Cuando alguien piensa en niñas prodigio de la música en España, hay un nombre que suena con fuerza: el de María Isabel. Han pasado ya más de veinte años desde que aquella niña de un pueblo de la provincia de Huelva de tan solo 9 años conquistó el Festival de Eurovisión Junior con Antes muerta que sencilla, un tema que se convirtió en himno para toda una generación de niñas que bailaban la canción con un abanico en la mano en el patio del recreo.
Desde entonces, María Isabel (Ayamonte, Huelva, 1995) ha seguido evolucionando como artista y como persona, visibilizando temas como la salud mental en el mundo artístico. También ha conseguido que cientos de españoles sean capaces de situar Ayamonte en un mapa, la hemos visto acompañando a los Lunnis en RTVE y ha lanzado varios álbumes musicales.
La artista confiesa a Quincemil que es "incapaz de vivir sin música". Este domingo se subirá al escenario de los Jardines de Méndez Núñez, como parte del Atlantic Pride, a las 21:30 horas.
Visitas la ciudad para actuar en el Atlantic Pride, ¿qué supone para ti actuar en un festival como este?
Es un orgullo. Llevo años defendiendo al colectivo y para mí es muy importante que se siga dando visibilidad a todo lo que tenga que ver con ellos.
Es la primera vez que vienes a A Coruña, ¿qué pueden esperar los coruñeses de María Isabel?
Sí, aunque he estado en otras partes de Galicia, esta será mi primera vez en A Coruña. Creo que lo vamos a pasar increíblemente bien. Llevo un show con mucho ritmo para hacer bailar a la gente y pasarlo bien. Cantaré canciones de mi último disco 'Hora mágica' y recordaremos algunos de los éxitos anteriores que gustan muchísimo. Siempre digo que voy a disfrutar al máximo y a pasarlo bien con la gente.
Háblanos de tu último trabajo 'Hora Mágica'
Está compuesto por canciones de diferentes compositoras, entre las que me encuentro yo. Tenía muchas ganas de crear un álbum porque estoy en un momento muy feliz de mi vida y este trabajo refleja precisamente eso, quién soy ahora.
Soy una persona que cree mucho en las señales y forman parte de mi universo. Por eso definiría este disco como un viaje a través del tiempo. Cada canción está asociada a una hora espejo, una "hora mágica". Cuento historias muy personales, así que creo que permite conocerme un poco más.
Además, incluye un interludio que ocupa el centro del disco y que se llama Daliana, como mi hija. Ella ha sido el gran impulso para volver a publicar música. También hay una canción dedicada a ella, Te amo 17:17. En general, cada tema nace de vivencias que he experimentado a lo largo de mi vida. Con este álbum también he podido cerrar ciclos, aunque otros siguen abiertos y forman parte de mi presente.
Muchos te conocimos en el 2004 cuando ganaste Eurovisión Junior. Entonces eras una niña y ahora eres una mujer adulta. ¿Cómo ha evolucionado tu música?
Ha cambiado muchísimo, cuando era una niña tenía una mentalidad diferente de la que tengo ahora. Sí que es verdad que mantengo la fusión de sonidos porque forma parte de mi personalidad, pero he añadido música electrónica como elemento nuevo. A nivel artístico, en el escenario, sigo siendo la misma persona que disfruta con la música y que se entrega en cuerpo y alma como ya hacía de pequeña. Intento no exigirme tanto como hacía hace años y me estoy permitiendo disfrutar más.
Antes muerta que sencilla es una canción que sigue siendo un éxito a día de hoy. ¿Te persigue su sombra?
No, para nada. Creo que es una canción que voy a cantar hasta el último día de mi vida, y lo haré encantada porque la adoro. Si llegara un momento en el que dejara de representarme o sintiera que ya no conecta conmigo, entonces dejaría de cantarla. Pero no es el caso. Es una canción que me representa a mí y a todos los españoles. Se ha convertido en un himno. Disfruto muchísimo cantándola sobre el escenario y al ver cómo la gente la disfruta.
Lo que sí que es cierto es que no soy solo esa canción, no he parado de trabajar y de hacer música. Pero sí que considero, y como le ocurre a otros artistas, que es el tema que me ha dado mayor éxito y por eso hay que cantarlo.
¿Qué has aprendido durante todos estos años en la música?
La música te da muchísimo aprendizaje, experiencias y conoces a muchas personas. Emocionalmente es una industria de altos y bajos, pero sobre todo he aprendido que uno siempre hace todo con la mejor ilusión del mundo y eso me mantiene viva. Uno siempre tiene que estar en el lugar donde es feliz y yo lo soy en la música. No puedo vivir un día sin música, escucho muchos estilos diferentes y aprendo de ellos.
En 2021 te alejaste de la música por problemas de salud mental. ¿Consideras importante que los artistas visibilicéis estos problemas?
Nosotros tenemos un altavoz más grande y hay temas que no se tratan mucho, como los problemas mentales, y que sí se deben tener en cuenta y darles visibilidad porque hay muchas personas que pueden identificar lo que les pasa gracias a ello.
Yo siempre les digo que busquen ayuda, al final la salud mental es lo más importante y debemos cuidarla. Hay veces que nos saturamos, nos agobiamos y no entendemos las cosas, por eso es muy importante ir a terapia. Ojalá todo el mundo pudiera permitirse ir. A ella no solo va quien tiene ansiedad y quien tiene depresión, no tienes que esperar a estar en las últimas para ir.
Empezaste en la industria musical siendo muy pequeña, ¿cómo ha evolucionado hasta hoy?
He vivido las dos versiones de la industria: con redes sociales y sin ellas. Personalmente echo de menos cuando antes ponían carteles por los pueblos, llegabas y estaba todo lleno. Ahora con las redes sociales estás más expuesto a la opinión pública y hay artistas que sufren, yo por suerte recibo muchísimo amor y respeto.
También, el mundo va más rápido ahora que antes, las canciones se consumen a otro ritmo. Como artista llevas trabajando mucho tiempo en un álbum y según sale, los fans ya te están pidiendo otro. Apenas te da tiempo a disfrutar del lanzamiento.
Por último, ¿cómo esperas que sea el público gallego?
Creo que será buenísimo y que lo darán todo al igual que yo. Y si no, yo haré porque lo den, pasaremos un rato increíble, muy bonito y divertido con mucho ritmo. No tengo ninguna duda de que el público será bueno.
