La gastronomía gallega sorprende a todos aquellos que visitan nuestra tierra. Atraídos por la fama del sabor de sus carnes, verduras, pescados y mariscos, muchos viajeros recorren distintos lugares de Galicia con un planning de restaurantes qué visitar, guiados por su reputación y las opiniones de otros comensales.
Esto es lo que le ha pasado a Pablo Cabezali, quien asegura que "llevaba tiempo queriendo probar el famoso restaurante de carnes 100% gallegas". Se trata del asador Río Sil, en Carballo (A Coruña), un restaurante situado a poco más de media hora de la ciudad herculina, un referente para los amantes de las carnes gallegas y la cocina tradicional de la región.
"Uno de los asadores más famosos de toda Galicia"
El popular creador de contenido gastronómico viajó hasta Galicia para probar diferentes restaurantes de la comunidad, entre los que destaca el asador Río Sil, ubicado en Carballo (A Coruña). Nada más sentarse en la mesa dejó muy clara sus altas expectativas. "El 100% de las carnes que trabajan son gallegas".
La experiencia comenzó con una cecina con lágrimas de foie, con un precio de 10 euros, que definió como "un manjar". Aunque matizó que "no es ni la más infiltrada que me he encontrado, ni la que tiene más sabor", aseguró que "es increíble".
También la probó al natural y no ocultó su opinión: "Madre mía... qué cecina, qué nivelón. No muy curada, pero es suave y tierna. El aceite le queda espectacular. Se deshace en tu paladar, os juro que esta para hacerse un bocadillo", exclamó mientras degustaba el plato con mucho gusto.
Uno de los platos estrella fue la carne de vaca, con un precio de 70 euros el kilogramo y una maduración de ocho años. "Qué carne tan jugosa. Cierras la mandíbula y sale todo el jugo. Para mí nivel sobresaliente", afirmó. También degustó el carpaccio de solomillo de vaca (10 euros), sobre el que señaló que no sabía mucho a trufa, pero en el que destaca que "la carne es protagonista".
El steak tartar de tuétano a la parrilla, con un precio de 28 euros, le sorprendió por su carácter: "Es un tartar con mucha personalidad porque no se parece a otros. Se nota bastante el aliño". Además, probó el pastel de cabracho, invitación de la casa, del que destacó: "Qué nivel tiene. Qué sueltecito está".
Completó la comida con cañitas do Carballiño a 1,50 euros la unidad, correctas, y una tarta de queso cremosa por 5 euros. "Qué buena base de galleta tiene. Está perfecto. No es ni dulce ni sabe mucho queso", señala.
La cuenta final ascendió a 153,89 euros. Su veredicto fue claro: "Me ha encantado. He comido muy bien. Es un sitio que tiene fama y la entiendes", sentenció @cenandoconpablo en el vídeo que dedicó a este popular restaurante de Carballo.
