Publicada

La Panadería Roiser, de Coristanco (A Coruña), ya puede presumir de elaborar uno de los mejores panes de España. El establecimiento gallego ha conseguido la Estrella de Bronce en la final de 50 Panader@s TOP España 2026, lo que lo sitúa en la tercera posición del certamen nacional.

El reconocimiento llega después de que Roiser lograse clasificarse entre los tres finalistas de la competición, celebrada en Bilbao en el marco del Bilbao Global Bakery Forum. El obrador de Coristanco era, además, el único representante de Galicia que había conseguido llegar hasta esta última fase.

Al frente de la panadería se encuentra Victoria Porteiro, de 37 años y tercera generación de una familia dedicada al oficio. Antes de regresar a Coristanco para continuar con el negocio familiar, trabajó durante varios años en el ámbito jurídico en Madrid.

Su llegada a la final ya suponía todo un reconocimiento para el establecimiento. "Es la oportunidad de llevar a Bilbao el nombre de Coristanco, del rural gallego y de una manera de hacer pan que se transmite desde hace tres generaciones", explicaba Porteiro a Quincemil antes de enfrentarse a la última fase del concurso.

Un mollete con trigo autóctono gallego

Para competir entre los mejores panaderos del país, Roiser apostó por una elaboración estrechamente vinculada a Galicia: un mollete elaborado con harina de trigo autóctono gallego, amparado por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) y molido a piedra en Muiño do Quinto.

Se trata de un pan cuyo proceso está lejos de ser inmediato, pues se necesitan cerca de cinco horas para dar lugar a la pieza. A ese tiempo hay que añadir la preparación de la masa madre a partir de un pie de masa elaborado 24 horas antes.

El resultado es una masa de alta hidratación con "una corteza muy crujiente y una miga alveolada y esponjosa". Para su elaboración también utilizan agua procedente de un acuífero propio de consumo responsable y realizan una cocción lenta en horno de piedra refractaria, sin vapor.

Esta apuesta por los procesos artesanales y las materias primas locales ha acompañado a Roiser. Actualmente, el negocio supone el sustento de unas 25 familias, una cifra que aumenta en determinadas épocas del año, y sus hornos trabajan prácticamente durante las 24 horas de los 365 días.

La medalla de bronce pone ahora el broche a todo ese arduo trabajo y vuelve a colocar a Galicia como referente en el mapa gastronómico nacional.