En la playa de Langosteira, en Finisterre, hay un restaurante al que todo el mundo quiere ir. Locales y turistas hacen cola para conseguir mesa en Tira do Cordel, uno de los restaurantes más míticos de esta localidad de la Costa da Morte. Al frente está Diego, que además se encarga de la parrilla, una de las grandes especialidades de la casa.
Todo comenzó en el último cuarto del siglo XX, cuando la familia de Diego empezó a utilizar la antigua fábrica de salazón ubicada a pie de playa para cocinar pescados y mariscos de la costa de Fisterra. Con los años, el restaurante se ha convertido en una referencia de la cocina marinera de la zona, con la sala llena y el reconocimiento tanto de los clientes como de grandes guías gastronómicas como Michelin o Repsol, que lo han incluido entre sus restaurantes recomendados en la localidad.
“El nombre viene de una cosa muy sencilla. Al principio, la puerta del restaurante tenía un sistema un poco peculiar: para abrirla había que tirar de una cuerda. Mucha gente llegaba y no sabía cómo entrar, así que pusimos un cartel en la puerta que decía: ‘Para entrar, tirar do cordel’. Al final, la gente empezó a conocernos por aquello y se quedó como nombre del restaurante. Y hasta hoy”, nos cuenta Diego sobre la curiosa anécdota que dio nombre al restaurante.
La famosa lubina del restaurante.JPG
Los mejores mariscos y un plato estrella: la lubina.
“Ver la parrilla a mediodía, cuando está llena de pescados, es una maravilla”, nos cuenta orgulloso Diego frente a la parrilla en la que se asan diferentes tipos de pescados frescos: sargo, escarapote, besugo, palometa… Pero hay uno que destaca sobre los demás: la lubina a la brasa, la gran especialidad de Tira do Cordel. Diego la hace con soltura, tiene el punto de cocción medido y acierta siempre, sirviendo un pescado jugoso, tierno, con la piel crujiente y muchísimo sabor. Se sirve abierta, limpia de la espina dorsal y acompañada de patata cocida.
Los mariscos frescos son los otros grandes protagonistas del restaurante y ocupan su sitio en todas las mesas. Hablamos de percebes, nécoras, bogavante, vieiras… Las almejas a la marinera son uno de los entrantes fundamentales, al igual que las navajas.
Una de las opciones más interesantes que ofrece el restaurante es probar el menú Tira do Cordel, que incluye percebes, navajas, almejas, lubina y postre por 70 euros por persona. Un precio más que razonable para comer pescado y marisco de tanta calidad.
Tira do Cordel mantiene intacta la fórmula que lo ha convertido en uno de los restaurantes más conocidos de Fisterra: buen pescado, marisco de la zona, una parrilla que funciona a pleno rendimiento y una ubicación privilegiada frente al mar. Una casa con historia a la que siempre da gusto volver.
