Eirís volvió a entregarse un año más a su Festa da Fresa. El barrio coruñés revivió este martes, 18 de agosto, su pasado agrícola con una celebración que rinde homenaje a la que fue, durante décadas, una de sus principales señas de identidad: el cultivo de la fresa, hoy ya desaparecido en la zona.
El ambiente festivo que envuelve el barrio es palpable desde el mediodía. Poco antes de las 13:00 horas, decenas de niños y niñas se agolpaban ya en el entorno de la cúpula del parque de Eirís, esperando con ganas el inicio de la fiesta de la espuma. La actividad dio paso a toda una batalla acuática que los más pequeños agradecieron en una jornada marcada por el calor.
Tras la fiesta de la espuma llegó el turno de la sesión vermú, a cargo de la cantante Lidia Sueiro, vecina conocida en el barrio por amenizar la cita diaria en balcones y ventanas durante la cuarentena de Covid-19. Además, la cita contó por primera vez con una novedad gastronómica: paella gratuita para acompañar las consumiciones.
Desde las 16:00 horas de la tarde los más pequeños pueden disfrutar de hinchables gratuitos. También contó con las actuaciones del grupo de baile tradicional de la mano de la Agrupación Cultural Donaire a las 17:45 horas y, a las 18:30 horas, la apertura de la exposición dedicada a los amorodos.
Degustación de fresas en la cúpula del parque
A las 19:00 horas, la expectación y el número de personas concentradas en la cúpula del parque eran ya enormes. Todos ellos con un mismo objetivo: degustar las fresas después de su exposición. Minutos antes de la hora prevista, numerosos vecinos y personas procedentes de otros barrios de la ciudad comenzaban a hacer cola para hacerse con un recipiente de fresas.
De hecho, la expectación era tal que la cola daba vueltas alrededor de la cúpula del parque. Pasadas las 19:00, el personal de la Asociación de Vecinos empezaba con el reparto de fresas dispuestas en vasos de cartón. En total, según datos de asociación vecinal, se repartieron sobre 280 kilos de fresas.
"Es una fiesta muy interesante. Es la primera vez que vengo, pero se ve que se la están currando. Hay muchísima gente, la verdad pensaba que iba a haber menos. También es muy guay que haya actuaciones musicales y hinchables para los niños", señala Carlota, una joven vecina de Os Mallos que disfrutaba de la degustación de fresas.
Misma impresión la de un matrimonio de coruñeses llegados de Os Mallos que no faltan a la cita ningún año. "Conocimos la fiesta por unos amigos que son del barrio y, la verdad, tiene mucho ambiente", dice Ana.
También los propios vecinos del barrio disfrutan de la fiesta. "Venimos todos los años, es muy bonito que se siga la tradición", señala Sonia.
La fiesta continúa por la noche
La música y el baile tomarán el relevo durante la tarde-noche. A partir de las 20:00 horas con el espectáculo de circo y música de Peque Disco Moc Moc, seguido a las 21:00 horas del concierto folk de Culimaia. La jornada concluirá a partir de las 23:00 horas con la actuación de la Orquesta Solara.
