Más velocidad, más contundencia y unas letras todavía más críticas. Al Borde del Despido acaba de publicar Números Rojos, su segundo álbum de estudio, un trabajo con el que la banda coruñesa profundiza en su apuesta por un punk rock directo y reivindicativo.
El grupo aborda en sus nuevas canciones cuestiones como la precariedad laboral, las desigualdades, las guerras o los abusos a menores. Una elección que responde a la propia concepción que sus integrantes tienen del género. "El punk está hecho para molestar y hacer que la gente piense", resume Perdy, guitarrista de la formación.
La evolución respecto a su primer disco no se limita a las letras. Al Borde del Despido ha cambiado de estudio y considera que el salto se percibe también en el sonido. "Se ha mejorado sustancialmente, y también nuestra idea de cómo tienen que ser las canciones de aceleradas", explica Perdy. El camino que quieren seguir parece, por tanto, definido: "Más crítica social, más velocidad y más punch".
Para la banda, sin embargo, la denuncia no constituye un fin en sí mismo. Aspiran a que sus canciones provoquen una reacción en quien las escucha. "Si podemos mover alguna tripa y lograr que la gente reflexione, estaríamos encantados", señala el guitarrista. El objetivo es recordar que existen problemas que pueden pasar inadvertidos para quienes disfrutan de una situación más favorable, pero que "siguen estando de trasfondo y afectan mucho al bienestar social y a nuestro día a día".
Tenemos que reivindicar nuestra galeguidade
Perdy, guitarrista de Al Borde del Despido.
Entre las ocho canciones del álbum se encuentra Trato Xusto, interpretada íntegramente en gallego y centrada en los accidentes y la explotación laboral. La decisión de utilizar esta lengua responde directamente a las raíces de la formación.
"Nos encanta nuestro idioma y nos encanta Galicia", afirma Perdy. Aunque los integrantes utilizan habitualmente el castellano, consideran importante reservar un espacio para el gallego en sus trabajos. "Creemos que tenemos que hacer siempre una canción en gallego, por lo menos una o dos, para reivindicar nuestra galeguidade".
La idea de Trato Xusto surgió después de que el guitarrista leyese una noticia sobre las muertes relacionadas con accidentes laborales en Galicia. "Nos parece una atrocidad que alguien muera desempeñando un trabajo, sobre todo para otros. Teníamos que hacer una canción protesta sobre ello", explica.
El propio nombre del disco también conecta la situación de la banda con el escenario social que quieren retratar. Números Rojos tiene, según Perdy, "dos vertientes".
Por una parte, hace referencia a quienes tienen dificultades para llegar a final de mes ante gastos como el alquiler y otras cargas económicas. Pero hay también una lectura mucho más cercana: el propio grupo está en números rojos. Sus integrantes han adelantado dinero para sacar adelante el proyecto y todavía mantienen deudas internas. "Nos pareció que reflejaba un poco nuestro momento como grupo y un momento social también bastante relevante".
Dos conciertos para presentar el disco en A Coruña
Tras el lanzamiento, Al Borde del Despido tendrá próximamente dos oportunidades para presentar sus nuevas canciones ante el público de su ciudad, con conciertos en la Filomatic el 16 de octubre y en la Mardi Gras el 11 de diciembre.
La segunda es ya un escenario conocido para ellos. "En la Mardi Gras siempre nos han tratado genial. Siempre ha ido mucha gente a vernos y en Coruña estamos estupendamente", destaca Perdy. En esta ocasión compartirán fecha con la banda de Tonhito de Poi, con quien ya han coincidido anteriormente en Boiro.
Distinta será la experiencia en la Filomatic, donde todavía no han actuado. Allí estarán acompañados por Graxa, un grupo coruñés de música stoner rock y punk. "Estamos muy contentos de estrenarnos allí", asegura.
Pese a encontrarse ya en su segundo álbum, sus integrantes evitan plantearse grandes metas o establecer un destino concreto para Al Borde del Despido. Prefieren continuar componiendo, ensayando y buscando escenarios.
"Somos una máquina que no para. Estamos ensayando todas las semanas y haciendo conciertos casi una vez al mes", explica Perdy. Una actividad constante que apenas les deja tiempo para preguntarse hasta dónde puede llegar el proyecto: "Esto nos llevará a donde nos lleve y nosotros encantados de ir hacia donde el futuro nos depare".
