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El Eixo Atlántico quiere impulsar un nuevo modelo de enoturismo que conecte Galicia y el Norte de Portugal y permita aprovechar el vino como puerta de entrada a otros recursos turísticos de los territorios. La propuesta se recoge en el informe "Propuestas de acción para el enoturismo en Galicia y Región Norte de Portugal", presentado este martes en la Diputación de Lugo.

El documento presta especial atención a Ribeira Sacra y Valdeorras, dos zonas con una importante tradición vitivinícola, pero con recursos y características diferentes. La hoja de ruta plantea convertir las visitas a bodegas en experiencias turísticas más completas, incorporando elementos como la gastronomía, el patrimonio, la naturaleza, el paisaje y la cultura local.

El objetivo es prolongar la estancia de los visitantes, favorecer el consumo de productos del territorio y generar actividad económica durante todo el año, reduciendo así la dependencia de los periodos de mayor demanda turística.

En la presentación participaron la presidenta de la Diputación de Lugo, Carmela López; la coautora del estudio y vicerrectora del Campus de Ourense de la Universidade de Vigo, Montserrat Cruz, y el secretario general del Eixo Atlántico, Xoán Vázquez Mao.

Dos territorios con propuestas diferenciadas

El informe plantea estrategias específicas para Ribeira Sacra y Valdeorras en función de los recursos que caracterizan a cada territorio.

En el caso de Ribeira Sacra, la propuesta se apoya en la combinación de paisaje, viticultura heroica, patrimonio y naturaleza. La Denominación de Origen cuenta con más de 96 bodegas, más de 2.000 viticultores y unas 2.500 hectáreas de viñedo, además de 36 bodegas visitables.

El estudio considera que existe margen para ampliar las experiencias relacionadas con el vino y conectarlas con el resto de atractivos de la zona. De esta forma, la visita a una bodega podría integrarse en propuestas que incluyan recorridos por el paisaje, gastronomía, patrimonio o actividades relacionadas con la naturaleza.

En Valdeorras, el informe identifica como elementos diferenciadores el Godello, la calidad de sus vinos y el patrimonio relacionado con las tradicionales cuevas. El documento destaca iniciativas como "Valdeorras Oculto", que permite descubrir este patrimonio mediante rutas y experiencias.

La propuesta pasa por reforzar este tipo de actividades y ampliar su programación a lo largo del año para contribuir a reducir la estacionalidad. La intención es que cada territorio desarrolle productos turísticos con personalidad propia, pero que puedan formar parte al mismo tiempo de una oferta enoturística conjunta.

Paquetes turísticos, digitalización y actividades durante todo el año

La hoja de ruta apuesta por ampliar la oferta para que el vino deje de ser únicamente el destino de la visita y se convierta en el punto de partida de experiencias más amplias.

Entre las medidas planteadas se encuentra la creación y comercialización de paquetes turísticos que combinen diferentes recursos y servicios. También se propone distribuir las actividades durante todo el año, reforzar la promoción y la identidad de los destinos e incorporar herramientas como la digitalización y la gamificación.

El documento también incide en la necesidad de mejorar la formación y favorecer el emprendimiento en el sector, además de reforzar la cooperación entre administraciones, empresas y agentes locales.

La digitalización tendría asimismo un papel relevante para facilitar la información y la reserva de las experiencias y mantener posteriormente el contacto con los visitantes una vez finalizado el viaje.

Una estrategia conjunta con el Norte de Portugal

El informe analiza también diferentes iniciativas desarrolladas en el Norte de Portugal con el objetivo de identificar buenas prácticas que puedan aplicarse en Galicia y abrir nuevas vías de cooperación.

La propuesta contempla que Ribeira Sacra y Valdeorras desarrollen sus propios productos, pero que estos puedan integrarse posteriormente en una oferta enoturística transfronteriza. Para ello se plantea reforzar la colaboración entre administraciones y empresas mediante acciones de promoción conjunta, digitalización, formación y cooperación territorial.

El objetivo final es que el impacto del enoturismo no se limite a las bodegas, sino que se extienda también a la hostelería, el comercio y el emprendimiento local, utilizando el vino como reclamo para descubrir el conjunto del territorio.

La iniciativa tiene su origen en una propuesta impulsada por Alfredo García, entonces alcalde de O Barco de Valdeorras, para aprovechar mejor los recursos vinculados a la producción vitivinícola de Galicia y el Norte de Portugal.

Como parte de este proceso, hace tres años una delegación de municipios vitivinícolas del Eixo Atlántico viajó a Tokaj, en Hungría, una de las regiones europeas de referencia en enoturismo. El viaje permitió conocer su modelo de desarrollo y analizar experiencias que posteriormente pudieran adaptarse a la realidad de Galicia y del Norte de Portugal.

Galicia cuenta actualmente con cinco denominaciones de origen vitivinícolas y, aunque en los últimos años se han desarrollado diferentes productos vinculados a las rutas del vino, el informe considera que todavía existe margen para ampliar el potencial turístico asociado al sector.