Pocos son los que se resisten cada mañana a un café o un bollo de La Confitería La Carballesa. Esa cafetería ubicada en la entrada de la estación de autobuses de A Coruña que durante más de medio siglo se fue convirtiendo en una parada casi obligatoria antes de subir al bus.
Hubo un tiempo en el que a esta la acompañaban otros negocios en la misma planta como una peluquería, sala de juegos, un estanco y otra cafetería. Pero en los últimos años se fueron quedando solos hasta convertirse en el único comercio en funcionamiento dentro de la propia estación.
Por eso, desde que se conoció la noticia de que la estación de autobuses de A Coruña se trasladaría a la nueva intermodal que se estaba construyendo en Os Mallos, el futuro de la confitería se convirtió en una incógnita. "Son muchos los que nos preguntan qué será de nosotros", cuenta María Campos, dueña de La Carballesa.
Y aunque muchos piensan que el negocio pasará también a formar parte de la nueva estación, ellos no formarán parte de la parte hostelera de la nueva intermodal. "Seguir vamos a seguir aquí", asegura. Eso no significa, por tanto, que vayan a cerrar. De eso ni hablar. Se quedarán en el mismo lugar que ocupan desde 1975, cuando el padre de María Campos lo inauguró en la propia estación.
Lo que sí es cierto es que perderán a muchos de sus clientes. "La mayoría de los que pasaban por aquí eran viajeros", indica María, aunque reconoce que no todos.En ese sentido, no están especialmente preocupados por lo que pueda pasar, porque seguirán contando con sus clientes habituales de la zona.
La Carballesa en la estacion de bus de A Coruña
Y es que tampoco se trasladarán las oficinas municipales de la estación, como la de Servicio de Movilidad Urbana, a la que muchos se acercaban para sacarse el bono de transporte urbano.
Reinventarse
María prefiere esperar a que se produzca el cambio de estación para plantearse el futuro de la confitería. "Igual nos planteamos reinventarnos e incluir cafés de especialidad o tostas para desayunar", explica. No descartan incorporar otro tipo de productos para atraer a más clientela una vez que ya no estén los viajeros de siempre.
Pero eso es algo que decidirán cuando llegue el momento. Por ahora, y durante las dos próximas semanas, seguirán trabajando por y para sus clientes de siempre. Aquellos que, aunque vayan con prisas, no perdonan un café de los de La Carballesa.
