacer un cambio enorme que somos incapaces de sostener. Y, sobre todo, entender que cuidarse no debería ser un castigo. Debería ser una forma de tratarnos un poquito mejor.