Escondido junto al Puente Pasaje, muy cerca de Congeladora Coruñesa, Viña das Travesas no es precisamente un restaurante de paso. Hasta aquí se viene porque ya se conoce o porque alguien lo ha recomendado. Y, por lo que parece, esa ubicación discreta no les ha supuesto ningún problema: el comedor de este restaurante coruñés siempre tiene movimiento.
“Nosotros llamamos bodega a nuestro restaurante pensando en las bodegas gallegas, donde siempre se ha puesto comida para compartir”, nos explica Paulo, uno de los socios que abrió este restaurante en 2018. La idea de los platos para compartir se lleva a rajatabla y se nota tanto en sus generosas raciones como en la propuesta de la carta, basada en la cocina tradicional gallega.
Anteriormente, el local en el que se encuentra Viña das Travesas era una marisquería de mucha fama en A Coruña, con un ticket medio elevado. “Cuando lo cogimos, quisimos darle una vuelta y hacerlo más accesible, más popular”, cuenta Paulo. “Ahora el precio medio es de unos 20 o 30 euros, pero siempre tenemos algún fuera de carta, como cigalas o percebes, para quien quiera”.
Las raciones son generosas, pensadas para compartir
Platos para compartir, siempre con un buen vino al lado
Como venimos diciendo, el restaurante está pensado para pedir raciones al centro y compartir. Partimos de la base de que el producto que sirven es de calidad y de que hay buena mano en la cocina. A partir de ahí, hay varios platos muy recomendables que merece la pena probar.
El pulpo es uno de ellos y se puede pedir de varias maneras: servido con patata panadera crujiente, pimentón y ajada; acompañado de patata cocida, pimentón y cebollino; o al más puro estilo á feira. En ocasiones, además, ofrecen la posibilidad de pedir un pulpo a la brasa, que suele prepararse con una pieza entera de unos 800 gramos.
Otro de los números uno es la croca, que llega tierna y jugosa. Los calamares de la ría son otro de los platos más demandados. “También servimos mucho nuestra famosa ensalada de burrata”, nos cuenta Paula mientras nos enseña un enorme plato de ensalada con una suculenta burrata en el centro.
Como buena bodega, en Viña das Travesas los vinos son una parte importante de la carta. “Tenemos vinos cosecheros, como Mencía, Albariño y Godello de la casa, pero también vinos de carta, con un buen número de referencias”. Lo clásico en el restaurante es pedir unas raciones para compartir y una botella de vino para acompañarlas.
Y no nos olvidamos de sus callos. Los fines de semana, de 12:30 a 14:00 horas, siempre ofrecen a sus clientes una riquísima tapa de callos.
Viña das Travesas es un restaurante escondido, con una buena terraza, buen vino, raciones generosas y pensado para disfrutar en compañía, ya sea con familia, amigos o incluso en una reunión informal de trabajo. Un lugar para apuntarse y tener siempre guardado en la recámara.
