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“O Gaiteiro nació de una tragedia”, recuerda Suso, el propietario de este pequeño establecimiento ubicado en el kilómetro 19 de la Carretera Nacional 651. “A mi padre, que era carpintero, le ardió la casa en los años sesenta y le dieron este trozo de monte para que construyera su nueva vivienda. Pero, cuando la construyó, se puso malo y el médico le recomendó que cambiara de oficio, ya que el polvo de la madera le hacía daño a los pulmones”.

Tras pensarlo mucho y aconsejado por un amigo, el padre de Suso decidió cambiar totalmente de vida y montar un merendero al que llamó Oasis porque decía que “era un oasis en el camino”, con la idea de dar de comer y beber a la gente que iba y venía de las playas de Cabanas. Como tocaba una pieza de gaita para cada cliente que llegaba, el merendero empezó a conocerse como O Gaiteiro.

Suso se hizo cargo del merendero con apenas 20 años. “Al principio, como era tan joven, lo transformé en un local tipo pub, pero poco después me casé, empecé a interesarme por el vino y monté la vinoteca”.

La afición de Suso al vino fue creciendo hasta convertirse en la auténtica pasión que es hoy. “Tengo botellas de 50 euros y otras de más de 1.000… Cada una tiene su momento”, nos cuenta mientras enseña orgulloso su bodega, donde almacena cerca de 600 referencias y de la que asegura: “Es mi segundo hijo”.

Esta es la única mesa del restaurante.JPG Jesús Sánchez

Una mesa, un menú degustación y buen vino

En O Gaiteiro solo hay una mesa con cuatro sillas. Sí, has leído bien: cuando reserves para comer, el restaurante será exclusivamente para ti y tus acompañantes. “Puedo dar de comer hasta seis personas, pero me parecen demasiadas. Cuatro es el número perfecto para que la comida transcurra de forma correcta, con una conversación fluida y la experiencia sea perfecta”, asegura Suso, que tiene claro su objetivo: ofrecer un servicio personalizado y de máxima calidad.

Además, no hay carta, sino un único menú degustación que preparan él y Mary, su mujer. En este menú encontrarás jamón ibérico de bellota 'Arcano', de la casa Maldonado, atún rojo de almadraba, dados de foie, raxo de presa, níspero relleno… Todo ello por 65 euros.

Para la parte líquida, Suso te recomendará entre su bodega el vino que mejor se adapte a tus gustos. “Los hay que sirven al cliente lo que quieren. Yo prefiero escuchar primero sus gustos y preferencias y, en función de ellos, escoger el vino que mejor encaje. Tengo tantas referencias que hay donde elegir”.

Por la noche, O Gaiteiro se transforma y, en lugar del menú degustación, sirve una selección de platos fríos de carta, como mejillones, ventresca, anchoas o steak tartar, ideales para acompañar con un buen vino mientras se escucha buena música, la otra gran pasión de su propietario.

O Gaiteiro es una de esas pequeñas grandes sorpresas que da gusto descubrir: un lugar único, sorprendente y original, donde vivir una experiencia auténtica en torno al vino y la cocina.