El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha valorado positivamente el proyecto de Ley del Tabaco aprobado ayer por el Consejo de Ministros en segunda vuelta. El titular del departamento sanitario gallego considera que las medidas son "muy adecuadas", pero señala que algunas "copian" a la normativa gallega, como la ley de protección de la salud de los menores y de prevención de conductas adictivas.
Así lo ha trasladado a preguntas de los medios este miércoles. Gómez Caamaño ha reivindicado Galicia como "pionera" en salud pública gracias a iniciativas como el plan 'Inspira Saúde' y el impulso de playas y parques sin humo. El conselleiro de Sanidade, sin embargo, ve necesario analizar la "letra pequeña" del texto, su tramitación parlamentaria y cómo se va a financiar el control del cumplimiento de dicha ley.
Gómez Caamaño, por otro lado, ha señalado que "es la décima vez" que el alcalde de Vigo, Abel Caballero, pide la dimisión del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, por la situación del hospital Álvaro Cunqueiro. El conselleiro de Sanidade ha defendido que Galicia es la tercera comunidad autónoma con mejores datos en consultas y la cuarta en intervenciones quirúrgicas, rechazando las críticas por las listas de espera.
¿Qué establece la Ley del Tabaco?
El Consejo de Ministros dio ayer el visto bueno al proyecto de la Ley del Tabaco en la segunda vuelta. El texto incluye una novedad principal respecto a la primera: las playas marítimas y fluviales también serán espacios libres de humo, sumándose a las terrazas de bares y restaurantes.
Estará prohibido fumar, además, en otros lugares como piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, parques nacionales, vehículos de trabajo (salvo durante su uso exclusivamente personal) y recintos donde se desarrollen espectáculos públicos, desde teatros hasta cines, conciertos y otros eventos, incluso cuando tengan lugar al aire libre.
El texto incorpora, en este sentido, los entornos de protección reforzada, que establecen un radio de 15 metros o superior sin humo alrededor de accesos a edificios públicos, centros sanitarios públicos y privados, sociales, educativos, universidades, centros de investigación, museos, bibliotecas, centros culturales, centros deportivos y parques o recintos infantiles.
La ministra de Sanidad, Mónica García, explicó ayer que la normativa busca "dar el siguiente paso para ampliar el derecho a respirar aire limpio, (...) responder a los nuevos productos y especialmente proteger a las nuevas generaciones", según recoge Europa Press.
La norma, que será remitida a las Cortes Generales para iniciar su tramitación parlamentaria, también recoge en su reformulación la limitación de la venta y suministro de productos relacionados con el tabaco a tiendas especializadas, que no podrán exhibir publicidad ni cartelería visible desde el exterior.
La ley también adaptará la legislación a los nuevos productos relacionados con el tabaco en un contexto en el que el consumo ha aumentado, especialmente entre los jóvenes. Los cigarros electrónicos con y sin nicotina, los elementos a base de hierbas para fumar o 'shisha', las bolsas de nicotina y otros productos que imitan o se asocian al acto de fumar son, además, más populares.
Los menores de 18 años, por otro lado, tendrán prohibido consumir productos del tabaco. En este punto, se equipara esta medida a los cigarrillos electrónicos y a otros productos relacionados, salvo las bolsas de nicotina en cuanto a espacios sin humo, aunque la norma sí prohíbe su consumo por parte de personas menores de edad.
El objetivo de todas las medidas es desnormalizar el consumo y proteger a terceros de la exposición al humo del tabaco. Habrá, además, multas: las infracciones leves serán de entre 300 y 600 euros. La normativa también establece la responsabilidad subsidiaria (en cuanto a los menores) de padres o tutores legales, que podrán intercambiar la pena pecuniaria por trabajo para la comunidad.
