Pesar en la Orquesta Sinfónica de Galicia por el fallecimiento de Enrique Rojas Guillén, quien fue su gerente entre los años 1992 y 2000.
"Enrique entendía la música como un trabajo profundamente humano. Creía en las relaciones cercanas, en el cuidado de las personas y en la importancia de crear un clima de confianza y respeto dentro de las orquestas", asegura la OSG en un post publicado este mismo jueves en sus redes sociales.
Para él, añade, "la gestión no tenía sentido sin escucha, sin diálogo y sin una implicación real con quienes hacen posible la música cada día",
En dicha publicación, la OSG pone en valor el "recuerdo" que deja Rojas, "una persona cercana, generosa y comprometida". Una persona que, añaden, "supo poner a las personas en el centro del proyecto musical".
