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La Ciudad Vieja de A Coruña alberga en sus calles algunos de los edificios con más historia de la ciudad. Un paseo desde la plaza de Azcárraga permite encontrarse con la iglesia de Santiago, del siglo XII; el Archivo del Reino de Galicia; o la sede de la Real Academia Galega.

Pero entre estas calles se esconde un edificio que destaca tanto por su arquitectura como por su patrimonio y que, pese a su importancia histórica, sigue siendo un gran desconocido para muchos coruñeses: el Palacio de Capitanía General.

El edificio, erigido frente a la plaza de la Constitución y siempre vinculado al ámbito militar, funciona actualmente como cuartel general de la unidad de Mando de Apoyo a la Maniobra del Ejército de Tierra, tras la desaparición de las Capitanías Generales en España en 2002.

Si para muchos resulta desconocido que este edificio del siglo XVI y ampliado en 1748 alberga en su interior una colección de cuadros cedida por el Museo Nacional del Prado, más sorprendente es descubrir que sus dependencias acogieron en el pasado la Real Audiencia, un órgano judicial reorganizado por los Reyes Católicos y considerado antecedente del actual Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, con sede en la plaza de Galicia.

Pero quizá uno de los secretos mejor guardados del Palacio de Capitanía sea que sus puertas se abren al público una vez al mes. El último viernes de cada mes profesionales de las Fuerzas Armadas ofrecen una visita guiada y gratuita por el edificio para descubrir algunos de sus espacios más destacados: la fachada, la Sala de Honor, la Sala Alfonso III, el Salón del Trono, el Pasillo de los Espejos y el aljibe.

La visita comienza a las 11:00 horas en la plaza de la Constitución, frente al edificio, de la mano del Teniente Coronel Enrique Ángel Costas Rodal.

Los secretos de su fachada

Lo primero que llama la atención al acercarse al edificio es su fachada, en la que pueden distinguirse cuatro escudos. En la parte central se encuentra un escudo de España correspondiente al reinado de Fernando VI. Sobre el balcón derecho aparece el de la antigua Real Audiencia, formado por una torre y una 'A' mayúscula. Al otro lado, sobre el balcón izquierdo, se encuentra el escudo de la antigua Capitanía General de Galicia, con el cáliz como representación de Galicia.

El cuarto escudo, situado sobre la puerta baja, corresponde a España durante el reinado de Felipe II, en el siglo XVI. Se trata de un elemento que se ha mantenido con el paso de los años debido a que, en 1563, el monarca dio orden de que la Capitanía General se instalase de forma definitiva en A Coruña, en el solar que ocupa actualmente el Palacio.

El cuarto escudo situado en el edificio más bajo del Palacio de Capitanía Quincemil

"¿Y qué había en el siglo XVII en ese solar? Dos casas, como decimos en gallego, 'Casas de Reis'. Una era la sede de la Capitanía y la otra, la de la Real Audiencia", explica el guía. Con el paso del tiempo, esas dos casas fueron derribadas debido a su mal estado y en su lugar se construyó el actual palacio. "Lo único que se conservó de esas dos casas fue ese escudo", añade.

El teniente coronel también hace hincapié en la importancia histórica de dos placas conmemorativas situadas en el exterior del edificio. Una de ellas está dedicada al general Azcárraga, cuyo nombre lleva la plaza situada junto al Palacio. Según explica el guía, fue el militar que decidió devolver a A Coruña la sede de la Capitanía General de Galicia en 1895, después de que esta hubiera sido trasladada a León tres años antes.

La segunda placa hace referencia al levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid contra las tropas francesas. Apenas unas semanas después, el 30 de mayo, A Coruña se sumó al levantamiento contra la ocupación francesa. Según Costas, la ciudad fue la primera de Galicia en hacerlo, aunque el levantamiento no llegó a triunfar. "La primera ciudad gallega en conseguirlo fue Vigo, por eso celebran la Reconquista", apunta.

En el interior del edificio

El recorrido continúa ya en el interior del Palacio de Capitanía, primero en la Sala de Honor. Allí, los asistentes pueden observar el Libro de Honor del Mando de Apoyo a la Maniobra y la imponente mesa sobre la que se firma en él.

"Esta dependencia quiere recrear los antiguos despachos de los Capitanes Generales", indica Costas. De hecho, la mesa es la original: "Cuando viene una autoridad tanto civil como militar de importancia escribe en el libro una pequeña reseña de su paso por la unidad".

Sala de Honor del Palacio de Capitanía de A Coruña Quincemil

La Capitanía General de Galicia fue la más antigua de España, creada por los Reyes Católicos en agosto de 1480. Por ello, la sala cuenta con dos réplicas de documentos firmados por Hernando de Acuña, como Gobernador y Justicia mayor de Galicia, (cuyos originales están en el Archivo de Simancas, en Valladolid), que además de militar fue poeta español petrarquista del Renacimiento.

La visita continúa por el patio interior cubierto del edificio, que alberga una colección histórica de escudos que abarca desde la época de los Reyes Católicos hasta la actualidad. "Este patio originalmente estaba descubierto para recoger el agua de lluvia, que se canalizaba y se depositaba en el aljibe", explica. En la actualidad, el aljibe ya no se utiliza para recoger agua, por lo que el patio fue techado para convertirlo en un espacio destinado a la celebración de actividades culturales.

Tras conocer el patio, el itinerario continúa hacia la Sala Alfonso XIII. De camino se puede observar una impresionante y colorida vidriera de Izquierdo Vivas, en la que están reflejadas las tres carabelas con las que Cristóbal Colón llegó a América. Ya en la sala, los visitantes pueden admirar diferentes cuadros de la familia del monarca, como su bisabuela, la reina Isabel II, y su madre, María Cristina de Habsburgo-Lorena, entre ellos un cuadro cedido por el Museo del Prado pintado por el italiano Domenico Morelli.

Vidriera y Sala de Alfonso XIII en el Palacio de Capitanía de A Coruña Quincemil

Esta no es la única obra del museo expuesta en el Palacio de Capitanía. Disponen de 11 de los grabados alegóricos sobre los 12 meses del año y las 4 estaciones del pintor flamenco Cornelis de Vos. Se encuentran repartidos entre el Salón del Trono y el Pasillo de los Espejos: "Solo nos falta el del mes de enero, porque el Prado cuando cede una colección siempre se queda con una de las obras para evitar que se pierdan".

Salón del Trono en el Palacio de Capitanía de A Coruña Quincemil

Refugios aéreos de la Segunda Guerra Mundial

La visita termina en el aljibe, que servía para almacenar el agua que se extraía de los pozos en el pasado: "¿De dónde salía el agua que se almacenaba aquí? El agua de la lluvia caída en el patio y era canalizada y depositada aquí en el aljibe".

También tuvo otros usos además del almacenamiento de agua. "Fue archivo de la Real Audiencia, a pesar de las duras condiciones de humedad para la conservación. Fue utilizado como dormitorio durante la época del servicio militar obligatorio y se conservan tres túneles, construidos durante la Segunda Guerra Mundial como refugios antiaéreos aunque España no participó de forma activa en la guerra. Hoy en día están tapiados", concluye el Teniente Coronel Costas su explicación.

Antiguo aljibe del Palacio de Capitanía de A Coruña, con uno de los refugios aéreos de la Segunda Guerra Mundial tapiado al fondo Quincemil

Un recorrido de poco más de una hora de duración que sorprende a todo el que se anima a participar en la visita. "Lo que más me gustó son las explicaciones históricas", dice Pazita Paz a Quincemil tras la visita. "Te das cuenta de que no sabemos nada", añade su amiga Elena García.

Misma impresión la de Julia Paz, que acudió con su grupo de amigas a conocer el Palacio: "Conocimos la existencia de la visita por una amiga que la vio en la tele y nos dijo de venir. Y la verdad, me está encantando. No conocía el edificio por dentro y me sorprende lo bonito que está".

Más de una hora después de entrar en el Palacio de Capitanía, la visita termina con la sensación de haber descubierto un edificio que, pese a formar parte del paisaje habitual de la Ciudad Vieja, todavía guarda muchos secretos detrás de sus puertas, desconocidos para coruñeses y visitantes.